Por Enrique Ballester el 27-Jan-2012 |
Foto 0 en Cumpleaños total. Hoy: Michael Robinson: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
Corría la temporada 79/80 y a Michael John Robinson le faltaba poco para ser internacional con Irlanda, y mucho para encabezar el mejor programa de la televisión española. La foto ya habla por sí sola. Michael exhibe sonrisa de jugón, directamente heredada de su padre, que apoya la mano en el hombro que deja libre su madre, que gira la muñeca para verter el líquido de la tetera en la taza más próxima, mientras el hijo prometedor y soltero trincha sin piedad el pollo de rigor. La entrañable escena familiar de Sunday roast se complementa con un cuestionario tan banal como revelador. Así era Michael en el límite de los setenta con los ochenta y así sería, imaginamos, su cumpleaños favorito.
Robinson subiría a su VW Passat molón y se acercaría al entrenamiento del Buccaneer FC, el equipo en el que ponía en práctica aquello que luego nos enseñó en el mítico Atocha del El Día Después original. Allí se acercaría su ídolo Kevin Keegan, en la primera sorpresa del día. El saludo sería tal que “hey, soy Kevin, me han dicho que eres muy bueno, casi tanto como yo” y, tras el abrazo sincero, empezaría la jornada, basada en los pilares confesos de la felicidad del protagonista. A saber: “ganar, marcar goles y dormir”. Y a evitar: “la mala comida y la gente ignorante”.
Michael se despediría de Keegan con lágrimas en los ojos, se saltaría el entrenamiento con el Manchester City y viajaría de inmediato a su país preferido, Holanda, donde comería un steak al punto. Sin pasarse, porque reconoce que “su peso” es su mayor oponente. Ojo. En el viaje de vuelta revisaría un par de capítulos de Coronation Street y, al llegar, le esperaría un concierto privado de Genesis y Earth Wind and Fire. Tras la sobredosis de rock progresivo, tendría que despertar a Susan George, que se había quedado dormida, la pobre, su actriz fetiche, que le cantaría el Happy Birthday to you ante la atenta mirada del colega Donald Sutherland, con el que se bebería un gin tonic (y lo del gin tonic es aportación mía).
Por último, después de despedir uno a uno a sus amigos (“creo que tengo demasiados”) se reunirían en comandita sus grandes influencias y anhelos: Alan Kelly, el ayudante del manager en su época en el Preston, y Ron Grenwood, entonces seleccionador inglés, que le entregaría el regalo más preciado (y siempre incumplido): la confirmación del debut con Inglaterra.
Antes de dormir, rememoraría de nuevo su mejor partido: el doblete goleador en el 2-2 contra Sheffield United. Después, y sin entender nada todavía, soñaría con un mapa en un idioma extraño, y con ese pueblo que suena a siseo imposible de encontrar… Algo así como Osasuna.
Foto: elaboración cutre/propia del libro recopilatorio Studs!, original del archivo de la revista Shoot!
Foto 1 en Cumpleaños total. Hoy: Michael Robinson: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
Leído 0 veces

|