Quizás sus más lejanos antecesores locales fueron La Filantrópica y La Dramática, aquellos grupos de teatro independiente que Los Trinitarios formaron para promover sus ideas liberales. Pero lo cierto es que la aparición de espacios culturales como estos es ya de hace muchos años, y a pesar de que algunos han ido desapareciendo y otros han tenido que sortear su existencia a través del tiempo por su poca solvencia económica, sus aportes al arte han sido de gran importancia. Hoy en día, teatros independientes como Las Máscaras, Guloya, Casa de Teatro, La Cuarta Espacio Teatral, Cucaramácara y Gayumba, mantienen sus ofertas a un público que acude a sus pequeñas salas atraído no solo por los económicos precios de las entradas, sino también por la calidad que exhiben. Sin embargo, los inconvenientes son los mismos de siempre: hay que pagar el alquiler de los locales, la electricidad, el agua, mantenimiento y a esto se añade la falta de patrocinio para las presentaciones. ?El problema cotidiano es buscar con qué sostener estos centros y que uno pueda vivir dignamente de lo que uno hace. Es decir, que trabajamos para darle vida a ese lugar porque esto no nos mantiene a nosotros?, manifestó la actriz y productora Viena González. Anclados en su mayoría en la Zona Colonial, estos rincones culturales generalmente poseen un pequeño e íntimo espacio con capacidad para un promedio de 60 personas, donde no solo se ofrecen obras de teatro, también se imparten cursos de actuación, talleres y presentaciones musicales. Las ofertas para los que buscan recrearse y aprender son variables. Por lo general, el precio de las entradas para acudir a las funciones está entre los 300 y 400 pesos, mientras que para los estudiantes los tickets cuestan RD$200. La idea principal de estos grupos, creados por reconocidos artistas de las tablas, es darle la oportunidad al público de que siempre tenga la oportunidad de ver una función y que la obra se agote ella misma. ?Son espacio para todo el que quiera expresarse de alguna manera, además de que el teatro es el medio más eficaz y divertido de acercar a los jóvenes al lenguaje de los escritores, de educar y de levantar la pasión por las tablas?, manifestó la veterana actriz Germana Quintana, quien fundó en 1995 junto a Lidia Ariza el Teatro Las Máscaras, ubicado en la calle Arzobispo Portes de la Zona Colonial. En esa vía también se encuentra el Teatro Guloya. Fundado en 1991 por los reconocidos teatristas Viena González y Claudio Rivera, anualmente realiza unas 46 funciones, sin contar los demás montajes que ofertan otros grupos de teatro que se presentan allí, ya que carecen de sala propia. La más antigua de todas es Casa de Teatro. Fue la primera sala independiente del país fundada en el año 1974 por un grupo de jóvenes que buscaban donde hacer un teatro innovador, en una época de mucha represión. Este lugar ha servido de primer peldaño, de propulsor, de productor de grandes espectáculos y recaudador de fondos. Cada año en su galería se realizan más de 30 exposiciones de pintura y fotografía, se producen espectáculos de música, ballet, teatro, conferencias y otras tantas expresiones culturales. Han sido los teatros independientes los responsables de difundir, desarrollar y profesionalizar las tablas dominicanas, no obstante existiendo dos compañías oficiales, que son: la Compañía Nacional de Teatro y el Teatro Rodante?, expresó el director de la Escuela de Drama de la Secretaría de Cultura, Basilio Nova. Con estos ejemplos, sólo por mencionar algunos, podemos constatar que el teatro independiente, si bien realiza un gran esfuerzo en difundir y lograr un merecido espacio, ha hecho bien en no cruzar los brazos y esperar algún beneficio económico para subir a las tablas. La ciudad corazón también ofrece otro teatro Santiago. Una de las ramas del arte que con mayor intensidad se ha mantenido vigente en esta ciudad, ha sido desde siempre el teatro que, a pesar de carecer de espacios alternativos adecuados, sí cuenta con numerosos grupos teatrales independientes que se presentan en salas oficiales de alquiler, así como en otros espacios donde muestran sus propuestas. Desde su fundación en el 1983 Casa de Arte es el espacio cultural más recurrente. Con dos áreas para funciones, una pequeñísima con capacidad para 50 personas sentadas, con alfombra, aire acondicionado y sillas plegables con cojines, ha sido utilizada para monólogos y funciones que no incluyan más de dos personajes, no posee facilidades técnicas y se presta más para lecturas dramatizadas. Pero el espacio del patio, un anfiteatro ?improvisado? al aire libre es sede de numerosas funciones teatrales de los diversos grupos de la ciudad. De hecho, es Casa de Arte sede y centro de ensayos del Teatro Popular Santiago y el Teatro Karey, entre otros grupos que encuentran albergue aquí. Para Elvira Grullón, actriz y maestra de generaciones, las presentaciones teatrales son una costumbre, en vista de que mensualmente realiza más de dos funciones, tanto en salas oficiales, como en el espacio alternativo de Casa de Arte, sede de su grupo Teatro Popular Santiago, fundado hace más de veinte años. Robinson Aybar, director del grupo de teatro Huella Latina, creado en el 1990, dedica su tiempo a la formación de estudiantes y trabaja en montajes con actores profesionales. Utiliza las salas oficiales de alquiler para presentaciones durante el año, así como espacios abiertos que ofrecen las universidades, al igual que las calles y los parques. Aparte de Casa de Arte, justo en frente, La 37 por las tablas que dirige María Ligia Grullón, fue abierta en el 2002 y forma jóvenes en las artes escénicas. Con un escenario con tabloncillo en madera, pero sin techo, ubicado al fondo del patio, tiene capacidad para unas 200 personas sentadas en sillas y bancos. Debido a que las alternativas privadas no cumplen con las necesidades adecuadas para la puesta en escena, el espacio por excelencia para las funciones teatrales en Santiago es la Sala Héctor Incháustegui Cabral, del Centro de la Cultura, un espacio de alquiler, con capacidad para 500 personas, con extraordinaria acústica, todas las condiciones técnicas y una atmósfera intimista, ideal para que un actor se sienta a gusto. Antes, los cines-teatros, resultaron muy apropiados para las presentaciones. Hoy, otros espacios alternativos lo constituyen el Teatro de la PUCMM, el anfiteatro de Utesa, las escuelas, los pequeños teatros de los colegios y centros nocturnos. Gran potencial a la espera de empuje estatal e inversiones Freddy Ginebra Hacen falta salas ?Actualmente el teatro independiente carece de recursos económicos, hacen falta salas, más dramaturgos dominicanos buenos, y que jóvenes del interior del país tengan la oportunidad de formarse en la Escuela de Bellas Artes?. Germana Quintana Un medio para educar ?El teatro independiente es en realidad un espacio para todo el que quiera expresarse de alguna manera, además de que es el medio más eficaz y divertido de acercar al público, especialmente a los jóvenes, al lenguaje de los escritores?. Basilio Nova Apoyo gubernamental ?Creo que ahora más que nunca hay una política más clara de parte del gobierno con respecto al teatro independiente que se hace en la República Dominicana. Las autoridades han reconocido el gran valor que representan estos grupos?. http://www.elcaribecdn.com.do/index.php/actualidad/cultura-y-gente/arte/197062-espacios-que-promueven-la-pasion-teatral.html |