| En 1979 se inventó el llamado bolígrafo que se borra, pero por uno u otro motivo no llegó a funcionar. La tinta azul era demasiado clarita, y la goma era tan dura que destrozaba los papeles. Sí, efectivamente se podía borrar, pero en el anuncio no decían que te ibas a llevar el papel contigo. [...]
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