La República Dominicana no ha superado el estado autoritario, gracias al pésimo sistema de educativo, tras 30 años de dictadura de Trujillo. Todavía se persigue y estimula la figura sobrenatural y determinista para todas las cosas que suceden en el país. En esa medida, la ?esperanza? que algunos sectores depositaron en algún descendiente de las heroínas de Salcedo no se quedado atrás. Más que pensar en una sociedad que crezca y cambie buscamos al ?gran líder? capaz de echar adelante los destinos del país. La figura de Jaime David Fernández Mirabal ha encuadrado en ese contexto, tanto en el seno de su familia, de su partido como de segmentos de la sociedad dominicana no involucrados en el partidarismo estrecho. Su caso es un poco parecido al de Milagros Ortiz Bosch. Sin embargo, Jaime David ha recibido o pedido una cartera, la de Medio Ambiente, en extremo complicada, pues reúne lo de cuerpo represivo policial y ente de otra naturaleza, sea científica, técnica, cultural, etc. Por su amplitud, Medio Ambiente toca a muchas esferas de la sociedad dominicana. Su actuación, que no cuestiono, tiene el complicado don de tener que pensar bien de sus decisiones y pensar también de sus posibilidades políticas. Voy a poner dos ejemplos, por lo que pido al lector seguir con sumo cuidado lo escrito y no ir a interpretaciones que no estén en el texto. Un ejemplo es la autorización de una fábrica de cemento en la orilla de Los Haitises, sobre todo después de inaugurar su gestión en una enorme aparatosidad para desalojar a campesinos, dominicanos y haitianos, que cultivan dentro de ese Parque Nacional. Allí están esos campesinos haciendo lo de siempre. ¿Intento fallido de rescatar a Los Haitises como área protegida? Ahora, alguien ?se la busca? y logra una autorización para fabricar cemento justo en la orilla del Parque Nacional Los Haitises. Es genial la idea de instalar esa fábrica justo en el lugar donde mayor cantidad de materia prima para el cemento puede existir. Incluso, voy más lejos: la República Dominicana pudiera calcular la cantidad de materia prima para cemento que hay dentro del Parque Nacional Los Haitises y evaluar qué es más rentable para la nación si conservar intocable esa materia prima y mantener el Parque o explotar el Parque Nacional Los Haitises permitiendo la instalación de cuantas fábricas de cemento lo requieran y exportarlo. Sería un cemento barato y la generación de empleo sería enorme. Lo único que hay que hacer es la evaluación financiera de la cantidad de materia prima y otorgar un régimen de zona franca a las cementeras que se ubiquen allí. Total, cientos de campesinos destruyen el Parque Los Haitises cada día, con el silencio cómplice de autoridades y el aislamiento mismo del Parque. Segundo caso. Un empresario de la India, a quien conocí en Miami durante un festival del mango celebrado por Fairchild Tropical Botanic Garden (FTBG), prestigiosa institución de Florida, decidió invertir en la República Dominicana, jen la producción de esa fruta. La India es el mayor productor mundial de mangos, pero la República Dominicana tiene enormes condiciones naturales para su producción, algo dicho en presencia de decenas de personas por especialistas de Estados Unidos que impartieron seminarios dentro del evento auspiciado por FTBG. El mercado para mangos de los Estados Unidos es tan grande que podemos sembrar la isla completa y jamás podremos abastecerlo. Los estadounidenses producen el 1% de ese mercado y el resto se completa con importaciones desde India, México, Brasil, Haití, la República Dominicana y otros países. Mi sorpresa fue enorme al conocer que el mango se produce en terrenos marginales que para el caso dominicano significa que son terrenos abandonados por la poca agua, por el mucho sol y en general ocupados por el famoso bosque seco de cambrón que no sirve ni para criar chivos, de ese bosque no se alimenta nadie. Mientras que el mango reforesta, pues es un árbol de gran follaje, contribuye al rescate de terrenos abandonados, genera empleo, es una fruta muy nutritiva, apetecible en las buenas y en las malas mesas y genera divisas al exportarse. Cualquier proyecto de esa fruta en la República Dominicana tiene retorno asegurado y un efecto multiplicador de demostración empírica. Sin embargo, la secretaría de Medio Ambiente se la ha puesto en China al empresario de la India que compró unas 10 mil tareas en Baní. Y hago constar que el propio Jaime David y al menos tres subsecretarios suyos, fueron al lugar. Claro, después de las visitas a ese señor le piden tantos estudios, papeles y análisis de impacto ambiental que se pudiera pensar que alguien quiere otra cosa. ¿Qué cosa? No me atrevo a conjeturar, pero tienen al inversionista dando saltos, muy largos por cierto, pues de la India acá la distancia es como para no volver jamás a esta media isla. Y mi preocupación por el futuro político de Jaime David me vuelve a la cabeza. ¿Cómo fue tan fácil dar el permiso para una cementera en la orilla de Los Haitises y tan difícil resulta reforestar en el país sembrando mango para exportación? ¿Cómo es eso de estudios de impacto de millones de mata de mango? ¿Impacto de qué? ¿Ambiental? Es la primera vez que veo que un gobierno pone traba para reforestar. Algún estudio tuviera sentido si se tratara de desmontar 10 millones de matas de mango o de cualquier otro árbol. Eso si requiere de evaluar el impacto. Si algún impacto debe medirse es la cantidad de millones de dólares que ese proyecto generaría, el número de empleos, pero eso debe hacerlo el inversionista para calcular su disponibilidad de fondos para hacer frente a los gastos de preparación del terreno, de producción de matas, de kilómetros de mangueras para el sistema de riego por goteo, de las cisternas o lagunas de agua para tenerla disponible, de la cantidad de obreros y ejecutivos a emplear, de la cantidad de furgones para sacar la cosecha del país, etc. Las preocupaciones la dejo en el medio ambiente. Al empresario inversionista lo he visto dos veces. Una en Miami y la otra hace una semana cuando lo encontré en plena ciudad. Ahí, de manera incidental, me narró la historia. Y la hago pública porque mucha gente en el Gobierno gasta mucho dinero intentando atraer inversión extranjera, pero cuando llega en el Gobierno mismo aparecen los obstáculos. http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=50848 Félix Calvo Opina sobre esta noticia. click aquí. De: freddy rozon, sosua Mi opinion es que lamentablemente en nuestro pais todos los funcinarios públicos son o ladrones o sopechosos de serlo y lo peor es que el pueblo ya no se sorprende de ningún escándalo ni de nada. Aquí se descubren estafas al Estado de miles de millones y todos, incluyendo los jueces, lo cojemos a chercha y dentro de unos días todo se olvida además nuetras cárceles están repletas de pobres diablos mientra la ladrona de Vivian Lubrano fue indultada por el presidente. Nos jodimos.
Leído 6 veces

|