El gobierno de Estados Unidos mantiene una política de intervención en todos los pueblos del mundo y reacciona duramente cuando vislumbra un cambio o un viraje en aquellos países que por sumisión vergonzosa han sido sus aliados. De manera cínica ?alertan? sobre posibles ayudas que gobiernos o países se aprestan a conceder a determinados candidatos. Aquí sucedió hace unos tres meses cuando la CIA milagrosamente descubrió que Venezuela se aprestaba a conceder apoyo al FMLN. Nosotros ya lo dijimos: bueno y ¿qué ley o decreto impide, si eso llegara a suceder, que un partido político solidariamente recibiera ayuda extranjera?
Los Estados Unidos siempre han apoyado económicamente a partidos títeres en distintas partes del mundo y como de ilustrar se trata, así como poner en evidencia el cinismo y la doble moral que caracteriza a los gobernantes de esa potencia imperial, aquí van varios ejemplos.
Filipinas años 50.
Flagrante manipulación por la CIA de la vida política de la nación, caracterizada por elecciones manejadas por el estado con una extensa desinformación, campañas, candidatos ampliamente financiados, escritura de sus discursos, drogas en las bebidas de uno de los oponentes al candidato de la CIA para que pareciera incoherente (no crean que lo mismo le está pasando al ex policía fracasado de Arena, él es incoherente por naturaleza), conspiraciones de asesinato de otro candidato.
La Agencia estableció clandestinamente una organización llamada Movimiento Nacional para Elecciones Libres, la mejor para promover su agenda, a la que se unieron ciudadanos confiables en todo el país. El New York Times era también confiable. Alabó la política y el desarrollo electoral de Filipinas declarando que ?no carece de razón que Filipinas haya sido llamada la vidriera de la democracia en Asia?.
Japón 1958, años 70
La CIA despojó al tesoro estadounidense de millones de dólares para financiar al conservador Partido Liberal Democrático en las elecciones parlamentarias, sobre una base de ?escaño por escaño?, mientras hacía todo lo que podía por debilitar y socavar a la oposición, el Partido Socialista Japonés. El resultado fue 38 años de poder para el Partido Liberal Democrático, comparable con el reinado de los Demócratas Cristianos en Italia, también patrocinados por la CIA. Esas tácticas impidieron a Japón e Italia desarrollar un fuerte sistema multipartidista.
La edición 1961-63 del anuario del Departamento de Estado, Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, publicado en 1966, incluye una acción de repudio que no tiene precedentes y es que, debido a un material excluido, un comité de distinguidos historiadores indicó que ?esta compilación publicada no constituye un registro documental completo, exacto y confiable de las principales decisiones de política exterior de los Estados Unidos?, como se exige por la ley. El material eliminado envolvía acciones estadounidenses de 1958 a 1960 en Japón, según los historiadores del Departamento de Estado.
Brasil 1962
La CIA y la Agencia para el Desarrollo Internacional gastaron millones de dólares durante las elecciones federales y estatales en apoyo a los candidatos opositores al presidente Goulart. La Agencia también metió la mano en su bolsa de trucos sucios para atormentar la campaña de diversos candidatos.
Guatemala, 1963
Los Estados Unidos derrocaron al gobierno del general Miguel Idígoras debido a que este estaba planeando abandonar el cargo en 1964, dejando la puerta abierta a unas elecciones que Washington temía serían ganadas por un anterior presidente, el reformista liberal y crítico de la política exterior norteamericana, Juan José Arévalo. El sustituto de Idígoras no hizo mención a elecciones.
Bolivia, 1966
La CIA otorgó $600.000 al presidente René Barrientos, y sumas inferiores a varios partidos de derecha en un exitoso esfuerzo para influir sobre el resultado de las elecciones nacionales. La Gulf Oil contribuyó con $200.000 más para Barrientos. (Continuará).