Foto 0 en EL DOLOR CON-SENTIDO: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
. Hace poco le hacían una entrevista al viejo líder comunista Santiago Carrillo. Como todo el mundo sabe y además él, vuelve a confirmar ahora, Carrillo es ateo, ateo militante, ateo convencido. Carrillo se reafirma en el diario Público (ver enlace), y dice estar seguro de la no existencia de Dios, dice que sólo cree "en lo que se puede ver y tocar". Así, siguiendo el guión y para que el responsable de Paracuellos se regodee a gusto, llega la capciosa pregunta del periodista, para sentar las bases? ?¿Y si existe Dios??. La respuesta del comunista gijonés es gallega, resolutiva y tajante "¿tu crees que si existiera Dios pasaría lo que pasa en el mundo?". ¡Ay amigos!?, esa es la respuesta del millón de euros?. No sé exactamente a que se referiría Carrillo, con esa réplica de garrafón, en la que cabe todo. Digamos que? el astuto Carrillo juega con aparente ventaja; su respuesta es quizá el argumento más común de todos esos apóstoles de la descreencia. El motivo de su reproche es genericamente, la injusticia personal y pública, la enfermedad y la muerte?; en definitiva ?UTILIZAR- el dolor como argumento, como arma arrojadiza contra Dios. Efectivamente esa es la queja más común, cuando no se comprende nada o se quiere trabucar todo: ¿Si Dios es amor infinito porqué permite que suframos tanto en esta vida? ¿Por qué no hace un chasquido de dedos y elimina el mal de un plumazo? . Lo primero que hay que decir es que Dios ni es ficción, ni tampoco, aunque nos quiere infinitamente, está a nuestra merced Además, en esa serie de razonamientos existe un punto capital que deliberadamente se olvida y no se puede omitir: ¡Dios nos ha dado la libertad!, Y según esa libertad, de su mal uso?, que llamamos pecado, sobrevienen todos los males que nos aquejan. Enfermedades incluidas. El desorden de la razón y los sentidos, están opuestas al orden natural y por tanto a la ley de Dios. . Dios desde nuestra creación, siempre nos llama al bien y los males que son ausencia de bien, proceden de la desobediencia a Dios. Dios ni quiere el mal, ni lo posibilita; es el hombre, con su libertad, el que puede apartarse de Dios, que eso en realidad, es el mal. La cuestión relativa a la enfermedad o a las catástrofes, aunque parezca ser distinta, tiene el mismo origen. Es verdad que, en otras ocasiones, muchas veces nos preguntamos por qué ciertas personas permanecen años sufriendo. Es ahí donde el dolor y la enfermedad, cobran un nuevo sentido, aunque estas hayan tenido la misma procedencia de los demás males. Cuando hay largas y dolorosas enfermedades, parece que tanto sufrir no tiene sentido. Pero la fé?, tiene otra vez la respuesta. . La Pasión de Cristo le da un sentido nuevo al dolor. A partir de la Cruz, el sufrimiento se vuelve redentor. Nos santifica a nosotros y a los demás. En vista de la eternidad, todo sufrimiento es pasajero y esperanzador cuando pensamos en todos los tesoros infinitos que Dios nos tiene reservados. Así por fín, los creyentes tenemos la respuesta y la solución final al triste y desesperanzador ateismo de Carrillo. Ahora bien, comprendo que todo es cuestión de fé?., lo que ocurre es que la fé es un don, que se da gratuitamente, principalmente a quien la busca, y no la rechaza tanto como Carrillo.... A pesar de todo, nuestro deber de cristianos implica reconocer que nunca está de más, seguir rezando incluso por el, pues milagros y casos paulinos siempre se han dado?., ¿Quién sabe?... . En mi caso, personalmente reconozco que soy afortunado en este momento de mi vida, a mi no me hace falta más. No me hace falta ?tocar? como le hace falta a Carrillo. Porque sé, tengo la certeza de que aunque a veces no entendamos nada, nada acontece en vano en este mundo. Pero en otros momentos, en los momentos recios, lo que le pido a Dios es más fortaleza, para que ese potencial dolor sufriente me ayude a revalidar mi filiación divina y para que yo sepa aprovechar el sufrimiento siempre, en bien mío, en el de los demás y para su gloria?., al menos, eso intento. . ?Señor, en todas estas horas sombrías, hazme comprender que eres Tú (y sea mi fe lo bastante grande) el que dolorosamente separa las fibras de mi ser para penetrar hasta la médula de mi sustancia y exaltarme en Ti? Pierre Teilhard de Chardin, El Medio Divino.