Por pocote el 15-Sep-2008 | Si destacar un aniversario, cumplimos un año de haber fundado este espacio de reflexión, es precipitarse en la autocelebración, hemos pecado contra el cielo. Si --como pretendemos creer ?señalar un aniversario es ocasión de una autocrítica y una recapitulación que la oportunidad se aproveche. En todo caso, nos interesaría esbozar algunas de las conclusiones a que hemos llegado La primera, quizás la más evidente, el eje central, como gustan decir los ?analistas?: la necesidad de adecuar este tipo de publicaciones (comentarios, críticas, humorismo, reflexiones) al sentido actual de los acontecimientos en El Salvador y, desde luego, a lo que está ocurriendo en América Latina. Cuando creamos este espacio, sabíamos en que lado de la orilla nos íbamos a ubicar, nada de alabar al régimen derechista ni asumir postulados que únicamente son del agrado de la burguesía. Para eso, ellos ya tienen sus órganos oficiales y oficiosos.
El periodismo y las columnas de los ?analistas? de derecha, están dedicados a alabar y festejar las obras, mínimas, del régimen arenero, un palabrerío decorativo y festivo de la clase en el poder, carne de efemérides, dedicadas a recrear secuencias al gusto del señor presidente y de los funcionarios incapaces y aduladores. En lo que no se ha insistido lo suficiente, otra de nuestras valoraciones, es en las preposiciones teóricas y prácticas del tipo de comentarios y reflexiones que debe sustituir a la inmóvil y yerta descomposición oficial.
¿Cuándo, queridos lectores de aquí y de otros lugares del planeta, han visto que la ?gran prensa? (el diario de hoy, La Prensa Gráfica, El Mundo o TCS Noticias) critique la gestión gubernamental del partido Arena? En la campaña presidencial en proceso, estos medios de publicidad (La asociación a la que están afiliados se llama Medios Publicitarios Salvadoreños) todos los días, desde su proclamación como candidato presidencial en noviembre del año pasado, atacan y calumnian a Mauricio Funes. Jamás han señalado las graves contradicciones, el lenguaje incoherente, las pugnas internas y las luchas por el poder que se viven en Arena y en el nulo liderazgo de su candidato Rodrigo Ávila, por cierto ex miembro de los Escuadrones de la Muerte, según propia confesión.
Así, nuestra línea editorial ha querido ser la comprensión y / o, con todas las fallas y errores adyacentes, el ejercicio de escribir o tirar líneas que responda a las exigencias de esta nueva toma de conciencia de un país y de una sociedad, como lo exigen y lo demandan los salvadoreños. El ejercicio y la comprensión aún no apuntan hacia lo que podría llamarse ?revolución informativa y cultural? que, de cualquier manera, entendemos corresponde a otra etapa y que es tarea de masas y de organizaciones democráticas, sobre todo generada a partir de un gobierno y de instituciones constituidas. Lo que nos ha preocupado, y lo hablamos con el compañero y socio de este espacio a la hora de planificar los temas, es la ambición de resumir, arbitraria o confusamente, un proyecto cuyo desarrollo apenas se está dando, es pues la necesidad de establecer marcos de referencia, parámetros, líneas interpretativas, pautas críticas, en torno al fenómeno de la política nacional, de la gravedad de la situación económica, de la corrupción bestial que carcome los cimientos de nuestra sociedad y de la delincuencia desenfrenada, además del deterioro ambiental y de otros males creados y sostenidos por este régimen neoliberal.
Al llegar a nuestro primer aniversario y a casi 700 publicaciones, nos satisface constatar el surgimiento de un público lector cada vez más crítico, analítico y cada vez más amplio que, sin abandonar los terrenos de la reflexión, nos señalan ciertos deslices y nos impulsan con sus acertados comentarios y sugerencias, a seguir adelante. Creemos entenderlos al ejercer una idea y una visión, sobre el panorama general de la nación en campos tan disímiles como la economía, la política, la cultura y todo lo social. También la denuncia o el reclamo por la cadena de hechos represivos que siguen acortando el mínimo espacio político de que disponemos. De manera particular, hemos tomado la decisión de no dejar pasar a las calumnias, las desinformaciones y las acusaciones gratuitas que hace el director de el diario de hoy. Para nosotros, se terminó su impunidad y esa ?su ley? de erigirse como el dueño de la verdad y del conocimiento. Cada golpe que dé contra el pueblo salvadoreño debido a su racismo y su extremismo ideológico, tendrá su doble o triple respuesta. De acuerdo con este criterio no podía ser más lícita ni más obligada la tradición ganada en un año: la práctica de la auténtica libertad de expresión incluye la defensa de los derechos civiles y la acción democrática del disentimiento.
Una última reflexión: ¿hacia dónde va el proceso político de El Salvador? Creo que quien responda a una pregunta de apariencia tan infinita deberá captar el rumbo del desarrollo capitalista, la aparición de situaciones que exigen esencialmente actitudes revolucionarias, la debilidad y el inmovilismo de fuerzas organizadas o no de la izquierda, la arrogancia y la organización de la iniciativa privada, la carencia de una política cultural planificada o eficaz por parte del Estado, la crisis de muchas universidades acrecida por la perpetuación de un ya imposible principio de autoridad, la explosión demográfica, la inflación, el deterioro ambiental, el analfabetismo real, la provocación y la represión, la corrupción tan practicada y permitida graciosamente por este y anteriores gobiernos de Arena.
El camino todavía por recorrer es largo y complicado. Con todo hemos tenido gratas experiencias en este primer año de ejercicio como ?escribidores?, esta tarea nos ha obligado a una lectura más sistematizada, a la búsqueda de documentos y a encontrar fuentes serias para acreditar nuestras publicaciones. También como dicho está, hemos logrado la atención de miles de lectores de aquí y de otras latitudes, esto es bueno y sano para la mente y el espíritu. Ojalá en el futuro inmediato podamos aportar un poco más en la construcción de una patria mejor para TODOS LOS SALVADOREÑOS, en sociedad sana, próspera y feliz donde puedan educarse y crecer nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Gracias por permitirnos llegar a la intimidad de sus oficinas, talleres y hogares. Hasta siempre. Pocote.
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