Bank of America despide a ejecutivo estrella de Merrill; tormenta por pérdidas inesperadas Por Susanne Craig y Dan Fitzpatrick John Thain, aclamado como un héroe hace menos de cuatro meses por evitar el potencial colapso de Merrill Lynch & Co., fue despedido el jueves por su nuevo jefe, quien no ocultó su molestia por la forma en que Thain manejó las abrumadoras pérdidas de la firma de corretaje. Tres semanas después de completar la adquisición de Merrill, el presidente ejecutivo de Bank of America, Kenneth Lewis, le pidió la renuncia a Thain en la oficina del ex jefe de Merrill Lynch en Manhattan. La conversación duró menos de 15 minutos, dijeron fuentes cercanas. Thain acordó dejar su puesto como responsable de las operaciones combinadas de banca global y gestión de patrimonio, pero era evidente que no tenía otra opción. "Ken (Lewis) no habría salido de esa reunión sin una renuncia", dijo una fuente cercana. Thain, quien no respondió a las solicitudes para obtener su versión de los acontecimientos, fue alabado en septiembre por haber logrado la venta de Merrill, que en ese momento se encontraba al borde del abismo, víctima de una crisis de confianza entre sus socios y accionistas. La imagen de Thain, no obstante, se vio seriamente perjudicada por la inesperada pérdida neta de US$15.310 millones registrada por Merrill en el cuarto trimestre. No es lo único. Thain se fue de vacaciones después de que trascendieran las pérdidas, aceleró los pagos de bonificaciones en Merrill para que fueran repartidas antes de fin de año y programó un viaje para asistir la próxima semana al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Bank of America le habría señalado, no obstante, que esa no era una buena idea, afirmó una fuente cercana. Tras la partida de Thain, ahora toda la presión recae sobre Lewis. Analistas e inversionistas están sumamente irritados porque Bank of America no reveló los problemas de Merrill antes de que se sellara la compra el 1 de enero. "Creo que su trabajo corre peligro", señaló el jueves Nancy Bush, de NAB Research LLC. Bank of America rechazó las insinuaciones de que Lewis podría ser despedido y las tildó de "chismes". "Está muy seguro en su puesto al frente de la compañía", señaló el portavoz de Bank of America Robert Stickler. "Estamos abocados a ser rentables en el primer trimestre". La junta directiva de Bank of America tiene prevista una reunión la próxima semana en su sede de Charlotte, Carolina del Norte. Una fuente cercana señala que ni el trabajo de Lewis ni su cargo de presidente de la junta están en riesgo. A pesar de la precipitada caída en el precio de la acción, el banco no parece contemplar medidas adicionales para reforzar la confianza de los inversionistas. "Estamos muy satisfechos con la estructura de la empresa", dijo Stickler. "Tenemos que resolver los temas crediticios. No es de extrañar que Bank of America acumule pérdidas significativas puesto que se trata del mayor prestamista del país tanto a personas como a empresas". Falta de criterio Lewis había perdido la confianza en Thain después de una serie de eventos a principios de diciembre, dijo una fuente. Todo empezó cuando Lewis se enteró de las crecientes pérdidas de Merrill en el cuarto trimestre de boca de un equipo a cargo de la integración de la firma, no del propio Thain. Cuando Lewis le preguntó a Thain qué había ocurrido, no recibió una "buena explicación de lo que estaba pasando y por qué", contó la fuente. Thain no solamente pareció no estar preocupado por las pérdidas, sino que "realmente no tenía un dominio de lo que estaba sucediendo", agregó la fuente. Lewis también llegó a la conclusión de que Thain había demostrado "falta de criterio" en varios frentes. Perdió personal clave en los días posteriores al cierre de la fusión el 1 de enero, incluyendo al director ejecutivo de Merrill, Gregory Fleming, y al director de gestión del patrimonio, Robert McCann. El resentimiento entre Bank of America y Merrill también provino del hecho que Merrill había pagado bonificaciones mucho antes de lo esperado. Una fuente cercana señaló que los ejecutivos normalmente son informados del monto de sus bonificaciones durante la segunda semana de enero y los pagos se hacen en la segunda mitad del mes. Algunas personas de Bank of America creen que Merrill aceleró los pagos para que no fueran reducidos bajo el plan mucho más modesto de Bank of America. Algunos miembros de la junta de Merrill también se han quejado de que Thain no les informó de que las crecientes pérdidas de Merrill podrían descarrilar el acuerdo. El gobierno de EE.UU. aceptó inyectar US$20.000 millones en Bank of America y garantizar pérdidas por hasta US$118.000 millones. En el centro de la tormenta se encuentra la inesperada pérdida de US$15.310 millones de Merrill. Esto fue una sorpresa por varios motivos, incluyendo el hecho de que Wall Street había pensado que el mayor problema de Merrill eran pérdidas ligadas a deuda provocada por valores subprime, o de alto riesgo. Esta semana, sin embargo, Merrill detalló una variedad mucho mayor de pérdidas, incluyendo una rebaja contable de US$1.130 millones ligada a inmuebles comerciales, una de US$1.900 millones por un préstamo apalancado y pérdidas relacionadas a apuestas crediticias por un total de US$3.200 millones. Los recientes traspiés son sólo los últimos en una serie de decisiones que Thain tomó desde su llegada a Merrill que le han costado caro. El ejecutivo de 53 años fue proclamado como el candidato soñado cuando asumió la presidencia ejecutivo de Merrill a finales de 2007. La compañía que Thain heredó estaba abrumada por miles de millones de dólares en hipotecas en problemas y él no se había visto afectado por una crisis que ya les había costado el puesto a varios presidentes ejecutivos, incluyendo su predecesor, Stanley O'Neal. El equilibrado ingeniero del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y M.B.A. de la Universidad de Harvard se había desempeñado como director ejecutivo del banco de inversión Goldman Sachs. Luego presidió la Bolsa de Valores de Nueva York. A unas semanas de su llegada, levantó miles de millones de dólares para cubrir las crecientes pérdidas de Merrill. No obstante, al igual que otros jefes en Wall Street, Thain subestimó la magnitud de la tormenta que estaba por venir. "Este problema no es inexistente, pero ha quedado en su mayor parte atrás", afirmó en una entrevista con The Wall Street Journal en enero de 2008. Su salida impactó a los empleados de Merrill, que continúan absorbiendo grandes recortes de empleos y una difícil integración a un banco que se suponía que ofrecería estabilidad. En las oficinas de Merrill en Manhattan, banqueros se juntaron alrededor de los televisores para seguir de cerca la noticia sobre la repentina partida de Thain. El ánimo era de incredulidad, no por el despido de Thain, sino por informes de que había gastado más de US$1 millón del dinero de la firma para decorar su oficina, incluyendo más de US$35.000 en un inodoro. "Es una pesadilla", comentó Peter Solomon, presidente de un banco de inversión del mismo nombre. "Compras una compañía, tus números no cuadran, los máximos gerentes se van y tú no tienes estabilidad". http://online.wsj.com/public/article/SB123267151190608375.html?mod=2_1362_topbox
Leído 10 veces

|