Por noreply@blogger.com (darpo) el 02-Aug-2008 | Segunda Parte.
ANEXO tomado de un estudio sobre ICHINEN SANZEN de Obdalis Cabrera y Luis Alberto del Alcazar. (Con su permiso compañeros de fe de SGIV).
Saludos y agradecimientos a Luchito, Luisa Montiel, Marcos, y demas compañeros de SGIV.
Estudio sobre Ichinen Sanzen Para el inicio del estudio del Gosho La Verdadera Entidad de la Vida 6 de junio de 2004. Por: Obdalis Cabrera (Resp. Nacional de la DJF) y Luis Alberto Del Alcázar (Asist. Nacional de la DJM).
Algunas impresiones preliminares:
Debemos asumir la responsabilidad de transmitir correctamente la doctrina del Budismo de Nichiren Daishonin, apegándonos a lo que dice el Gosho y la orientación de Sensei, como las dos herramientas que transmiten la esencia del Budismo de Nichiren. Con esto queremos enfatizar lo dañino que es asumir opiniones personales por encima de las dos figuras anteriores, que pueden ocasionar distorsiones en la fe y práctica de quienes nos escuchan. Es por esto, que todo lo que se transmite en este estudio, son extractos de las explicaciones de Sensei aparecidas en los materiales usados para este estudio. Por otro lado, los comentarios adicionales (identificado como ?NOTAS?) también se basan en orientaciones de Sensei.
Para estudiar el término Ichinen Sanzen se recomienda realizar más de una reunión a nivel de Jan. Para los Responsables se dedicó sólo una reunión debido a la presunción del manejo de la teoría básica tanto de los Diez Estados, los Diez Factores como de los Tres Principios de Individualización. Como dichos conceptos pueden ser escuchados por primera vez por quienes asisten a nuestros janes, creemos que se debe tomar todo el tiempo que sea necesario para asegurarnos de transmitir el mensaje más apegado a la teoría del Daishonin.
Resulta imprescindible realizar un esfuerzo conciente por trascender los conceptos occidentales que se refieren al bien y el mal por un lado; por el otro a los conceptos sobre el tiempo y espacio. Para los primeros, se toma como referencia el diálogo de Sensei en las Conversaciones sobre el Sutra del Loto ? La sabiduría del Sutra del Loto: Diálogo sobre la religión en el siglo XXI (a ser compartida a través de LineaAbierta), donde plantea la necesidad de comprender que tanto el bien como el mal pertenecen a la vida en su esencia y que la presencia de uno hace inevitable la presencia del otro. Al final, el que se manifieste el mal hace posible la manifestación del bien; esto hace que el mal pase a ser ?el bien? en última instancia. Con respecto al concepto de tiempo y espacio, se exponen interpretaciones basadas en los conceptos usados por Sensei en su libro La Vida: un Enigma (en este texto aparecerá la abreviación LVE).
Todos los textos que aparecen en las láminas de la presentación en PowerPoint, son extraídos de la explicación de Sensei del libro La Vida: un Enigma. Además, se usó igualmente la explicación que aparece en la serie Conversaciones sobre el Sutra del Loto ? La sabiduría del Sutra del Loto: Diálogo sobre la religión en el siglo XXI; este último material está disponible para todos a través de nuestra LíneaAbierta, al igual que el texto completo del Gosho y, próximamente, la explicación del Gosho del presidente Ikeda.
El tiempo y el espacio Basado en la explicación de Sensei en La Vida: Un Enigma.
Los conceptos occidentales nos obligan a concebir el tiempo desde un punto de vista lineal, de manera que lo pasado ya no puede ser transformado y lo futuro es incierto. El Budismo plantea que tanto el pasado como el futuro se encuentran en el presente, por ello da principal importancia a las acciones del presente, que transforman los efectos de causas pasadas y crean los efectos futuros. Desde esta perspectiva, nuestra energía vital trasciende el tiempo lineal y pasa tomar el control absoluto sobre los resultados de nuestras acciones.
La teoría de los tres mil estados en un solo instante no puede comprenderse con nuestro acostumbrado concepto del espacio, que nos impide comprender cómo caben 3.000 posibilidades en cada instante de vida. Por otro lado, hemos aprendido a concebir que lo que no se ve, lo que no se siente, no existe.
El budismo plantea la teoría de la vida en estado ?latente? (no manifiesto). Esto obliga a la aceptación de la presencia de los 10 estados en su totalidad aunque sólo manifestemos uno a la vez. El resto de los estados se mantienen en ?latencia? (Ku) esperando ser activados por nuestra vida para pasar a su condición ?manifiesta?.
El bien y el mal Tomado de la Conversaciones sobre el Sutra del Loto ? La sabiduría del Sutra del Loto: Diálogo sobre la religión en el siglo XXI ? entrega N° 19 (Libro VI)
Presidente Ikeda: La doctrina de la posesión mutua de los Diez Estados indica que el mal existe aun dentro de la vida del Buda, y que la naturaleza de la Budeidad existe aun dentro de la vida de la gente mala.
Endo: En cierta forma, es fácil pensar en términos rígidos y concluir que el Buda es la antítesis del mal, es decir, alguien que erradicó totalmente de su vida la maldad. Pero las personas de carne y hueso tienen una naturaleza que, en parte, está inclinada al mal. Por ende, si un Buda estuviese libre de todo mal, sería un ser abstracto, un mito, y eso tornaría imposible para cualquier ser humano común la esperanza de manifestar la iluminación.
Saito: Hay diversas formas de mirar la relación entre el bien y el mal. Una es como si fueran dos cosas fijas, que se hallan en oposición. Es la perspectiva que predomina en las enseñanzas anteriores al Sutra del Loto. Otra noción entiende que el bien y el mal son dos aspectos diferentes de una misma entidad, como dos caras de una moneda.
Presidente Ikeda: Podríamos inferir que la inseparabilidad entre el bien y el mal corresponde a esta última idea, pero no es así. Porque, en ese caso, el bien y el mal serían sólo dos diferencias en cuanto a la perspectiva, y la vida sería, en sí, algo estático e inmodificable. Desde ese punto de vista, sería imposible capturar el dinamismo y el cambio incesante que constituyen el verdadero aspecto de la vida.
Hay que reconocer que la entidad de vida es esencialmente una, y que esta entidad produce, a veces, valor positivo y, a veces, negativo. Este es el verdadero significado. Ichinen U ? n instante de vida, o la mente en un instante. T?ien-t?ai lo interpreta filosóficamente en su doctrina de Ichinen Sanzen como la mente de la persona común, la cual en todo momento esta dotada con el potencial de tres mil estados (mundos, condiciones, reinos, etc.; sus características son: a) se extiende al universo entero; b) incluye cuerpo y mente; c) incluye el individuo y su entorno: d) transciende el bien y el mal; y e) abarca causa y efecto simultáneamente.
Ichinen Sanzen
También, principio de un instante de vida que comprende tres mil estados. Un instante de vida (Ichinen) también es traducido como una mente, un pensamiento o un pensamiento en un instante. Un sistema filosófico establecido por T?ien-t?ai (538-597) En su tratado Gran Concentración y Introspección (Makka Chikan) basándose en la frase ?El verdadero aspecto de todos los fenómenos? que aparece en el segundo capítulo de Sutra del Loto titulado ?Medios Hábiles?. Los tres mil estados o el mundo fenoménico en su totalidad existen en un instante de la vida. El número 3.000, provienen del siguiente cálculo: 10 (estados) x 10 (estados) x 10 (factores) x 3 (principios de individualización). La vida en cualquier momento manifiesta uno de los diez estados. Cada uno de estos estados posee el potencial de todos los 10 contenido en sí mismo y esta ?posesión mutua? o inclusión mutua de los 10 estados es representada como 102 o 100 posibles estados. Cada uno de estos 100 estados posee 10 factores, haciendo 1.000 factores o condiciones y estos operan dentro de cada uno de los tres principios de individualización, lo que hace 3.000 estados.
(Traducción libre del ?Diccionario de Budismo de la Soka Gakkai?)
Los Diez Estados A ? manera de unificar la forma en que los identificamos, estamos usando el término ?estado?. En otras publicaciones encontraremos ?mundos?, ?condiciones?, ?reinos?, etc.
?Quien estudie los Diez Estados descubrirá que cada uno [?] es universal. Por otra parte, los estados no se superponen al punto de que se los pueda combinar.? Nichiren Daishonin. Más detalle en ?La Vida: un enigma (LVE)? ? pág. 118.
Infierno El infierno es en resumen, la condición de estar aplastado por el tormento e imposibilitado de hacer nada por remediarlo. En tal estado, por más que la vida siga, no puede ser plena.
NOTAS:
Hambre Puesto que los deseos son necesarios para preservar la vida humana, en este sentido resultan benéficos. Pero procurar la satisfacción de los deseos, sin metas más altas, es convertirse en esclavo de ellos; esto puede llevar a la desgracia, para nosotros mismos y para otros. En esto radica la verdadera naturaleza del estado de Hambre.
NOTAS: Además de los deseos básicos para sustentar la vida, se incluyen todos los deseos: dinero, sexo, poder, trabajo, bienes,
Animalidad ?La estupidez es el mundo de animalidad?. ?Las bestias son crueles y se matan mutuamente.? (Carta a Niike) ?Está en la naturaleza de las bestias amenazar al débil y temer al fuerte.? (Carta desde Sado). Nichiren Daishonin.
NOTAS: ?
Tres Senderos del Mal En Infierno, Hambre y Animalidad el yo se encuentra bajo el dominio de un tormento inevitable, del deseo u otras emociones o factores que no dependen de la volición.
NOTAS:
Ira ?
La perversión es el estado de ira.? Nichiren.
En esta condición, el yo se centra en sí mismo. Sin reconocer a los otros seres humanos, obra exclusivamente en beneficio propio para la satisfacción de propósitos egoístas.
?La persona que está en el Reino de Ashura siente la urgencia irresistible de imponerse a todos los demás? Exhibe una benevolencia superficial, rectitud, buen comportamiento, sabiduría y fe; hasta puede mostrar una forma primitiva de integridad moral, pero por dentro es un monstruoso Ashura.? (Makka Chikan).
NOTAS: Por razones de traducción, el cuarto estado ha sido traducido como IRA o ENOJO. Sin embargo, estos términos en nuestro idioma pueden ser asociados con otros: rabia, furia, entre otros. Si lo asociamos con estos términos (al estado de Ira), podríamos pensar que existe la posibilidad de ?enfoca positivamente la Ira?. Esto, desde el punto de vista de la teoría budista no es correcto, ya que la Ira (del estado de Ira), se caracteriza por basar todas nuestras acciones en la perversión, manipulación y el egoísmo. Al sentir rabia, furia o ira (sentimiento) hacia la injusticia, la maldad, etc., estamos experimentando otros estados de vida y no el estado de ?Ashura?.
Cuatro Senderos del Mal Encierran infelicidad, frustración y autoengaño.
NOTAS: En el estado de Ira, el autoengaño existe porque pensamos estar haciendo lo correcto. El manipular a otros, el menospreciar a los demás, tienen ?validez? en nuestra mente, que basa todos sus actos en el ?pequeño ego? (egoísmo).
Humanidad (Tranquilidad) Aunque se puede definir al hombre desde diversos puntos de vista, para el budismo es estado de Humanidad es un estado sereno, en el que el hombre está en paz, tanto consigo mismo como con el mundo.
En el mundo de nuestro tiempos, los Cuatro Senderos del Mal conducen a males tales como la guerra y al contaminación ambiental, pero el estado de Humanidad ofrece al yo la capacidad de alcanzar paz y prosperidad, disfrutando, al mismo tiempo, de una libertad personal y un individualismo considerables.
Exaltación (Éxtasis) Cuando entramos en esta condición nos tornamos más livianos. Caminamos con pasos más ligeros y nos sentimos capaces de volar por los aires. Lo que experimentamos no es tanto el placer conciente como un profundo sentido de bienestar general; todo está bien en el mundo y nada puede perturbar nuestra condición.
NOTAS: Se debe diferencias entre el placer que se obtiene al satisfacer una necesidad física de la sensación de victoria que se alcanza al lograr un objetivo o triunfo. La satisfacción de nuestros deseos básicos (comida, sexo, supervivencia) nos ubican en el estado de animalidad, por disfrutar del placer de haber conseguido saciar nuestros deseos o necesidades. El estado de Éxtasis se experimenta al alcanzar nuestra superación, o sentir que la alcanzamos, al lograr un propósito que sólo como humanos podemos lograr: mejora laboral, la pareja ?ideal?, la relación ?perfecta?, la solución de un problema, haber recibido grandes elogios; en fin, el resultado satisfactorio de nuestras metas y objetivos de vida.
Los Seis Estados Inferiores En el budismo, los seis primeros de los Diez Estados del ser, se incluyen en el Mundo del Deseo. Esto equivale a decir que hay seis categorías fundamentales de deseo.
En la demología budista, en la cumbre misma del Mundo del Deseo impera el Demonio del Sexto cielo. No es ocioso que los demonios moradores del Sexto Cielo, gocen de la vida de la Exaltación suprema mediante el dominio y la utilización de los demás. En realidad, la fuente misma de esta Exaltación radica en dominar y utilizar a otros. [?] el hecho es que hay un mal intrínseco en cualquier deseo.
NOTAS: Sensei explica, que al haber saciado nuestro deseos o estar extasiados por nuestros logros, nuestra mente, nuestra vida, se vuelve débil y estamos propensos a caer nuevamente a Infierno cuando ese logro o esa victoria no resulta como esperábamos o nos es arrebatado aquello que nos brindó el Éxtasis.
Cuatro Estados Nobles Existe un punto importante que distingue a los seis estados interiores de los cuatro estados nobles: los seres humanos, en las sendas inferiores, tienen como objetivo la satisfacción de sus deseos e impulsos. Su felicidad depende totalmente de la condición ambiental. Es sólo cuando una persona puede alcanzar uno de los estados nobles, que le es posible manifestar el poder necesario para dominar su fuerza vital de un modo positivo.
NOTAS: Para experimentar uno de los cuatro estados nobles se debe hacer un esfuerzo conciente por responder de manera diferente a los estímulos del entorno. Los seis estados inferiores se caracterizan por no necesitar de ningún esfuerzo para experimentarlos, ya que sólo se responde de manera ?automática? a los estímulos del entorno.
Aprendizaje Bien puede ser que eruditos y estudiantes estén en mejor posición para ingresar al estado de Aprendizaje que otras personas, pero éste se encuentra abierto también para quien desee, humilde y sinceramente, comprender las experiencias y la sabiduría de otros. El factor que impide a tantos estudiosos ingresar en el estado de Aprendizaje es un indebido orgullo por los conocimiento superiores que posee. Son demasiados los que adquieren conocimientos para engrandecerse; cuando tal es el caso, el verdadero estado del yo no es el de Aprendizaje, sino el de Hambre. La persona que ha ingresado auténticamente al estado de Aprendizaje se interesa en cambio, por enriquecer su espíritu.
Absorción (Compresión) L
a Comprensión es una especie de iluminación que se presenta súbitamente, relacionada con algún fenómeno observado o experimentado. El fenómeno puede ser cualquier cosa: el magnífico funcionamiento del universo, una flor que se abra en el campo, una estrella en el cielo, un pequeño artículo en el periódico, el hedor de un río contaminado, el olor del smog fotoquímico? En resumen, cualquier cosa que nos provoque un brusco entendimiento. [?] es probable que casi todos los pioneros de la civilización la hayan experimentado.
Al estado de Comprensión se llega mediante la propia fuerza, gracias al estudio y al reflexión sobre la vida del ente cósmico. Cuando uno está preparado para recibir la verdad, ésta puede revelarse en el objeto o la experiencia más simples y comunes. Luego se extiende a toda la vida, permitiéndonos participar creativamente en la experiencia total.
Los Dos Vehículos La felicidad de quien se encuentra en el estado de Aprendizaje proviene de descubrir cómo aplicar a la vida propia la verdad aprendida de los libros o de otras personas. En el estado de Comprensión es aun mayor, pues se la logra o se la crea por uno mismo, esencialmente. El grado de felicidad no depende tanto del esfuerzo puesto en la búsqueda como en el grado de pulimento y disciplina alcanzado por el ser.
En la Apertura de lo Ojos Nichiren Daishonin citaba párrafos de sutras que ubican a estos dos estados por debajo de los Tres Senderos del Mal.
Básicamente existen dos explicaciones. Una es que quienes llegan a estos altos estados tienden a infatuarse con la propia importancia. La otra radica en que estas personas aún no han superado el egoísmo. (LVE ? pág. 152)
En el mejor de los casos, la meta de estas personas es el desarrollo de su propio carácter y el mejoramiento de la propia personalidad. En cierto sentido se puede disfrutar del éxito, pero la finalidad es esencialmente egoísta y la iluminación alcanzada no lo lleva a la verdadera fuente de la vida.
NOTAS: El asunto no es dejar de aprender más, profesionalizarse, perfeccionarse. El asunto es que en nuestros corazones prevalezca el espíritu de contribuir de la mejor manera con nuestro conocimiento con los demás seres que nos rodean.
Bodisatva B
odi = sabiduría del Buda. Satva = ser sensible. => Ser humano.
En el estado de Bodisatva, toda la vida se sustenta por la fuerza de la misericordia (compasión). Al decir ?fuerza de la misericordia? me refiero a una potente energía que fluye de lo más hondo de la vida humana. Esto incluye inteligencia, bondad, sabiduría y varios deseos espirituales. El ser se encuentra en estado de Bodisatva cuando sus mejores cualidades (sabiduría, determinación, amor y coraje) se funden con la energía de la misericordia para hacer el bien a otros. El carácter del Bodisatva es totalmente altruista; la esencia de su misericordia consiste en liberar a otros del sufrimiento y otorgarles felicidad.
El Bodisatva se sumerge entre sus prójimos y trata de tomar sobre sí el sufrimiento y la tristeza de todos. Su misericordia es una fuerza activa y práctica. Tal es la diferencia esencial entre el Bodisatva y los sabios que no han superado los estados de Aprendizaje y Comprensión. El Bodisatva es capaz de pensar profundamente y goza de una penetración segura, pero eso va inseparablemente unido a la acción práctica. (LVE ? pág. 157)
Al ayudar a otros, el Bodisatva se modifica a sí mismo, pues al hacer el bien suprime el egoísmo latente en él, permitiendo que la luz de su sabiduría interior ilumine la maligna oscuridad del mundo circundante.
L
a sabiduría del Buda es la sabiduría que el Bodisatva consigue al dedicar todos sus actos al beneficio de otros.[?] En el caso del Bodisatva, la lucha por ayudar a otros es, en sí, un ataque frontal al yo egoísta.
El modo en que las personas comunes pueden lograr la meta última del estado de Buda es cultivarse por medio de actos altruistas, con los que la energía de la misericordia brota de las fuentes íntimas de l vida. Uno debe reformarse por dentro y por fuera. La actuación constante en beneficio de los demás despertará la fuerza vital necesaria para lograr una vida plena y feliz
Bodisatvas de la Tierra Son manifestaciones del Buda último, que brotan de la tierra para propagar la Ley Budista por todo el universo. Son quienes, en la vida cotidiana de este mundo, desafían las fuerzas del mal dedicándose de todo corazón a lograr el bien para los demás y provocando, al mismo tiempo, el flujo interior de la infinita energía de la misericordia.
Buda ? Budeidad. ?El estado de Buda es el más difícil de demostrar. Pero si uno posee los otros nueve mundos, debe creer que también posee el de Buda.? Nichiren (LVE ? pág. 161)
En el mundo actual, la persona en quien se expresa la naturaleza de Buda se presenta, a primera vista, como un hombre de sentido común. Es una persona bien integrada, con un fuerte sentido de la responsabilidad y una fe poderosa, amistoso con los otros y capaz de pensar con flexibilidad. Por sobre todo, es rico en misericordia, sabiduría y creatividad. (LVE ? pág. 162) El Budismo de Nichiren Daishonin enseña que el único modo de evocar el Buda inherente a todos los hombre es ?creer?. Es decir, creer en la Ley Mística, que es, en sí, la fuerza vital cósmica (FE).
Posesión Mutua L
a teoría de los Diez Mundos se puede utilizar para describir el estado de un ser humano en un momento dado, pero debemos tener en cuenta que esa condición cambia de modo permanente. Por lento que sea el fluir de la vida, no cesa nunca por completo. En consecuencia, el estado en que el ser existe puede cambiar, y de hecho cambia con frecuencia, de momento a momento.
Resumiendo: ninguno de los diez estados está aparte de los otros. Todos se funden en una sola entidad de vida, en acción perpetua, aun cuando sólo estén en la condición potencial de Ku. Cada uno de los estados contiene a todos los otros; en cualquier momento puede ser suplantado en el plano manifiesto por cualquiera de los otros. Teóricamente es posible que los Diez Estados se manifiesten en orden ascendente, desde el Infierno al estado de Buda, pero eso es cuestión de casualidad. La desdichada verdad es que son demasiados quienes sólo experimentan los Tres Senderos del Mal o los seis primeros estados, mientras que permanecen en total ignorancia con respecto a los estados de Bodisatva y buda.
La tendencia básica de una determinada personalidad no se limita a un estado. Muchas personas pasan por un ciclo de Infierno, Hambre, Animalidad y vuelven a empezar; otros se elevan por encima de estos para mundos hasta La Ira, la Humanidad y la Exaltación, sólo para volver a hundirse en el Infierno. Algunas almas, relativamente afortunadas, alternan más o menos entre el Aprendizaje y la Comprensión, a veces con el triste resultado de perder contacto con el mundo que los rodea.
Cuando un ser humano basa su vida en el ideal de Buda, puede hacer algo más que limitarse a soportar los sufrimientos. Las experiencias en los estados inferiores de la existencia se convierten en oportunidades para el desarrollo. El dolor y la pena se convierten en fuentes de simpatía y misericordia por los demás?
El sufrimiento humano presenta una naturaleza dual. Puede ser causa de angustia o incentivo para un mayor desarrollo. Si desesperamos ante él, estamos perdidos; pero si lo consideramos como oportunidad para desarrollarnos y mejorar, descubrimos que nuestra experiencia nos capacita para conducir mejor a otros hacia la felicidad. Cuando así obramos estamos manifestando el estado de Bodisatva.
Cuando alguien ha tomado el ideal de Buda como base de su vida y reconoce que los otros nueve estados están contenidos en él, cada uno de esos estados, desde el más bajo al más elevado, puede convertirse en impulso para la propia revolución humana. A la inversa, es imposible hacer del estado de Buda la base de la vida sin aceptar la enfurecida turbulencia de los otros nueve estados, pues son coexistentes. (LVE ? pág. 178)
La relación tiempo subjetivo y objetivo B
asado en la explicación de Sensei en La Vida: Un Enigma. (NOTAS)
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