| Seguramente, si a muchos aficionados nos preguntasen cuál ha sido la tanda de penaltis más desastrosa que jamás hemos vivido, contestaríamos que la que puso fin a la Copa de Europa de 1986, en la que los jugadores barcelonistas vieron como el bigotudo Duckadam les detenía cuatro penaltis, y al Steaua le bastaba embocar [...] [..] Leer nota completa |