"Queridos amigos, en este momento sólo puedo decir:
Rogad por mí, para que aprenda a amar cada vez más al Señor.
Rogad por mí, para que aprenda a querer cada vez más a su rebaño, a vosotros, a la Santa Iglesia, a cada uno de vosotros, tanto personal como comunitariamente.
Rogad por mí, para que, por miedo, no huya ante los lobos.
Roguemos unos por otros para que sea el Señor quien nos lleve y nosotros aprendamos a llevarnos unos a otros." .
Este texto es un pequeño fragmento de la homilia pronunciada por el Papa Benedicto XVI, en la Misa inaugural de su pontificado. Que cada uno saque sus propias conclusiones.