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Desconocemos si a nuestro compañero Rubén Uría le gusta o no la Navidad, pero lo que es difícil discutir es que le sienta de maravilla para escribir. Sea desde su púlpito de Yahoo o desde la imprescindible Jot Down, lleva todas las vacaciones repartiendo caramelos, sea analizando la actualidad del Atleti ?asunto donde es el nombre de referencia- o regalando un articulazo sobre Jake LaMotta que resulta el equivalente escrito de Toro Salvaje. Anoche se despachó a gusto con el Madrid-Málaga, disparando una serie de cuestiones que, en su sutileza y precisión, ocultaban cargas de profundidad que iban más allá del mero partido. Como en DDF somos atrevidos y además nos encanta el clásico formato de preguntas y respuestas ?desde el catecismo al capítulo de Ítaca en el Ulises- recogemos el guante y de cabeza al río. El resultado es el siguiente:
¿Mérito incuestionable de Mou en el descanso, leyendo el partido, estimulando a los suyos y acertando con los cambios o error de bulto del luso en la confección del once y la teórica falta de mentalización de sus jugadores antes del partido?
El mérito de los cambios seguramente proviene de dos factores: por un lado anímico, pues un triple cambio en el descanso supone enviar un claro mensaje de que los hay los jugadores deben arriesgar tanto como arriesga el entrenador al hacerlo; y en cuanto al juego, al introducir al menos dos futbolistas constructores y eliminar a dos que no lo son (además de a Kaká, tan ciclotímico como siempre). Esto no excluye, o incluso refuerza la hipótesis de que el once inicial no funcionó bien, y que el Madrid salió desconectado.
¿Tres cambios de una tacada concuerda con la presunta reputación de técnico defensivo de Mourinho?
No es la primera ni la segunda vez que Mourinho se atreve con este tipo de soluciones. La etiqueta de técnico defensivo, absurda si uno contempla globalmente su carrera, procede especialmente de sus enfrentamientos con el Barcelona, y al menos en parte es interesada.
Cuando Mou apunta en conferencia de prensa que algunos de sus jugadores se han pasado la Navidad comiendo y cenando en casa de sus padres y sus tías y no ha llegado al grupo como debería ¿es una falta de profesionalidad flagrante de un grupo de jugadores de elite?
Es un tema espinoso pontificar sobre qué puede o no puede hacer un futbolista de élite en sus vacaciones. Habría que conocer, por ejemplo, cuáles han sido las instrucciones o recomendaciones del club al respecto. En cualquier caso, poner cinco kilos que juegas el día 3 no puede considerarse demasiado profesional.
Si es así ¿por qué motivo Mourinho no alegó esa falta de concentración antes del partido y aguardó a hacerlo después del mismo?
No parece fácil poder saber antes de un partido cuál es el grado de concentración de los jugadores.
¿No había demasiada gente esperando a Mourinho con la escopeta cargada por si sus cambios eran un desastre y se le podía pasar factura de manera cainita?
Hay gente que está esperando a Mourinho con la escopeta cargada haga lo que haga. Sin embargo, sí es cierto que se asume un enorme riesgo, sobre todo en caso de lesión o expulsión temprana del portero. Del Bosque siempre dice que el tercer cambio hay que pensárselo muchísimo.
¿Es justo comparar los cara a cara de Pellegrini con Mou cuando uno dirige al Málaga y otro, al Real Madrid?
Puede pensarse que el famoso 11-0 (ahora 14-2) es un simple dato, si no fuera porque por ahí hay gente que tuvo poder y que desató una campaña contra Pellegrini tan ridícula como su pleitesía posterior incondicional hacia Mourinho. En cualquier caso, es un dato que merece un pie de página en forma de presupuestos, calidad de la plantilla, etc.
¿No sería más ético hacerlo con alguien de su talla, como Guardiola?
Un poco más sin duda, pero quizá tampoco del todo, el Madrid no tiene a Messi. Sería interesante una comparativa global de los Madrid-Málaga de los últimos años.
¿El Real Madrid hizo un primer tiempo que fue una ‘basura’ o fue el Málaga el que supo taponar a Alonso, el que impartió una lección con Isco ? el mejor, de largo-y el que cerró todas las vías, logrando un efecto embudo en su área?
Aquí, por supuesto, entran todos los factores, que en el Madrid había menos creadores de juego que nunca, la presunta apatía y la presión escalonada sobre Alonso. En cualquier caso, el donostiarra no jugó su mejor partido.
¿En la reacción del Madrid, a la tremenda y con toda la testosterona que no tuvo en el primer acto no influyó el desliz mayúsculo de Pellegrini al sustituir a Isco (manija) y Van Nistelrooy (peleón y referencia)?
Pudo influir, más lo de Isco ?el gran Ruud ya no está para grandes cosas- pero el Málaga perdió su oportunidad antes, con el 0-2 y el Madrid groggy. Ahí debió ir a por la eliminatoria.
¿Alguien hablará, largo y tendido, de la lección de señorío que dio el público del Bernabéu para tributar una cerrada ovación a Ruud Van Nistelrooy cuando su equipo aún iba perdiendo?
Es el tipo de cosa que es independiente del resultado o del torneo. Van Nistelrooy fue el gran protagonista de la Liga más cardiaca de la larga historia del Real Madrid, y su comportamiento sobrio y elegante encajó muy bien en el aficionado blanco. Fue un modelo y la gente lo agradece.
¿Khedira sigue siendo un ‘tocho’ o alguien, en algún momento de este curso, va a concederle al teutón cierto crédito?
El alemán tiene cierto crédito entre parte de la afición, especialmente para la más mourinhista, que lo ve como un pretoriano del portugués. Otros seguimos pensando que es un lastre del que el Madrid debería desprenderse si en algún momento desea competir de igual a igual con el Barça. La comparación con cualquiera de los centrocampistas azulgrana es casi sonrojante.
¿Benzema seguirá siendo el capricho presidencial que era un cero a la izquierda o se reconocerá que es el mejor jugador de este equipo?
Muchos saludamos a Benzema como un sensacional fichaje para el Madrid, pero su primer año fue tan deficiente que llevó a la duda a todo el mundo. Se ha visto que evidentemente no era un capricho, pero sí es posible que el manto presidencial lo salvase en sus peores momentos. A día de hoy puede estar al nivel de Alonso o Cristiano Ronaldo en cuanto a importancia en el equipo. Como dijo alguien ayer en twitter, un mediocentro que juega de delantero.
¿No debería alguien hacerle ver a Cristiano Ronaldo que juega para el Real Madrid y no a la inversa? Esa misma persona que le haga entrar en razón ¿no podría persuadirle de que no es necesario disparar todas y cada una de las faltas del equipo?
Sobre esto ya hablamos hace días largo y tendido, así que no merece la pena redundar en ello. La respuesta es sí y sí.
¿El discurso de la basura tendrá consecuencias futuras positivas para el Real Madrid o se resentirá el principio de autoridad del entrenador con el vestuario cuando los resultados no sean tan magníficos?
No hay nada positivo en las acusaciones que se formulan desde la sala de prensa que no contenga una charla privada con los jugadores. Sin embargo, mientras Mourinho goce del respaldo del presidente y de la afición nadie podrá discutir su autoridad en el vestuario.
Rubén Uría | Basura y preguntas
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