La agravación de la escasez y la consecuente subida de precios de los combustibles petroleros en Haití, en las últimas semanas, han provocado un caos en el transporte terrestre, el servicio de energía eléctrica y la cocción de alimentos en restaurantes y hogares. Los precios de control de los galones de los carburantes, fijados a nivel nacional por el gobierno central, de US$3,31 a la gasolina premium, US$2,62 a la gasolina regular, US$2,69 al gasoil regular y US$2,07 al kerosene, han sido pulverizados por aumentos sucesivos de hasta 300,00% en cada combustible, en el mercado informal, tras la paralización de golpe de las importaciones llevada a cabo por el oligopolio de la distribución y la racionalización draconiana del expendio impuesta por las 180 estaciones detallistas. Desde finales de diciembre de 2008 hasta la fecha, la mocha de las cantidades vendidas ha alcanzado alrededor del 60,0% de las transacciones mensuales promedio de los siguientes derivados del petróleo: 48 mil 400 barriles de gasolina 91 octanos, 17 mil 100 barriles de gasolina 95 octanos, 225 mil 500 barriles de gasoil y 41 mil 100 barriles de kerosene. Este disparo hacia el cielo de los precios de venta, en mayor proporción que la correspondiente al retroceso sufrido por los volúmenes vendidos, ha permitido a las compañías de productos petroleros acumular cuantiosos beneficios extraordinarios, con respaldo del gobierno dictatorial de Préval, en la presente coyuntura crítica de caída de las cotizaciones internacionales del crudo y afinados , poda de las exportaciones petroleras venezolanas, merma de la producción de crudos refinados curazaoleños, incapacidad de paga en dólares de Haití de sus obligaciones externas y disminución de las recaudaciones fiscales haitianas motivada por el achicamiento de los créditos contemplados en el convenio de Petrocaribe. El desplome de la importación de combustibles petrolíferos ha afectado también el suministro de electricidad a zonas urbanas y rurales, empresas y familias y entidades públicas y gubernamentales en los anteriores 30 días. Por ejemplo, las áreas privilegiadas de Puerto Príncipe y Jacmel apenas han recibido respectivamente menos de 10 y 14 horas de energía eléctrica por día, mientras otras regiones pobladas han soportado suspensiones del servicio de al menos 18 y 20 horas diarias o, peor aún, sobrevivido días enteros con carencia de luz eléctrica. Cada día, el déficit de energía eléctrica tiende a crecer en Haití, como resultado de la subida de la cantidad demandada de los usuarios familiares, empresarios y gubernamentales y la bajada de la capacidad productiva de las plantas eléctricas y centrales hidroeléctricas. Por caso, la Central Hidroeléctrica de Péligre (CHP), principal fuente de hidroelectricidad del país, genera a duras penas cerca del 40,0% de su capacidad de producción de 54 megavatios, a raíz de la sedimentación progresiva de la presa, insuficiencia crónica de embalse de agua y descomposición acelerada de los equipos y máquinas electrónicos. La reparación de dicha central exige aproximadamente 40 millones de dólares, de los cuales la administración gubernamental del dictador Préval sólo ha conseguido hasta el instante 12 millones, gracias a una asistencia financiera brindada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Finalmente, la mayor parte de los restaurantes y la menor parte de los hogares consumidoras de gas licuado de petróleo (GLP) afrontan la doble zozobra cotidiana del alto precio de 3 dólares con 50 centavos por galón y el precario servicio otorgado por poco más o menos 100 establecimientos comerciales. Las restricciones mercantiles de ascenso de precios han causado tanto el desbarranque de más de 57,0% de la demanda de consumo familiar y empresaria en los últimos cinco años, es decir a 2 millones 100 mil galones en 2008 de 4 millones 967 mil en 2003, como la escalada del uso del carbón vegetal en diversos tipos de cocinas, en perjuicio de la foresta de la isla de Santo Domingo. En resumidas cuentas, la dictadura de Préval y Lespwa ha constituido un rapaz régimen de acumulación de capitales y patrimonios, en gran medida ilegal y anticonstitucional, en claro provecho de una capa mafiosa de oligarcas y burócratas, a través de la fijación de encumbrados precios y promoción de operaciones especulativas en el mercado de hidrocarburos, la captación de incuantificables fondos fiscales basada en los diferenciales de precios entre los mercados de compra en el exterior y de venta en el interior, la financiación proveniente de Petrocaribe y la incentivación de la deforestación de Haití y República Dominicana. En la ejecución de este proyecto dictatorial de dominación oligárquica en Haití, la minoría de mandamases y oligarcas haitianos ha contado siempre con el respaldo abierto o solapado del Estado y una fracción oligárquica de República Dominicana y los gobiernos de los países imperialistas. En tal sentido, se puede presentar como muestra el reciente anuncio realizado por Excel Gas de que planea comercializar GLP en Haití, a partir de abril del año en curso, en base a un cuádruple pacto de obtención de facilidades de desembarco de tal combustible en una terminal dominicana administrada por Mundogas, exenciones fiscales del gobierno dominicano en las operaciones de importación, transporte y re-exportación de República Dominicana a Haití, autorización del gobierno haitiano de la distribución y comercialización en todo el territorio haitiano a cambio del reparto de 250 mil estufas entre usuarios hogareños y, finalmente, asistencia de la embajada común de Italia. En tanto Haití se hunde en el caos, el gobierno dictatorial de Fernández-PLD promueve relaciones caóticas entre República Dominicana y Haití, tales como esta negociación cuatripartita descrita de absurda importación y posterior re-exportación de GLP libre de impuestos desde República Dominicana hacia Haití, injustificable inclinación de los costos a causa de adicionales cargos de almacenamiento, transporte y financiamiento en territorio dominicano, inaceptable aniquilación de las posibilidades de que gobernantes y empresarios haitianos puedan ellos mismos gestionar y expandir el negocio de la mezcla de propano y butano y el empleo de los equipos requeridos en el mercado haitiano, condenable maniobra de tratar de bloquear la ayuda de Venezuela a Haití en torno a la instalación de una terminal y gasificadora en suelo haitiano y, además, criminal imposición de tarifas super-abusivas como la referente a un pago extra de un dólar con 95 centavos por galón hace días en Haití en comparación con la similar tarifa estipulada en República Dominicana. Es evidente que el febril interés del primer mandamás dominicano de implantar a todo lugar y coste su proyecto dictatorial, por medio de reelecciones consecutivas sin límites legales y constitucional de hecho y/o derecho explica esta acción desesperada de ampliar su malograda base de apoyo empresarial y política en la actual crisis nacional e internacional, bajo el manto de la falsa excusa de la cooperación con el pueblo haitiano, el sello de la flagrante violación de las ley fiscal y la constitución nacional y el inevitable reconocimiento público de que el gobierno suma un nuevo fracaso en las erráticas relaciones exteriores, en especial con Haití. Precios oficiales de combustibles en República Dominicana y Haití 24 enero 2009 US$ por Galón -------------------------------------------------------------------------------- RD Haití Diferencia Combustibles US$ x galón US$ x galón US$ x galón Gasolina Premium | 3,38 | 3,31 | 0,07 | Gasolina Regular | 3,10 | 2,62 | 0,48 | Gasoil Regular | 2,83 | 2,69 | 0,14 | Kerosene | 2,63 | 2,07 | 0,56 | GLP | 1,55 | 3,50 | -1,95 |
Cuadro elaborado por LH Vargas; observatoriodominicohaitiano@gmail.com Fuente: SEIC/RD y MEF/H Luis H. Vargas |