
Ya está por salir de imprenta el poemario póstumo
Te suicida de nuestra querida amiga y poeta Carolina Patiño (1987-2007). Este blog le rinde un merecido homenaje en la próxima semana mostrando algunas fotos y los textos críticos que saldrán en la mencionada obra, por parte de destacados escritores ecuatorianos (los poetas Sonia Manzano, Fernando Nieto Cadena, Fernando Cazón Vera y Aleyda Quevedo) que se sumaron con sus distintas perspectivas a este bello e intenso libro. Carolina Patiño seguirá siendo por siempre una inolvidable integrante de nuestro colectivo Buseta de papel. A continuación algunos poemas del libro
Te suicida:
MUÑECA DE PORCELANA
a
Carmen VásconesSuenan infernales campanas de escuela
y yo entre viva y muerta me tambaleo.
Mientras el reloj de arena rojo
y mi terrible aragnofobia creen que estoy rota,
pues lo estoy;
como esa muñeca de porcelana
a la que le arranqué los ojos.
CAJA DE RECUERDOS
¿Dónde se ha ido mi espíritu?
creía en todo lo que conocía
y ya no me acuerdo de mí
dulce caja de recuerdos
que me mantenía a distancia de la locura
que me pierde cuando me encuentra
ahora que me he mirado al espejo por horas
ruego que se corte mi pacto con la vida
ya sangré respiré lloré suficiente
¿me puedo rendir ahora sin mi sombra?
PASTILLITAS COLOR PASTELSi me das 1:
No pasa nada.
Si me das 3:
Olvido usar mis botas de hule
porque el equilibrio me falta
Si me das 5:
Con mi pijama de 10 a 12 horas
soñando con cosas que luego no recuerdo
Si me das 17:
Ya casi me salvas
Dame 199 y se acaba el drama...
NO MÁS SANGRETú no te acuerdas de mí pero yo sí
y ahora que despierto
puedo decir que creí en ti
pero ahora decido con qué soñar
ya no me cazan
ya no corre mi sangre en las noches.
FUTUROS HIJOS MÍOSAliméntense hijos de mis entrañas
llenos de antidepresivos drogas alcohol y muchos somníferos
duermo en los días y en las noches despierto por más dolor
Mi masoquismo ha llegado lejos
los quiero en mi vida pero los mato de a poco
Y yo solo
lo siento...
ADIÓSTan cansada de estar aquí
con todos estos miedos sin infancia
me voy sin perdurar
sin lograr que voltees por mí
sin lograr que enciendas la luz
sin lograr que abras tus ojos
el dolor tan limpio no sostendrá tu mano
demasiados espejos
descuelgan tambores en mi funeral.