Por Nina Maguid el 31-Dec-1969 | Esta receta la he tomado de la página oficial de Guimerá, un pueblo catalán que merece como mínimo una visita larga y detallada. Para ir abriendo boca podéis pinchar aquí. En la pestaña Gastronomía encontraréis un montón de recetas, incluida ésta que os recomiendo porque está buenísima. Pero no os perdáis las fotos del pueblo, que es realmente encantador.
Yo la he hecho con pequeñas variantes, como poner menos garbanzos y más de lo otro, y sustituir el azafrán por colorante para arroz.
Aquí os dejo mi versión, para el otoño que está a la vuelta de la esquina. Espero que la disfrutéis.
Ingredientes
o 600 gramos de garbanzos cocidos o 1 cebolla o 4 tomates maduros o 2 huevos duros o aceite y sal Para la picada: o 2 dientes de ajo o 25 g de almendras tostadas o un sobrecito de colorante para arroz o perejil, sal y pimienta
Procedimiento
Primero hay que cocer los garbanzos, porque esta vez los haremos a la antigua TiPs
1. Poner a cocer los garbanzos (previamente remojados durante 12 a 24 horas) en agua tibia o fría con unas hojas de laurel. Sin sal. Dejarlos a fuego alegre de una hora y media a dos, tapados y sin cortar el hervor con agua fría, hasta que estén tiernos pero no deshechos. El punto ideal es cuando, al masticarlos, ya no se sienten arenosos sino cremosos pero consistentes. Si se va a utilizar sal, echarla casi al final. 2. Escurrirlos conservando el agua de cocción, que ya os contaré en el próximo post para que la utilicé.
3. Picar fina la cebolla y sofreírla en aceite hasta que comience a dorarse, añadir los tomates cortados en trocitos pequeños, dejar hacer unos minutos y echar los garbanzos, añadir un cucharón del agua de cocción. Dejar cocer lentamente 20 minutos o más para que absorban el sabor y acaben de tiernizarse.
4. Picar en una batidora las almendras, el ajo, un poco de sal Maldon y el perejil, cuidando que no se haga una pasta sino una especie de arenilla.
5. Echar la picada y el colorante en la cazuela donde están los garbanzos, remover, dejar un momento para que la salsa se ligue y servir los garbanzos bien caldosos, en plato hondo, con los huevos duros cortados por la mitad. Yo, además, les puse unas patatas cocidas en el micro y espolvoreadas con cebolla en polvo.
5. Como siempre, rematar con un hilito de aceite de oliva crudo.
Sin los huevos y con una rebanada de pan es un estupendo plato vegano.
TiPs
Los garbanzos cocidos en casa son mucho más ricos y sanos que los envasados. Además, podemos hervirlos sin sal para añadirla después o no. Yo pongo un paquete entero y, una vez cocidos, los reparto en tres o cuatro bolsitas y los congelo. Los de la foto son de la marca Auchan (Alcampo) y el paquete de 1 kg rindió 2,2 kg de garbanzos cocidos. Como veis, salen bien enteritos y enormes (en la foto están los 2,2 kg). Un detalle más: en la olla a presión quedan bien de sabor pero se les desprenden algunas pieles, en este caso os sugiero hacerlos en una olla común como las abuelas.
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