Foto 0 en EMPAPAR LA ESPONJA CON AGUA LÍMPIA.: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
Acaba de comenzar un curso escolar que además lleva en la mochila el sello de ?fracaso?. Según las noticias aparecidas en diversos medios de comunicación, ?España es el cuarto país del mundo desarrollado con más fracaso escolar en la educación secundaria superior (Bachillerato y ciclos formativos de grado medio).? (El Mundo). Y siendo esta situación grave, no lo es tanto como la del comportamiento del alumnado en clase, en lo referente a civismo. Por muchas ?Educaciones para la ciudadanía? que quiera imponer el sistema, la cuestión es de calado mucho más profundo, y para arreglar este grave problema, la solución pasa ineludiblemente, por la familia y por un cambio radical de esta sociedad enferma.
. Porque, no solamente preocupa el fracaso académico de nuestros hijos, sino también y de forma más alarmante, los casos de violencia escolar que son cada vez más frecuentes en nuestras aulas; y esta es una cuestión, no solamente achacable a territorio español sino a toda la civilización occidental que carece de valores positivos que puedan hacer de freno a esta sinrazón. Tanto en Estados Unidos, como en Europa, en todo ese mundo que llamamos civilizado, se suceden casos impactantes, en los que jóvenes, aparentemente normales, disparan contra sus compañeros para luego acabar suicidándose a la vista de todos.
. Uno de los casos más tremendos, tuvo lugar en el liceo Gutemberg de Erfurt (Alemania). Allí, un joven de 19 años que había sido expulsado de secundaria abrió fuego contra la comunidad estudiantil y asesinó a 14 profesores, dos estudiantes y un policía; luego... se mató. Manifestaciones menos graves, pero también señales inequívocas de los derroteros de lo que estamos comentando son las palizas entre alumnos o a profesores grabadas en las cámaras del móvil y luego colgadas en el youtube.
. Estos son ejemplos, sin duda, de un fenómeno social terrible que debe hacernos reflexionar para detener esta desastrosa realidad. Una sociedad se conoce por sus manifestaciones y por los fenómenos que en ella suceden. Lamentablemente, no podemos afirmar que la sociedad de este siglo se caracterice por la fraternidad, por el perdón, por la misericordia, por la solidaridad, ni por la paz; por muy jaleados que estén estos valores. Los valores se viven en familia y enmarcan la personalidad de un niño desde antes que pueda hablar, cada niño es como una esponja que absorbe todo lo que hay a su alrededor; y resulta que la sociedad en la que estamos inmersos, precisamente dista mucho de ser ejemplo de bondad, de justicia, de caridad; todo lo contrario, por donde vayamos, solo encontramos agresión, dolor, venganza, intereses egoístas, guerras... y mientras tanto, los niños aprenden, simplemente aprenden; y los medios de comunicación, que podrían ser una poderosa herramienta de ayuda, precisamente son todo lo contrario y se convierten en los difusores más importantes de esta civilización de muerte y destrucción. Y lo más gordo es que, si queremos de verdad, que esta civilización no desaparezca, no podemos cegarnos ante estos hechos tan espeluznantes, si no que se hace necesario, hoy más que nunca, se hace preciso, encontrar el amor en medio de tanto dolor.
. Las claves para atajar esto, son dos: amar y perdonar, no guardar rencor. Es preciso mostrar que todavia hay almas nobles capaces de devolver al mundo bien por mal; con tantos ejemplos de dolor, de mal, como los homicidios, los suicidios, las violaciones, la violencia, etc. es preciso ser diferentes, ser modelos de Amor para que los niños y jóvenes, lejos de ser incivilizados y poco humanos, aprendan, realicen y contribuyan a lo que llamamos ?La Civilización del Amor?. Esa es la verdadera educación para la ciudadanía, no otra. Porque los niños aprenden TODO lo que ven.