Por Viento el 17-Dec-2007 | 
¿Qué le podría decir hoy, Andonaegui? Lo que escribo es todo lo que me pasa, lo que le pasa a mi alma, no sé, qué se yo si es mi alma, mi dolor, mi pensamiento...no se lo qué escribo, solamente lo hago hoy, porque mis manos están aceleradas por algo que no puedo distinguir, pienso que debe ser la tristeza que siento ahora.
Asdrúbal, ¿cuál es esa tristeza que siente ahora?
¡No se, no se!
No, usted no me escucha. Le vuelvo a preguntar, pero esta vez, escúcheme, ¿qué lo pone triste hoy?
Algo, casi todo, no sé, a donde mire, piense lo que piense estoy triste. No encuentro una sola cosa, un solo motivo.
Eso puede ser, pero algo le disparó esta sensación, no? Piense, recuerde, vuelva por el sendero que dejó marcado con migas de pan. Esas migas, si usted va despacito siguiéndolas, le van a indicar cuál fue el camino que recorrió, y allí encontrará una lágrima. Póngasela en la boca, saboréela y verá que en ese sabor salado, descubrirá la cascada de donde tal gota se salió del cauce.
¿Usted cómo sabe eso? ¿Por qué me da estas indicaciones, Andonaegui? Si siempre lo veo acá, parado, usted nunca recorre ningún sendero, no veo migas cerca suyo. ¿Nunca se sintió triste? ¿Nunca tuvo necesidad de probar el sabor de una lágrima? Como puede ser que una persona esté tan tranquila, tan cómoda en la espera de la nada! A veces me hace enojar su tranquilidad, Andonaegui, perdón por la franqueza, pero hace ya varios días que estoy trabajando acá y lo veo allí inmóvil, como disfrutando de la vida, mientras los demás sufrimos. Usted no trabaja, solo está allí, esperando. Y me pone los pelos de punta, es medio contradictorio no? ver tanta tranquilidad y ponerse nervioso, pero usted logra eso en mí. Otra vez, le pido me disculpe, pero necesitaba sacar esto de dentro del pecho.
Ay, ay! Asdrúbal ¡cómo está usted hoy! Veamos... yo estoy en paz, algo que es muy raro ver en los demás. Y eso obviamente genera celos, envidia. Estoy acá parado. No hago mal a nadie.... o sí, hago mal a aquellos a quienes la mente les trabaja a mil revoluciones por minuto, tipo centrifugador de ropa, me entiende? Ahora, por qué la gente se desespera tanto porque yo espero? Qué tiene de malo esperar? Nada. O sí? Dígame usted por qué sería malo esperar.
Esperar no es malo, Andonaegui. Es malo no saber qué se espera. Es al pedo esperar sin saber a dónde se quiere llegar. Total pérdida de tiempo. Hay que esperar algo, hay que perder el tiempo para algo.
Bueno, pare allí Asdrúbal. Primero, esperar aunque no se sepa qué se espera no es perder el tiempo, es ganar tranquilidad, mientras uno espera hace algo, justamente esperar. No se pierde el tiempo. Perderíamos más el tiempo buscando un para qué. Veamos, usted escribe...para qué?
Para acariciar a mi amada. Porque no puedo acariciarla como querría, con la mano, con el tacto sobre su piel.
Ajá. O sea, usted querría acariciarla, no puede, y espera...digo escribe....
No me venga con jueguitos de palabras, Andonaegui. No espero, escribo.
Sí, si, escribe...esperando algún día acariciarla con su mano, no?
Bueno, si. Usted es terrible, la gana o la empata, Andonaegui. No se puede discutir con usted.
No estoy discutiendo, Asdrúbal. Le estoy respondiendo a su pregunta. Quizás yo haga lo mismo que usted, ambos esperamos. Todos esperamos, solo que algunos esperamos sin un para qué. A veces el buscar para ques nos hace desesperar en la espera. Y yo no quiero desesperar, eso sería recorrer el camino de migajas, encontrar la lágrima, la cascada... por eso usted no ve migajas ni senderos a mi alrededor. Yo espero, sin un para qué. Y lo que venga será bienvenido Usted espere con un para qué, y cuando ese para qué llegue tendrá una flor bella en su camino de migajas, pero si no llega.... encontrará la lágrima salada. Ábrase más, amigo. Descubra los senderos que tiene alrededor de su alma.
La extraño, mucho.
¿A su amor?
Sí.
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