Por Diarios de Futbol el 03-Aug-2011 |
Foto 0 en Cesc Fàbregas: la necesidad o el capricho: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
Tanto se ha hablado, tantas letras se han juntado, que parece que cualquier cosa que se pueda añadir sobre el hipotético futuro, azulgrana o no, de Cesc Fàbregas esté de más. Sin embargo, en DDF nos hemos querido plantear, en estas fechas de escaso movimiento y ausencia de temas de actualidad, si el aparentemente inminente fichaje del centrocampista de Arenys de Mar por el FC Barcelona responde más a criterios puramente deportivos o una especie de ‘obligación sentimental’ por parte de los ‘contrayentes’. Además, emerge con fuerza la figura de un Thiago Alcántara que está llamado a ser referencia, pero cuya función en el equipo podría llegar a solaparse con la del todavía futbolista gunner.
[Ramón Flores] Si yo fuera Rossell y tuviera el dinero, soltaría la morterada de cabeza y sin pensármelo. No creo que Cesc se solape con Thiago, además.
[Borja Barba] La cuestión, Ramón, no es tanto si es incorrecto soltar la morterada por Cesc, como si no sería más correcto (idóneo, pertinente, llámalo como quieras) soltarla por algún otro jugador que cubra puestos más necesitados de aquí a un futuro cercano. Estoy pensando en el central, por ejemplo. En la posición de Cesc no creo que sea necesaria una inversión millonaria. Además, como ocurría en Lezama en los 70/80 con los centrales, esa posición es la que más y mejor produce La Masía.
[Ramón Flores] Yo creo que en Cesc es ahora mismo, junto con Xavi y Xabi, es referencia en el futbol mundial en lo que a organizadores se refiere. Si miras la edad de Xavi y la de Cesc, que este conoce el estilo Barça, el carácter que tiene, etc, creo que es un fichaje indiscutible. No creo que haya nadie en La Masía que se acerque a ese nivel. Por otro lado, creo que un central es siempre más sustituible por alguien de nivel medio-alto o alguien de la cantera.
Lo unico que me hace dudar de Cesc son sus lesiones. Y sigo creyendo que, por manera de jugar, su lugar ideal es el Madrid.
[Enrique Ballester] Yo estoy con Ramón. Creo que Cesc es clase mundial. ¿Qué jugador puede firmar una temporada de 20 goles-20 asistencias? ¿Qué club puede renunciar a él?. En cuanto a Thiago, hay un salto generacional importante. Xavi es del año 80, Iniesta del 84 y Thiago del 91. Cesc, del 87, es el peldaño clave para dar continuidad, a medio plazo, a la escalera de centrocampistas de corte Masía. Y no sólo eso, es algo más, un poco por lo que decía antes. Añadirá un matiz hambriento a la habitual posesión culé. El equipo ganará en recursos y en maneras de buscar la portería, un punto más directo cuando se le necesite, sin olvidar lo bien que mezcló en el rondo del Mundial, en los pocos minutos que tuvo, con Xavi y con Iniesta en el campo.
[Sergio Cortina] El problema que tiene el Barcelona es que tiene en la mano dos cromos de alto poder simbólico. Son dos canteranos, esa palabra que el aficionado culé repite como un mantra antes de acostarse, son centrocampistas y para colmo con clase a raudales. Desechar a cualquiera de ellos traerá críticas. El verdadero refuerzo es Cesc, un tipo con los galones gastados de tanto echarse el Arsenal a las espaldas pero con suficiente gasolina en el depósito como para darle sopas con onda a cualquier promesa que le intente ganar la posición, incluso al talentoso Thiago, pero la caja aconseja apostar por el segundo. La caja y la lógica salvo que seas uno de esos idiotas que se compra un coche tras otro solo para coleccionarlos.
[Dadan Narval] A mí el tema de Cesc me aburre. Me lleva aburriendo años. Más allá de que sea o no un jugador necesario (que creo que no tanto como se afirma), me repugna el contexto simbólico en el que se entiende el fichaje. Parece que haya que “rescatarlo” de Londres, cuando él se fue en su momento para “triunfar” porque aquí al parecer se le cerraban las puertas. Es la historia del canterano que se decide por intentar crecer en otro lugar, lo cual me parece perfecto, lógico, normal… hasta que decide que quiere regresar. Entonces, se saca de la manga todo el mundo una historia mil veces trillada sobre el “derecho” del canterano a volver, sobre su “seny blaugrana“. etcétera. Y en este vodevil el papel más grotesco lo están protagonizando sus compañeros blaugranas de selección. Ya lo hicieron en su momento cuando en la celebración del Mundial le calzaron una camiseta que no le pertenecía (algo fuera de lugar) y están repitiendo la falta de respeto a su Club (que religiosamente le paga al año varios millones de euros, por cierto, y en el que se ha formado como gran jugador) en cada comparecencia ante los medios. En este sentido, es francamente respulsivo escuchar a grandes jugadores de fútbol deslizar el debate sobre un posible fichaje a otro equipo hacia el ámbito de la felicidad y la infelicidad. ¿Dónde está recogido que un trabajador tenga derecho a ser feliz? ¿Acaso se incluye en los contratos como claúsula?
[Borja Barba] Hay un factor que decanta la necesidad del fichaje de Cesc, y tiene mucho que ver con lo que Martí Perarnau describía en una entrevista como “la secta” (entendida en sentido positivo) del vestuario del Barça. El vestuario azulgrana es impermeable… tanto hacia dentro como hacia fuera. Es muy difícil entrar en él. Cesc vendría ya con eso ganado: es uno más dentro de la “secta”, o así lo han hecho ver los que podrían ser sus futuros compañeros (y no se han cortado en hacerlo en público, además, como apunta Dadan). En todo caso, el de la adaptación consumada es un argumento menor. Sigo pensando que hay posiciones que requieren mayor esfuerzo económico de cara incluso a un futuro inmediato.
[Dadan Narval] Lo que habría que considerar, en ese sentido, Borja, es qué tipo de mensaje se está transmitiendo a un grupo de jugadores si se ficha según su criterio. Quizá cabe recordar que al mejor equipo que había tenido en años en Barcelona antes de la llegada de Guardiola lo matío la autogestión.
[Borja Barba] Sí, sí, en ese sentido es muy peligroso otorgar competencias a los jugadores que jamás deberían de tener. Aunque en la práctica la aceptación o no en el vestuario la manejen ellos, no es de recibo lo que comentas de que los futbolistas, por muy Xavi que sean, dirijan la política de fichajes del club.
[Pol Gustems] Cesc y Thiago son futbolistas diferentes, pero a nivel posicional ocuparían un sitio parecido. Si Guardiola no planea darle una vuelta más al esquema de juego, por ejemplo volver al 3-4-3 para incluir como mínimo a 3 de estos mediocampistas en el once y en su sitio, no me imagino a una plantilla dónde 2 de estos 4 futbolistas (Xavi, Iniesta, Cesc y Thiago) se quedasen en el banquillo cada partido. El recurso más lógico conservando el diseño actual es desplazar a Iniesta al extremo zurdo. Una solución con la que se pierde la mejor versión de Iniesta y se reduce la capacidad goleadora del equipo. Sería un bendito problema, porque indudablemente Cesc Fábregas aportaría muchas cosas al Barcelona, y además, dejaría de aportarlas a otro equipo. Un rival, fuese en la liga española o en la Premier League, que contaría con un elemento superlativo para hacer frente a la propuesta azulgrana. Deportivamente, pese a los pequeños problemas de encaje para aprovecharlos a todos al máximo, el fichaje se hace con los ojos cerrados. Ahora bien, por el discurso de club entonado hasta el momento, el de los recortes económicos, fichajes de 40 millones de euros como los de Alexis Sánchez o Cesc Fábregas son difícilmente justificables. Más cuando en plantilla se cuenta con jóvenes como Thiago, que en esta pretemporada ha demostrado estar preparado para el máximo nivel.
[Borja Barba] No habíamos planteado hasta ahora el tema táctico, Pol, pero es muy cierto lo que comentas. Incluir a Cesc en el equipo te obliga a prescindir de alguien o, como mal menor, variar la posición de alguno de los actuales titulares habituales e incluso el esquema del equipo. ¿Merece la inclusión de un solo jugador ese “trato de favor”? Yo sigo pensando que no, y máxime cuando nos apoyamos en la tesis de la austeridad económica.
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