. Hace poco, todos los que les queremos, hemos celebrado un acontecimiento singular. Dos miembros ilustres de esta blogosfera han cumplido, 50 años de feliz unión matrimonial. Julio de ?Soy Capaz? y Militos de ?De dentro? y de otros muchos blogs, celebraron nada más y nada menos, que sus bodas de ORO. Lo hicieron como se hacen estas cosas, en familia y con Dios siendo testigo, una vez más, de los grandes momentos de su vida en común. Militos, como buena cronista bloguera, nos daba cuenta de todo lo vivido ese día (ver enlace); y todos nos alegrábamos y nos emocionábamos con ese relato, sin embargo lo que yo quiero reseñar aquí, para que nos sirva a todos, es el ejemplo de este hecho que parece fácil, pero que solo se puede entender desde el amor. . ¡Cincuenta años! ?, lo primero que hay que decir, porque es obvio, es que no es muy común que las parejas lleguen a esa cifra, especialmente en la actualidad en donde el 80% de los matrimonios terminan en divorcio, ese es uno de los motivos principales por los que ese acontecimiento hay que festejarlo a lo grande. El ejemplo de estos amigos es impresionante, porque a pesar de la veteranía (que dan solo los años), su actitud es tremendamente JOVEN. Es rebelde, es contracorriente, es contestataria, actualmente nada convencional, es más moderna que ninguna otra, por sus actos..., porque es una unión indisoluble y para siempre que se basa en el compromiso por Amor. Viendo a esta pareja?.¿Quién dijo que la fidelidad, actualmente, es un valor en crisis? . El mundo que actualmente está a la deriva, es cambiante y relativo, en continua actitud hedonista y vive para acumular sensaciones placenteras, y debe cambiar incesantemente para mantener cierto nivel de excitación, ya que la sensibilidad se embota gradualmente. Sin embargo? viendo a estos dos, que han resistido 50 añazos con una fidelidad forjada a fuego de sonrisas y lagrimas, la mediocridad del mundo actual, se hunde ante la excelencia de lo permanente. A menudo, se confunde, fidelidad y aguante. Aguantar significa resistir el peso de una carga, y es condición propia de muros y columnas. Pero esa fidelidad conyugal es algo mucho más grande: es CREAR en cada momento de la vida lo que uno, un día, prometió crear, es ¡REAFIRMARSE!, en cada latido del corazón, y para cumplir con eso, se requiere una enorme soberanía de espíritu, incluso aunque cambien las circunstancias iniciales. Y eso tiene un merito que evidente y desgraciadamente no está de moda. . Ese -sí- matrimonial, es muy parecido, salvando las distancias, a aquel ?fiat? de la Virgen que hace un par de días recordábamos. Es un sí, diario? y costoso, hasta de cruz, por eso, esto de la vocación matrimonial es tan valioso. Lo que mucho vale, mucho cuesta. Que duda cabe que la donación, la caridad en definitiva, es el alma del matrimonio y también ? de la santidad. A veces, muchas veces, solo con nuestras fuerzas en imposible hacer la entrega perfecta, pero?, por eso, el matrimonio es un Sacramento y cuenta con la asistencia del Espíritu Santo.
. Por eso, le pedimos al Espíritu, que siga sosteniendo a este matrimonio, para que nos sigan enseñando, que toda su larga trayectoria ?y la mucha que aún le queda por vivir- es también un indudable camino de santidad. Y para que ellos queden convencidos de que estas bodas de oro, solo son un pasito más?, hacía el cielo. Ya tenía yo ganas de hacer este post para daros las gracias. Gracias por darme la oportunidad de compartir y sentir esa catequesis viva, que es vuestro vínculo matrimonial. Gracias por vuestro amor, el que os tenéis y el que habéis sabido dar y transmitir.