POR RUDDY GERMAN PEREZ
El Nacional
La docencia está paralizada en 12 planteles educativos nocturnos de la zona Norte del Distrito Nacional, a causa de los apagones de hasta 14 horas seguidas que se registran en todo el territorio nacional, por el desplome del servicio de electricidad. La situación es tan preocupante que alrededor de 30 entidades agrupadas en la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco, se reunieron para tratar el asunto y buscar una solución que evite la pérdida del año escolar a centenares de obreros, amas de casa y estudiantes que asisten a clases de noche.
Alexis Rafael Peña, presidente del Centro para la Educación, La Paz, la Tolerancia y el Desarrollo (Cepatode), informó que las entidades agrupadas en la Coordinadora Don Bosco, entienden que el Gobierno debe dar una respuesta urgente al grave problema de los apagones.
Peña aseguró que el problema energético afecta a personas residentes en María Auxiliadora, Villa María, 27 de Febrero, La Loma del Chivo, Guachupita y Los Guandules, Gualey, ensanche Espaillat, 24 de Abril, Simón Bolívar, Las Cañitas, Capotillo y ensanche Luperón.
Precisó que la docencia ha sido seriamente afectada en planteles como los liceos nocturnos Juan Pablo Duarte, Perú, Capotillo, Honduras, Virgilio Solano, de Guachupita; Domingo Savio, de Los Guandules y los planteles María Auxiliadora y Madre Mazarello.
Dijo que los salesianos enfrentan dificultades para impartir docencia en la escuela Madre Mazarello por los altos costos de los combustibles y porque muchos jóvenes han dejado de asistir a las clases por la inseguridad en las calles cuando no hay electricidad.
Peña informó que los apagones también afectan a los estudiantes de los planteles de La Loma del Chivo, 27 de Febrero y Simón Bolívar, los cuales no han podido impartir docencia desde el inicio del año escolar.
Reveló que el problema de los apagones es tan grave, que está alterando la vida de miles de personas pobres que viven en esos barrios de la parte alta de Santo Domingo, debido a que no pueden trabajar, estudiar ni divertirse.
Peña precisó que incluso, la gente que asiste a misa teme acudir a los templos e iglesias debido a la inseguridad que la falta de electricidad provoca en esos sectores.
Peña expresó que los largos apagones afectan también las labores de los hospitales Luis Eduardo Aybar y Francisco Moscoso Puello, que invierten miles de pesos todos los meses en la compra de combustibles para las plantas eléctricas de emergencias que usan.
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