Por noreply@blogger.com (GUASABARA el 19-Oct-2008 | Por Juan Taveras Hernández El pasado miércoles el Partido Revolucionario Dominicano celebró un de taller con la participación de sus principales dirigentes, diputados y senadores para analizar y discutir la reforma constitucional del presidente Leonel Fernández ante el Congreso. Expusieron Hugo Tolentino Dipp, Marcio Mejía Ricart, Enmanuel Esquea Guerrero y Orlando Jorge Mera. Todos coincidían en señalar que el proyecto es inconstitucional. Si la dirección del PRD considera que el proyecto no procede, que es ilegal, ¿por qué no someter un recurso de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia antes de que sea aprobado por el Congreso? ¿Por qué los expertos en materia constitucional del PRD no elaboran ese recurso y lo entrega en el transcurso de esta misma semana? No es difícil. Basta con tomar las ideas de Enmanuel Esquea, de Orlando Jorge Mera y demás juristas, que están consensuadas, para elaborar el proyecto. Hasta una buena secretaria puede hacerlo. Es pasar de las palabras a los hechos, actuar, que la práctica sea la que hable. El PRD es el único partido opositor, lo que significa que su responsabilidad ante el país es igualmente única. El presidente Fernández, como ya escribí, no presentó una reforma constitucional. Presentó una nueva constitución. Y ese solo hecho es ilegal. ?Esta Constitución podrá ser reformada si la proposición de reforma se presenta en el Congreso Nacional con el apoyo de la tercera parte de los miembros de una u otra Cámara??. Eso dice el artículo 116. Fíjense que habla de reforma, no de otra constitución, lo cual solo puede hacer una constituyente. Los legisladores actuales no tienen autoridad legal para cambiar esta constitución por otra. El artículo 117 dice que la ?necesidad de la reforma se declarará por una ley?. Noten nuevamente que habla de ?reforma?. Desde el artículo 116 hasta el 120 la constitución vigente se refiere a la reforma, lo cual si puede hacer éste Congreso, pero no sustituir, como se pretende, la carta magna. Escuché a una comunicadora pedirle al PRD que dejara de ?fuñir? con el tema de la constitución y que permitiera la reforma tal y como está. ?Al PRD que no joda más con eso, que deje eso así, que no siga fuñendo que ya Leonel tiene los votos para hacer lo que quiera?. El problema es, mi querida señora, que es mucho lo que está en juego. El PRD está en el deber histórico y hasta patriótico de seguir ?fuñendo? con la constitución porque aunque usted no lo crea, el presidente pretende darle un golpe de Estado al pueblo y convertirse en un dictador moderno, legitimado por la constitución y las leyes. Y por si usted lo ha olvidado el PRD ha sido garante de la democracia de este país. Eligio Jáquez dijo sobre el particular: ?El PRD es el padre de la democracia y con ese sentido paternalista es que la defiende incluso hasta hacerse daño?. Lejos de reducir los poderes que le otorga el artículo 55 de la constitución vigente, el presidente pretende agenciarse los demás poderes del Estado. Ya tiene el Congreso en sus manos. El Poder Judicial, que tantos servicios le ha brindado, que tan débil ha sido frente al poder, frente al Presidente, será debilitado poniéndolo de rodillas ante su majestad, el presidente de la República que ahora si podrá ser llamado con propiedad: Jefe de Estado. El artículo 119 expresa que ?ninguna reforma podrá versar sobre la forma de gobierno, que deberá ser siempre civil, republicano, democrático y representativo?. El artículo 4 de la misma constitución reitera: ?El gobierno de la Nación es esencialmente civil, republicano, democrático y representativo. Se divide en Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial. Estos tres poderes son independientes en el ejercicio de sus respectivas funciones?. El texto es claro: Habla de tres poderes del Estado, independientes. Ocurre sin embargo que el proyecto del presidente crea otros poderes independientes igualmente, como la corte de garantías constitucionales y la corte contenciosa-administrativa. Y no hablo de la corte electoral, ni del defensor del pueblo que ahora adquiere categoría constitucional. Dicho con más claridad. Si el PRD y el pueblo permite que el proyecto se apruebe tan y como fue enviado, tendremos, insisto, un faraón o un rey, no un presidente democrático, ni nada que se parezca. El presidente Fernández será dueño de todos los poderes civiles y militares. Dueño absoluto del poder ejecutivo, del legislativo y del judicial con todas sus salas o cortes independientes sujetas únicamente al Consejo Nacional de la Magistratura que el presidente encabeza y preside. ¿Puede este país darse el lujo de entregarle a un solo hombre tantos poderes? ¿Puede un pueblo permitir que un hombre, sea quien sea, del más acá o del más allá, tenga el control de la Cámara de Cuentas, del Congreso, del Sistema Judicial, de la Junta Central Electoral, del Defensor del Pueblo, del Banco Central, del Banco de Reservas, de la Junta Monetaria, de los Ayuntamientos, de los Gobernadores Provinciales, del Consejo Nacional de Desarrollo, de las Fuerzas Armadas, de la Policía Nacional, de la dirección Nacional de Control de Drogas, del Ministerio Público (Procurador General de la República y los fiscales), de todas las Secretarias de Estado, de la mayoría de los medios de comunicación, de la iglesia con todo y clero, del Palacio Nacional y del Palacio de los Deportes, inclusive? ¿Quién dice que alguien con todos esos poderes puede considerarse un presidente democrático y no un dictador? Solo Trujillo tuvo aquí tantos poderes. Cambiar la Constitución para entregarle todos los poderes al presidente Fernández es una decisión del soberano, es decir, del pueblo, a través de una Constituyente, porque como dice la constitución vigente en su artículo 2, del pueblo es que emanan todos los poderes del Estado. Domingo, 19 de octubre de 2008.
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