SANTO DOMINGO.- El empresariado agrupado en el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) proclamó su preocupación respecto a la inseguridad ciudadana y delincuencia en la República Dominicana.
A su juicio, estos males gravitan de manera significativa sobre el futuro del país por lo que instó a todos los sectores a "explorar posibles vías de soluciones conjuntas ante estos fenómenos que quiebran la confianza de una población en su futuro y desaniman el emprendimiento constructivo".
?La sociedad dominicana se encuentra algo paralizada ante la ocurrencia de hechos nunca vistos en nuestro país, y nos preocupa lo que acontece y tenemos que buscarle un sentido de solución eficiente y pragmática ante estos fenómenos que aunque nuevos en cuanto a su amplitud, son viejos en lo que se refiere a sus propósitos, y por tanto hacen mucho daño al clima de inversiones y negocios en una sociedad?, dijo
Lisandro Macarrulla, presidente del CONEP.
Recordó que la economía nacional está cimentada en sectores "cuya vulnerabilidad es obvia ante la desconfianza y el temor en la seguridad personal, y las dudas sobre la defensa inquebrantable de la propiedad privada y los valores ancestrales en los que está estructurada la nación dominicana".
El dirigente empresarial emitió estas consideraciones al pronunciar el discurso de orden en el acto de apertura de los trabajos del Foro Empresarial para la Seguridad Ciudadana?, organizado por el CONEP y el Consejo Empresarial para la Prevención del Crimen (CONEPREC), con los auspicios de la Secretaría de Estado de Interior y Policía (SEIP) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Planteó la necesidad de forjar "una arquitectura nacional fuerte en la que se respete indeclinablemente la ley y en la que aquél que la trasgreda tenga que reparar el daño que establecen las leyes de la República".
El discurso
A continuación el texto íntegro del discurso del Lic. Lisandro Macarrulla:
"Muy buenos días a todos los asistentes a este importante Foro Empresarial por la Seguridad Ciudadana, al cual comparezco en representación del Consejo Nacional de la Empresa Privada - CONEP -, y al cual atribuimos una formidable oportunidad para que juntos analicemos y reflexionemos sobre un tema que, sin lugar a dudas, es uno de los más relevantes de la agenda de la nación".
"Nuestra institución, cuya presencia pública casi siempre se ha limitado a temas económicos y sociales, ha entendido desde hace tiempo que la seguridad ciudadana no es cuestión exclusiva de los organismos normativos y encargados del orden del Estado Dominicano".
"La cuestión de la seguridad ciudadana tiene tal relieve y ha alcanzado tal notoriedad y grado de preocupación, que el empresariado nacional no puede permanecer aislado de un tema que no sólo le concierne, sino que esta gravitando significativamente sobre el futuro de la República".
"Vivimos en un mundo interconectado en el que un evento que ocurre en una zona determinada del planeta, se transmite y proyecta a la velocidad del sonido en todo el espacio sideral, es una especie de amplificación encadenada en que lo acontecido hoy en, por ejemplo, Iraq, en Sídney, Australia, en Tokio, Japón, en París, Francia, en Washington, D.C., en Barbados o en Haití, es noticia prácticamente local e universal".
"La nueva forma misma de convivencia, luego del desmantelamiento del Muro de Berlín, el desplome de las Torres Gemelas en Nueva York o las ofensivas terroristas de Septiembre 11 contra el Pentágono y la fallida contra la Casa Blanca, han hecho que tomemos conciencia de la gravedad del terrorismo, del fenómeno de la drogadicción y el impacto social y humano del crimen organizado".
"Estos fenómenos, nuevos en cuanto a su amplitud, aunque viejos en lo que se refiere a sus propósitos, quiebran la confianza de una población en su futuro y desaniman el emprendimiento constructivo. Es decir, hacen mucho daño al clima de inversiones y negocios en una sociedad, alejan oportunidades que contribuirían a mejorar las condiciones de vida de nuestra población y lo más pernicioso de todo, quiebran el patrón de motivaciones de la sociedad".
"El empresariado dominicano se ha asociado a la Secretaría de Estado de Interior y Policía, al CONEPREC que es un instrumento nuestro creado para respaldar acciones positivas en provecho del equilibrio social y humano de las comunidades, y al PNUD para ofrecer a ustedes un escenario propicio en el que se debatan este tema lo que ya se ha constituido en un reclamo nacional".
"La sociedad dominicana se encuentra algo paralizada ante la ocurrencia de hechos nunca vistos en nuestro país".
"Recordemos que somos una sociedad tradicionalmente pacífica, aunque indómita, en la que una de nuestras virtudes es exhibir la tolerancia, las buenas formas, ser servicial y una reiterada convivencia civilizada".
"Por eso nos encontramos conturbados, como si la sociedad dominicana hubiese perdido su capacidad de asombro. Tenemos una especie de temor por lo que acontece, sobre todo cuando somos testigos y conscientes de nuestras debilidades institucionales y nuestra limitada capacidad económica y humana para hacer frente a tan elevado reto".
"Nos preocupa lo que acontece y tenemos que buscarle un sentido de solución eficiente y pragmática".
"No olvidemos que somos una economía cimentada en sectores cuya vulnerabilidad es obvia ante la desconfianza y el temor en la seguridad personal y en las dudas sobre la defensa inquebrantable de la propiedad privada y los valores ancestrales en los que está estructurada la nación dominicana".
"Tenemos que forjar una arquitectura nacional fuerte en la que se respete indeclinablemente la ley y en la que aquél que la trasgreda tenga que reparar el daño que establecen las leyes de la República".
"Estamos conscientes de que como isla somos aún más vulnerables que los territorios continentales, más aún cuando penosamente convivimos con el país de menor desarrollo relativo del hemisferio occidental".
"Las asechanzas son múltiples, los retos son muy variados y de alto costo, pero como nación y como sociedad que ya entramos en la era del conocimiento y de las tecnologías digitales, no podemos ni permitir, ni admitir que nuestra seguridad ciudadana se vulnere. No estamos sugiriendo ni de cerca que se violente el estado de convivencia pacífica de que disfrutamos que, por lo demás, cuando lo comparamos con los de otros de nuestra propia región, tenemos que concluir que aún poseemos un medio envidiable que tenemos que preservar, perfeccionar y orientar hacia las mejores prácticas de aplicación de la Ley y de la convivencia civilizada".
"Estoy seguro que en el transcurso de este evento, dada la programación del mismo y la orientación que recibiremos de experiencias de otros países, podremos avanzar en los paneles y con las presentaciones, hacia la consecución y diseño de una política pública de seguridad ciudadana que conlleve elementos de disuasión, educación y prevención continúa, a la vez que sea una visión integral de la problemática y de las interrelaciones que existen con otras grandes temáticas de la nación dominicana".
"Finalmente, exhorto a todos los presentes, incluidos los que estamos sentados en esta Mesa Principal, a exponer sus puntos de vista con amplitud y transparencia, ya que estoy persuadido de que todos aprenderemos más y lograremos forjar una política que sea lo más comprensiva posible, para lo cual se requiere no solo la participación de nuestras distinguidas autoridades, sino también el concurso y el involucramiento de los propios sectores productivos de la nación".