El cine ha sabido rescatar y aprovechar bien muchas de las grandes comedias musicales de las carteleras de Boadway. Sin duda, son piezas importantes de la historia del cine y de la música.
Muchas de las canciones de esas inolvidables películas ya forman parte de nuestro acervo cultural y constituyen parte de nuestras vidas. Por eso, hoy las traemos aquí, para que podamos revivir, si quiera un poquito, aquellas maravillosas historias, llenas de aventuras, sueños, música y en muchos casos de recuerdo de épocas pasadas e ideales olvidados.
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SUEÑO IMPOSIBLE. El hombre de la Mancha.
Peter O´Toole y Sofia Loren
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C´EST MOI. Camelot.
Franco Nero en el papel de Lancelot.
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ESTRELLA ERRANTE. La leyenda de la ciudad sin nombre.
Lee Marvin.
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WOULDN´T IT BE LOVERLY. My fair lady.
En esta ocasión, hago excepción y os traigo su versión teatral, más que nada por que es menos conocida. En 1964, cuando se hizo la película, sus responsables prefirieron cambiar a Julie Andrews, que ya llevaba tiempo haciendo el papel en los escenarios, por el encanto y la belleza de Audrey Hepburn, que también lo hizo muy bien; pero... Julie, como podréis comprobar lo dominaba a la perfección.
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SUNRISE-SUNSET. El violinista en el tejado.
Para finalizar os dejo con una de las canciones, menos conocidas, pero más emotivas de esta excepcional obra de Norman Jewison. La escena es en la ceremonia de la boda de la hija de Teyve, el lechero de un pequeño asentamiento judio en Rusia, justo antes de la Revolución bolchevique.
El título de la canción lo dice todo -amanecer, atardecer-, y está cantada en off, por el padre y la madre de la chica que está contrayendo matrimonio, habla del paso del tiempo, de lo rápido que pasa todo, de como se han hecho mayores, los que hace poco eran unos niños, de recuerdos, de proyectos, de ilusiones y sobre todo de fé, amor y vida. Es una canción preciosa que cada vez que la oigo me emociona.
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Y por hoy, nada más, espero que os haya gustado. Acabo la semana bloguera con una dedicatoria especial y con mucho cariño a los hinchas del Atlético de Madrid....otra vez será, mucho ánimo. Probablemente, el fallo ha estado en sentar en el palco al Ministro de energia....al final, tal como lo lleva este señor, no me extraña que a los rojiblancos se les acabaran las pilas y se les fundieran los plomos; ya sabéis...cosas del gafe de este desgobierno. Al partido del Bernabeu, que no vaya ¡Por Dios!.