Por Pedro José Madrigal Reyes
Cuaderno de Viajes
Cuando ingresé a la universidad, ya hace muchas lunas, se desarrollaba la lucha por el 6%, antes de ese momento mi participación en la misma se había reducido a lo fortuito? He de decir que ese paso a la universidad fue como una liberación?, como la llegada de nuevas responsabilidad, como el inicio de una nueva etapa que me llevaría a otras formas de comprensión del entorno?, el punto sin retorno en el que dejas de ser niño para incursionar en la vida adulta?, en ?? la vida despierta?? escribió aquel gran poeta nicaragüense? Nunca olvidaré las palabras de bienvenida del que era la autoridad de la facultad de medicina en el momento, ya por entonces me parecieron muy burdas, hoy además de un alto contenido clasista que entiendo son el punto de partida para la descontextualización proletaria que muchos compañeros sufrirían con el tiempo; sus palabras:
?? ustedes son los mejores alumnos de nuestro país? y están llamados a convertirse y destacar como los mejores profesionales?, cuando concluyan tendrán un porcentaje de conocimiento que superará a los demás en un 2000%...?
Muchos ingresamos no para convertirnos en eso, sino y únicamente por la intención de estar al servicio de los pueblos allá donde nos encontráramos.
Dentro de aquel público venido de todos los rincones del país, habíamos algunos que dada nuestra realidad fuimos merecedores de una beca interna, y efectivamente fuimos alojados en un internado, el que fuera de la PREPARATORIA (PREPA) -un programa de bachillerato creado por la revolución y dirigido a obreros y campesinos- ya por entonces en desaparición entre otras cosas por la nula voluntad de los gobierno neoliberales y de aquel que otrora fuera vaca sagrada del sandinismo, Ernesto Medina Sandino. A nosotros se nos reconocía como habitantes de la PREPA, como PREPAs, un orgullo aunque no lo éramos.
En el internado empieza mi verdadera vida política, tal como la entiendo, tal como aún la desarrollo, en el tuve la oportunidad de interactuar con muchos compañeros con una visión más o menos similar, y con una voluntad transformadora enorme. Todos tuvimos una escuela que apresuró nuestra formación ideológica, las ya mencionadas luchas por el 6%; cabe mencionar que el grueso de alumnos que tomamos parte activa de ella procedíamos de hogares sandinistas?, solo un grupo más bien minúsculo procedía de otro tipo de núcleo familiar, pero que tenían una visión humanística y de la necesidad de la lucha bien desarrollado?
Los internos nunca faltamos a la cita de la lucha?, éramos los más activos, y el grupo más beligerante llegado el momento de defendernos de los cuerpos represores policiales enviados por el gobierno de Alemán?; durante el noventa y siete ya teníamos algún tiempo manifestándonos hasta que se llegó el día en que la Asamblea aprobaría el 6% constitucional o por el contrario lo vetaría?, para la ocasión movilizamos a cerca de 10?000 alumnos y nos dispusimos a esperar frente a la Asamblea Nacional que en el momento estaba resguardada por un gran número de ?antimotines?. Cuando llegamos, la presencia de los estudiantes de las universidades de Managua era muy escasa en comparación, unos quinientos alumnos. La espera fue larga, incluso recuerdo que Víctor Hugo Tinoco, el ahora traidor, se ?lanzó? un discurso...
Los internos de León estábamos en un parquecito ?no recuerdo el nombre- que hay frente a la asamblea planeando la estrategia a seguir en caso de que se produjera el previsible veto y enfrentamiento con la policía, cuando escuchamos por los altavoces que el veto se había producido y tras el anuncio una vos gritando, ?? LEÓN A LOS BUSES??, alguien se había saltado el protocolo de actuación ?la mayor traición ocurrida-, se trataba del que era y es conocido como el ?GUASÓN?. En ese momento se produce la desbandada de cerca de 9?000 personas, al tiempo, los que estábamos al frente pretendíamos superar el cerco policial y tomarnos la Asamblea tal y como estaba previsto. Desde los parlantes se pedía a los estudiantes volver, pero eso ya era imposible pues el miedo se había apoderado de la masa y ya no podía ser detenida. Al final nos quedamos sólo los que teníamos más que perder con aquel veto, los ?PREPAS? de León, acompañados de un grupo menor, pero aguerrido de estudiantes de las universidades de Managua?
Miraba para todos lados... y solo miraba caras conocidas de compas defendiéndose con lo que podían. Allí vi a O. López tirar un ?vergo? de piedras por minuto, a S. Ampié, el miope, dar en el blanco a más de 50 metros, creo que también vi a E. Silva tirar su piedrita, a las compañeras defendiéndose y suministrando material, anulando bombas lacrimógenas, etc. Ese día fue durísimo, nos apresaron a muchos compas, solo algunos alcanzaron la asamblea, los demás terminamos con marcas por las balas de gomas, la piel henchida y los ojos inyectados en sangre del gas lacrimógeno, luego de ese enfrentamiento la policía empezó a utilizar las bombas lacrimógenas de fragmentación? Después de la desbandada de los compañero estudiantes de León, surgió la consigna-chiste ?¿Cómo ruge el León?, miau, miau?; ya no importó que fuéramos los internos de la UNAN los que quedamos haciendo frente a la embestida de los policías.
Después de eso, las movilizaciones y enfrentamientos con la policía se multiplicaron, ante lo que se decidió enviar un grupo de internado como apoyo a los estudiantes de Managua? Al llegar estaban poco organizados, más bien desorganizados. Se nos indica que nos quedemos en la UCA; como a eso de las siete de la noche la policía se presenta con la intención de desalojar a los estudiantes que ocupan el recinto, estoy convencido que fueron las autoridades de esa universidad las que lo pidieron; y se da el enfrentamiento?, la policía pretende entrar en el recinto, ante lo cual los que veníamos organizados desde León procedemos a defendernos, y la gente se nos suma?, al ver que nos están rodeando y que ya está pronta la entrada? Con otro compa, Hilton Cruz -ese ?maje? dejo de estudiar por motivos que desconozco, pero tenía una capacidad intelectual muy alta-, tomamos la decisión de que necesitábamos reducir la visibilidad de los agentes, y procedimos a anular el alumbrado público?, pasarían unos 30 minutos y la policía se retiraría?
Al día siguiente estando en la UNI, sucedió algo que demuestra hasta que punto el capitalismo-neoliberalismo es profundamente repugnante. Nos enfrentábamos a la policía en la avenida universitaria, transcurrida unas tres horas de enfrentamiento teníamos acorralado a un grupo de unos 50 policías, cuando uno de los compas que estaba en la vanguardia grita: ?? NO SIGAN TIRANDO MORTEROS, EL DE DELANTE ES MI PAPA??; ?imaginate?, por un lado un compañero que defiende su derecho a estudiar heredado por la Revolución Popular Sandinista, del otro su padre siguiendo órdenes que no puede incumplir porque sino ese mismo estudiante ya no solo no estudiaría, sino que no tendría ni alimentos que llevar a la boca...
Esa noche descansamos en el RUPAP, dormimos por turnos, se rumoreaba que la policía pretendía tomarse el recinto; por la mañana más protestas, más marchas, y se decide que vamos para la UCA nuevamente, recuerdo que me opuse al principio pues tenía la idea de que éramos un blanco y luego respaldé la idea de desplazarnos por los barrios, no se hizo. Íbamos por carretera norte, cuando nos encontramos con un cerco policial enorme, les digo a los compas que no se bajen, pero el primero que se baja es el presidente del CUUN, el Chino Ariel y tras el Martín Torres, ambos son reducidos? Luego de eso los policías abordan el bus?, uno que me pasaba como 30 centímetros en altura me agarra del pelo y me lanza fuera del vehículo, patada en las costillas y al suelo?; levanto la vista y veo al chino con los ?madres lagrimones??, me entró un sentimiento mezcla de ?arrechura? y lástima, y le grité; ???jueputa chino? uno debe de ser un ejemplo en todo momento??; CALLATE, y otra patada en las costillas?
La policía nos requisó todo el material y nos dejó ir?, no sé si porque no tenían motivos para detenernos, o no tenían tantas celdas para tanto chavalo, o puede que el que mandaba se ?identificaba? con nuestra lucha, etc.; quien sabe que pasó, la cuestión es que nos dejan ir? Tras lo ocurrido, el chino nos dice que desde rectoría indican que volvamos a León de lo contrario perdemos el año escolar; yo creo que realmente fue una decisión personal? Así que volvimos?
Luego de eso nos organizamos en un grupo como de treinta chavalos/chavalas internos y nos regresamos a Managua? Pero eso ya es otra historia?
Militante del FSLN
Comité de Solidaridad Sandinista
Casa Sandino
sandinovive.info
PLOMO