Son dos caras que hay que enfrentar, desde ya. La Federación Dominicana de Tenis tiene un valioso plan, que ya está en ejecución, pero esa siembra dará sus frutos en años por venir, probablemente más allá de un lustro.
Víctor Estrella, el ejemplo más evidente en estos momentos, cumple una década al servicio de la selección del país y los últimos dos años es cuando comienza a ver cambios significativos en su recorrido.
?Después de estos 10 años, hacia el futuro, la verdad es que veo un Víctor bastante bien, en condiciones físicas?, dice la raqueta número uno del país. ?El 2009 y2010 serán importantes para mí?, señala.
Su meta inmediata es colocarse ?entre los primeros 100?, expresa. ?Y en lo que queda de mi carrera, mantenerme entre los primeros 150?.
Víctor y Johnson García han sido las raquetas principales en los últimos años, aunque el segundo se ha visto un tanto más rezagado, fuera del escenario competitivo internacional.
Esta pareja ha brillado, en sencillos y dobles, en los torneos Copa Davis, Juegos Centroamericanos y Panamericanos.
?Hay que comer mucha cancha para llegar ahí?, al lugar de Víctor y Johnson, sostiene José ?El Bebo- Hernández, prácticamente la segunda raqueta del país.
Para el lunes primero de diciembre Estrella aparece en el lugar 247 del escalafón ATP.
Eso puede mejorar con los tres torneos futures que tiene en agenda jugar en el país.
El jugador cumplió 28 años (n. 2 de agosto de 1980) este año y el mejor puesto que ha conseguido es 214 del ranking ATP (22 de septiembre de este año).
Lo que se ve después de ahí, en el microscopio del tenis dominicano, es grande, pero solo en promesas.
?Nosotros estamos trabajando consciente de que tenemos que hacerlo a largo plazo?, señala el presidente de la Federación, Persio Maldonado.
?Hay una camada de 15 muchachos que están jugando más o menos bien, algunos bien posicionados en el ranking nacional?, advierte. Además, hay ?otros que han ganado puntos internacionales y están ranqueados a nivel internacional en juvenil?.
La mayoría de esos 15 jovencitos no pasan de los 16 años, el que más edad tiene es José ?El Bebo- Hernández, la raqueta más promisoria del país, tiene 17 y ya no juega torneos juniors.
CARA Y CRUZ. Estrella es el primero en reconocer el gran talento que existe en el país. Esparcido está en diferentes lugares. ?Unos cuantos jugadores vienen subiendo?, dijo Estrella.
Su lista coincide con la de Maldonado y la de Sergio Tobar, quien dirige los torneos internacionales de la Federación, en el país.
Él y Johnson han ganado medallas en Centroamericanos y del Caribe, establecidos en el Grupo II de la Zona Americana en Copa Davis y semifinales en Juegos Panamericanos.
?Sin dudas esos números estarán ahí por mucho tiempo?, dice Estrella. ?Serán números que perdurarán muchos años?. Aunque el objetivo no es que permanezcan por años sin términos, entiende Víctor.
?Estaría muy feliz si en un futuro no muy lejano alguien rompe todo eso?, pero resulta que ?con el esquema, de Johnson y yo, permanecerán imborrables por unos buenos años?.
HACIA DELANTE. José Hernández, quien cumplió ya los 18 años, le dijo adiós a la división junior.
Si sigue su trayectoria será raqueta número uno del país en algún momento.
Al iniciar los futures que se juegan en el Parque del Este, comenzó 1,600 del ranking ATP.
Otros más jóvenes están en Miami, en la academia de tenis de Nick Bollettieri, como Juan Bisonó Estrella, quien tiene solo 12 años, pero ya está jugando en categoría 14 años. ?Sus padres están invirtiendo en su formación?, señala Maldonado.
?El niño podría estar entre los mejores del mundo. Eso dice Nick Bollettieri, quien lo entrena?.
Oscar Domínguez es menor de 15 y Luis Delgado, 17, siendo un año menor, su nivel está debajo de Hernández. La próxima competencia internacional para República Dominicana será del 6 al 8 de marzo, en la primera ronda de Copa Davis contra Guatemala.
Veremos qué tiene Hernández, junto a dos veteranos, Estrella y García, porque, como dice Víctor: ?Hay un poco de estancamiento, después de nosotros no ha surgido más nadie?.
El plan de la federación
Si los dominicanos no pueden ir a todos los torneos internacionales, entonces lo ideal es montarlos aquí. Eso es lo que busca Maldonado en su gestión federativa. Especialmente en las categorías juniors donde también hay otros jovencitos como Carlos Junior Tavárez, Sergio Tobar, hijo, y Víctor Beltrán.
?Ellos están entre los primeros 500 del mundo?, en juniors, dice Sergio padre.
?Con el ritmo de torneos internacionales que lleva la Federación, llegarán a estar entre los primeros 100 del mundo?, antes de avanzar de categoría.
La idea, plantea Maldonado, es que se trabaja en la formación y base de esos jugadores, ?pero además tratar de que se fogueen a nivel internacional? y esa es la razón por la que algunos están en la academia de Bollettieri y juegan también en el Orange Bowl.
Lo básico es que ?tratamos que República Dominicana sea sede de muchos torneos internacionales para que tengan oportunidad de ranquearse?.
Eso trae una dificultad, cuando se trata de enviarlos fuera a foguearse y Maldonado lo describe así: ?La mayoría de los muchachos no tienen capacidad económica de jugar fuera? y explica, ?un torneo en la zona (países cercanos) cuesta entre 80 y 100 mil pesos?.
Raqueta del futuro inmediato
La herencia que recibirá José -El Bebo- Hernández, especialmente él, por encontrarse más próximo al nivel de Estrella y Johnson, será muy pesada.
Hernández advierte la ruta que le espera. ?Para mí Víctor me está poniendo un reto, porque él me está abriendo el camino para yo llegar?, dice.
?El me está diciendo si yo puedo, tú puedes. Esa básicamente es la mentalidad mía que tengo?.
Todo lo que viene es cuesta arriba para un jovencito que apenas cumple los 18 años. La inversión es necesaria. El tenis es costoso y él espera por un patrocinio que lo ayude a moverse a un escalón mayor.
Mientras, no se duerme. ?Lo que viene es duro, por eso estoy entrenando en Texas, resido allá, en la academia Roddick Total Tennis, que es de alto rendimiento?. Hernández reside en esa academia desde febrero de este año, pero los dos años anteriores estuvo en la Performance Tennis Academy.
Lo dificultoso viene aquí, ya que de su grupo él se quedó solo. ?De mi generación no hay nadie?, señala. ?El único soy yo, los demás se han ido a universidades o han dejado el tenis?.
Así las cosas, mirar el trayecto recorrido por la pareja fenomenal dominicana, ?es algo grande, eso es verdad, es mucha responsabilidad, pero sigo en el camino, eso no me acobarda para nada?.
Y es más: ?Me siento adecuado para cumplir el reto y por eso estoy allá (Texas), para hacerme más fuerte y entrenarme mejor y resistir lo que venga?.