Por ARCENDO el 07-Feb-2008 | 
Cada día que pasa me convenzo más del gran acierto que ha tenido Mariano Rajoy, apartando de las listas a Esperanza Aguirre y a Gallardón. Este golpe de timón, a parte de marcar quien manda, ha dejado a cada uno en su sitio. A pesar de la mala actuación y la ambición de ambos, no salvo a ninguno, al menos, Esperanza, sabe estar y sigue dando el callo para apoyar a Rajoy en su campaña. . En cuanto a Albertito?.es caso a parte. Ayer de nuevo, dio muestras de su mal perder en una pataleta de niño consentido, que en nada beneficia a la imagen del partido, ni ayuda a su líder. Ayer, los cristianos celebrábamos el miércoles de ceniza, y como es tradición popular ese mismo día, señala el fin de los carnavales, con el famoso entierro de la sardina. Es costumbre que el Alcalde de esta goyesca Villa y Corte, cierre los festejos carnavalescos con un discurso alusivo al festejo, pues Gallardón, se lució. (Libertad Digital). «Ha triunfado Doña Cuaresma, la del gesto agrio y estricta conducta», dijo parafraseando un pasaje de ?La batalla entre Don Carnal Y Doña Cuaresma?, de la obra medieval más famosa del Infante Don Juan Manuel, ?El conde Lucanor?. Pero su discurso iba por otros derroteros, está cabreado y se le nota, ¿Quién era doña Cuaresma?....acaso Doña Esperanza, para él, posiblemente. Albertito no puede perdonar que ¡con su tremenda valía y lo que el ha hecho por el partido!, lo tengan metido en el armario del Ayuntamiento que ya se le antoja estrecho, y arremete contra quien cree que tiene la culpa de tanta injusticia. Con un discurso tan parecido a los cursi ladrillazos de su recordado Tierno, pretende dar coces a diestro y siniestro, ¿Dónde quedó aquello de ?Mis únicos objetivos son ayudar a Rajoy y continuar siendo Alcalde de todos los madrileños??. . Tampoco es de recibo, que pague su rabieta arremetiendo con los sentimientos de los católicos, ni siquiera citando a los clásicos. Para muchos, la cuaresma no es agria, sino un tiempo de reflexión y conversión, que desembocará en la gran alegría de la Resurrección de nuestro Salvador. En estos momentos en los que arrecian los ataques a la Iglesia y a las más profundas convicciones de muchos madrileños, precisamente este discurso no es el más apropiado. Una vez más, este friki de la política, que es Gallardón se equivocó. Si está a disgusto que se vaya. Un ambicioso impresentable de este calibre en nada beneficia ni a los madrileños, ni al Partido Popular. Yo por mi parte sólo me resta decir, ¡Viva la Cuaresma!, que para carnaval, ya tenemos el resto del año. .
Leído 39 veces

|