El ?zar? antidrogas de los Estados Unidos, con ese cinismo descarado que caracteriza a derechistas ultra reaccionarios, una vez más arremete contra el gobierno de Venezuela para continuar con el show y la novela interminable de la mágica computadora llamada a ser el mecanismo más trascendental del último siglo, pues también se han encontrado pócimas y medicamentos de última generación para prevenir y curar toda clase de enfermedades.
El hecho de que el presidente Hugo Chávez haya recuperado la soberanía de su país, expulsando la misión militar de Estados Unidos del seno de las fuerzas armadas venezolanas, así como nacionalizada la industria petrolera, así como otros recursos estratégicos como el cemento, la petroquímica y la siderúrgica, no ha sido del agrado de los halcones y la oligarquía criolla y extranjera acostumbrada a imponer sus designios. Las increíbles revelaciones de la supercomputadora, salpican a otras naciones y gobiernos progresistas de América Latina, pues el abanico se extiende según las indicaciones y directrices de la potencia imperial. Y como hay elecciones próximas en Venezuela, así como en El Salvador y otros países, hay que continuar con la serie y los capítulos de novela barata y chapucera.
Y como se trata de documentar el cinismo de la peor ralea de Washington y demostrar con pruebas, fechas y tiempos cómo han financiado a partidos reaccionarios en períodos electorales, aquí van otros ejemplos.
Nicaragua, 1984, 1990
En 1984, los Estados Unidos tratando de desacreditar la legitimidad de las elecciones programas por el gobierno sandinista, persuadieron encubiertamente a la coalición de la principal oposición a no tomar parte en ellas. Unos días antes del día de las elecciones, algunos otros partidos derechistas en la liza revelaron que diplomáticos norteamericanos los habían estado presionando para que también se retiraran de la contienda. La CIA trató también de dividir a la dirección sandinista poniendo falsos anuncios a página completa en países vecinos. Pero los sandinistas ganaron bien unas elecciones muy limpias, monitoreadas por cientos de observadores internacionales.
Seis años después, la Fundación Nacional para la Democracia (FND), la institución creada por Washington especialmente para la CIA aportó millones de dólares para derrotar a los sandinistas en las elecciones de febrero. La FND ayudó a organizar la oposición nicaragüense, la UNO, construyendo los partidos y organizaciones que formaron y apoyaron esta coalición. La exitosa UNO fue el único partido político que recibió ayuda estadounidense, aunque otros ocho partidos de oposición postularon candidatos. Quizás lo más elocuente de todo es que se le hizo saber al pueblo nicaragüense que una victoria de los sandinistas significaría la continuación de la devastadora guerra que estaba siendo librada contra él por Washington.
Haití, 1987-1988
Después que llegó el fin de la dictadura de Duvalier en 1986, el país se preparó para sus primeras elecciones libres al año siguiente. Sin embargo, el principal dirigente sindical de Haití declaró que Washington estaba trabajando por socavar a la izquierda. Organizaciones norteamericanas de ayuda, dijo, estaban alentando a la gente en el interior del país a identificar y rechazar a toda la izquierda como ?comunistas?. Entre tanto, la CIA participaba en el apoyo a candidatos seleccionados hasta que el Comité de inteligencia del Senado ordenó a la Agencia que cesara en sus acciones electorales encubiertas.