Por Dadan Narval el 16-May-2008 | Una de las cosas que no me gustan, nada, de cómo el fútbol se desarrolla en estos tiempos veloces de globalización y poca memoria es lo fugaz e inestable que está deviniendo el sentimiento del aficionado. Si hace unos días apelaba a que Rijkaard tuviera una digna salida del FC Barcelona ?lo que por suerte, se cumplió- hoy es ya tiempo de centrarse en los jugadores.
Ayer Deco declaró que no seguirá en el Barcelona. Al parecer, la secretaría técnica ya le ha comunicado que no cuenta con él para la próxima temporada y que se recibirán de buen grado las ofertas que por sus servicios lleguen a las oficinas del Nou Camp. La despedida, es, pues, inminente. Sin embargo, atiendo asombrado al hecho de que casi nadie hoy escribe sobre lo fundamental que este jugador ha sido en los últimos años en el Barcelona y de su inmensa responsabilidad en los títulos de hace dos y tres temporadas. En lugar de ello, se habla, demasiado, de la menudencia de su, al parecer, voluntaria ausencia del último Clásico -algo que yo al menos no tengo tan claro, vistas las imágenes de su tarjeta-, hecho exagerado hasta los límites que también está pasando demasiada factura a Samuel Eto´o.
No hay, pues, el punto de necesaria nostalgia que esta marcha debería producir, no hay ?obituarios? que reconozcan lo que Deco ha dado al Barcelona, algo que me sorprende, pues estoy convencido de que su huella y su leyenda crecerán a medida que pase el tiempo en Can Barça, que con el tiempo sus méritos y capacidades serán reconocidas como se merecen y olvidados, en el mismo movimiento, episodios como el del último Clásico.
Algo que también pasará, sin duda, con otros dos jugadores de distinto perfil. El primero es Ronaldinho, denostado hasta límites impensables, en gran parte, es cierto, por su propia responsabilidad. Entiendo que quizá ?sólo quizá- su salida del club sea inevitable. Pero no a cualquier precio. No me entra en la cabeza que se clame por regalarlo. Y aunque así fuera, aunque se abogue porque el Barcelona acepte la primera y pírrica oferta que por él llegue, al menos, creo que se merece una más digna salida del equipo. No olvidemos que a pesar del último año de ausencia ?en el anterior, a pesar de la carencia de títulos, Ronaldinho rindió a un más que decente nivel, firmando su mejor registro goleador desde que está en Barcelona-, el brasileño ha sido todo un símbolo de prosperidad culé que no se debe deshonrar de esta manera. A la hora de hacer balance se debe tener en cuenta todo lo que ha dado a la entidad, no solo lo que ha dejado de dar. Si es la hora de su salida, algo que, como digo, no debe ser a cualquier precio, que al menos esta hora sea también lo de su reconocimiento. La perspectiva de la historia ha de estar presente siempre en estas valoraciones y, sin duda ninguna, Ronaldinho ha aportado a la historia culé mucho más de lo que, en teoría, le ha quitado. Sólo por eso, al menos, su marcha de Can Barça no debería ser celebrada, sino recibida, si no con palabras de elogio, sí al menos de respeto.
Finalmente, está el caso de Samuel Eto`o. Acusado, como Deco, de haberse ?borrado? del campo y estigmatizado como un hombre de carácter peligroso, casi todos hoy en Can Barça abogan por su salida del club, argumentando que es una mala influencia en el vestuario y que no goza de la simpatía de la grada. Yo asisto a todo esto sin creérmelo del todo. Está claro que las recurrentes declaraciones del camerunés no es que aporten demasiado a la convivencia en el banquillo. Igualmente, parece evidente que la grada culé en los últimos tiempos no se prodiga en aplausos hacia el delantero (aunque habría que señalar también lo inestable del cariño de la grada del Nou Camp). Pero ambas cuestiones no deben eclipasar un hecho innegable: Eto`o es actualmente uno de los cinco mejores delanteros centros del mundo y no va a ser fácil encontrarle un sustituto de garantías. No debemos de olvidar que esta temporada, aún habiendo sido maltratado por las lesiones y con una Copa de África de por medio, Eto´o ha firmado unos registros goleadores impresionantes, siendo el máximo anotador del equipo con quince dianas, aun a pesar de que solamente ha jugado diecisiete encuentros. Valga como comparación el hecho de que Raúl ha marcado tres goles más, pero en treinta y seis partidos de liga, para entender la terrible injusticia que con respecto a la lectura su rendimiento se está realizando. Mientras el capitán blanco recibe el aplauso generalizado de la prensa, se duda de la valía de Eto´o como el delantero del presente y del futuro del Barcelona.
Por ello creo que en ningún caso se debería traspasar a Eto´o. A la hora de analizar su caso deben pesar más sus goles que las portadas con declaraciones por él realizadas. Al fin y al cabo, con las segundas no se gana nada ?aunque se pierda algo-, mientras que con sin los primeros es imposible alcanzar ningún título.
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