. Todo empieza y acaba en DIOS. El verano y el descanso también.
Hasta las máquinas más sofisticadas requieren de una ventilación, un tiempo de refresco, e incluso un tiempo de apagado?. Las consecuencias de un recalentamiento por exceso de actividad, pueden ser fatales para cualquier sistema. La máquina humana? también. . Que duda cabe que el descanso es necesario. Hasta para trabajar mejor, no se rinde igual saturado y fatigado, que fresco y descansado. Por eso cuando el trabajo ha sido intenso y las tensiones (que es eso que hoy llamamos con el anglicismo ?stress?) han alcanzado su punto álgido, es bueno destensar, relajar la cuerda un poco, para que no acabe por cascarse. Bienvenido sea el verano pues. . Sin embargo hoy, mi pregunta a tenor en lo escuchado hoy en el Evangelio, es la siguiente: ¿Sabemos descansar bien? . - Sorprende en ciertas épocas (laborables) del año?, ver como después del trabajo, la gente busca la relajación ?machacándose? en un gimnasio. Después de poner a prueba su rendimiento intelectual, intentan quizás, -relajarse- poniendo también al límite sus posibilidades físicas? No está mal el ejercicio, -mens sana, corpore sano-, pero? ¿es eso un buen descanso? - Sorprenden más?, los que buscan relax, los fines de semana, bebiendo litros de alcohol en cualquier sitio al son de músicas (ruido) ensordecedoras. ¿Es verdaderamente esa alienación, un buen descanso? - Sorprende así mismo, los que han juntado varias jornadas de trabajo, para luego poder disponer?., luego de más días de vacaciones?, para hacer lo mismo, todo eso que he dicho antes?. . Tenemos muchos métodos, desde el Tai Chi hasta el Spa; disponemos de infinidad de ?Técnicas de relajación-, y además están muy de moda?, proliferan muchos negocios dedicados a tales fines, y además (por algo será) son muy lucrativos. Sin embargo vuelvo a repetir? . ¿Sabemos descansar bien? . La evidencia apunta a que no. Y la solución, siempre es la misma: Todo lo que es humano, todo lo que nos concierne, por fuerza de la naturaleza y del espíritu, empieza y acaba en DIOS, el verano y el descanso también?, como hemos oído HOY en el Evangelio: . ?Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré? . No importa si tenemos muchas o pocas vacaciones, si nos podemos ir a la Playa, al campo o a ningún sitio. No importa nada?., no importa. Jesús nos lo está diciendo, es su Palabra, la palabra de Verdad y Vida. Si no fuéramos tan de dura cerviz como somos a veces? le escucharíamos, le haríamos caso? No importa si no tenemos dinero para ir este año al destino soñado, no importa si no podemos viajar? El descanso, el único, el verdadero descanso, está al alcance de nuestra mano y además es gratis. . ¿Hace cuanto tiempo no has estado con Jesús? ¿Hace cuánto tiempo no has hablado con Él, delante de un Sagrario o simplemente en el silencio de tu habitación? ¿Tú sabes lo que descansa eso? ¿Lo que relaja?,?. La oración sincera, simple, sin ruido de palabras, la oración interior, sentida, coloquial. Ese SÍ que es ¡¡¡Verdadero descanso!!! . ¿Por qué no te regalas a ti mismo, este verano, un descanso inigualable en los brazos de tu PADRE DIOS? ¡¡REZA!!. Agradecerás mi (Su) consejo. . * * * . * * * * *
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