Por Pol Gustems el 28-May-2010 |
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De las afueras a Copenhage, y de la capital, de nuevo al extrarradio. Viajes atentos al cristal de la ventanilla, en un tren que cuando sale al exterior descubre un paisaje pegadizo. Un tanto monótono, pero de un color verde cálido. Conforme te alejas del centro de la ciudad, las distancias se ensanchan y te invade una sensación de espacio inagotable. Dejas atrás urbanizaciones cuyas casas parecen hechas en un mismo molde y sigues anotando, excitado de curiosidad, cada terreno de juego que ves. El número es elevadísimo. Cientos de improvisados campos de fútbol nutren el paisaje danés. De acceso universal, césped impoluto, el mejor ejemplo de la cultura futbolística arraigada en el país nórdico más meridional.
Esa intensa forma de vivirlo, de convertir el fútbol en un elemento íntimo de la sociedad, se desarrolla en el combinado nacional. Tienen un estilo muy personal, definido entorno al recuerdo de los éxitos de los 80 y 90. No tan brillante como el de aquél equipo que deslumbró en México 86′ , ni tampoco como el que obtuvo la Eurocopa en el 92′, sin Michael Laudrup, enfadado con Nielsen. Entonces el protagonismo lo tuvo su hermano Brian, custodiado por Peter Schmeichel y Henrik Larsen. Actualmente el equipo danés carece de fantasía, pero sí posee una cierta dosis de vistosidad, cada vez más deteriorada por el envejecimiento de sus jugadores clave. Una propuesta que sostiene Morten Olsen, que presenció como capitán el fútbol más brillante de su selección. Lo ha querido extrapolar a su grupo, perdiendo a cada oportunidad fallida los mejores años de su generación.
Es la última gran cita que juntará a los Tomasson, Gronkjaer, Jorgensen y Rommedahl. Salvando al primero, el resto ejemplos de un estereotipo de extremo danés, tan atractivo por sus formas como desacertado en la finalización. No dista mucho tiempo para que todos ellos terminen sus carreras, muy posiblemente volviendo a la liga de su país. De hecho, Gronkjaer, en el F.C.Copenaghen, y Jorgensen, en Aarhus, ya han emprendido el camino de regreso a la Danish Superliga. Otros clásicos, como Martin Laursen, arrastrado por las lesiones, abandonaron incluso antes del retorno. El campeonato danés vive el alterne entre Brondby y F.C.Copenhagen, dominado recientemente por estos últimos. Un torneo en auge, si atendemos a la evolución de coeficiente otorgado por la UEFA durante el pasado lustro.
Dinamarca jugará su cuarto Mundial este verano. Históricamente, el que afrontará con una expectativa inicial menos optimista. Si nos fijamos en el once que Olsen preparaba para afrontar la Eurocopa de Austria y Suiza, pocos cambios ha habido en esta nueva aventura. Encuadrados en el grupo E con Camerún, Holanda y Japón, la buena fase de clasificación, batiendo a Portugal y Suecia, debería avalarles para un cómodo pase a octavos. Pero llegan sin favoritismo alguno a prosperar más allá de un cruce asequible. ¿Sus virtudes? Morten Olsen supo rectificar el esquema ante Suecia, encontrando en Bendtner el canalizador de juego que nunca ha sido en el Arsenal. El espigado delantero gunner abandonó la isla, se echó a la izquierda y distribuyó. Una función que cuando intenta en Londres, estorba, pero que ante la defensa sueca funcionó de forma espléndida. Si Nicklas logra formalizar esa conexión con los jugadores de banda, el ataque danés será muy peligroso. Más allá del juego aéreo que se les presupone, de la habilidad defensiva por alto y de la rapidez, que antaño tuvieron los extremos, convertida en experiencia.
Corrección en los laterales y solidez en el eje comandado por Dani Agger y en la portería defendida por Sorensen. La mayor incertidumbre la recoge el centro del campo, que con Christian Poulsen como hombre fijo, variará el sistema según necesidad y rival. Olsen suele incorporar a un segundo hombre en el pivote, que gracias a su tanto frente a Suecia muy posiblemente será Jakob Poulsen, quedando Daniel Jensen en el banquillo y las bandas para Jorgensen y Rommedahl. Arriba John Dahl Tomasson, que rinde mejor cuando le sitúan dentro del área que no de segundo punta.
En definitiva, un equipo que está hecho para agradar, siendo ésta la última alternativa que disponen para lograrlo. Tras el Mundial, llegará el cambio generacional completo, y con ello, los hoy protagonistas quedarán apartados de la escena. Les queda una, un último capítulo dónde explicar por dónde irá el guión. Si bien recordará su origen más atractivo o caerá en la mediocridad de las últimas temporadas, quedando el episodio piloto más allá de la capacidad de su memoria.
Lo mejor: El pasado. Cuanto más se asemejen a él, más opciones tendrán de superar la primera fase y plantar cara en el cruce de octavos.
Lo peor: La edad de la mayoría de futbolistas claves. Así como la lesión a última hora de Simon Kjaer, joven central del Palermo, que podría quedarse sin Mundial.
Jugador más importante: Dani Agger
Jugador a seguir: Nicklas Bendtner
Pronóstico DDF: Lucharán con Camerún para meterse en octavos, que es el objetivo que deberían cumplir. Se cruzarían en octavos con el Grupo F, un choque complicado contra Eslovaquia, Italia o Paraguay, dónde en principio no serían favoritos para llegar a cuartos. Superar ese peldaño sería un éxito.
La lista provisional:
Jesper Christiansen (F.C.Copenhagen)
Kim Christensen (IFK Goteborg)
Sthepan Andersen (Brondby IF)
Thomas Sorensen (Stoke City)
Daniel Agger (Liverpool)
Lars Jacobsen (Blackburn Rovers)
Patrick Mtiliga (Málaga)
Per Kroldrup (Fiorentina)
Simon Busk Poulsen (AZ Alkmaar)
Simon Kjaer (Palermo)
William Kvist Jorgensen (F.C.Copenhagen)
Christian Poulsen (Juventus)
Christian Eriksen (AFC Ajax)
Daniel Jensen (Werder Bremen)
Jakob Poulsen (AGF)
Michael Silberbauer (F.C. Utrecht)
Mikkel Beckmann (Randers FC)
Thomas Enevoldsen (Groningen)
Thomas Kahlenberg (VFL Wolfsburg)
Dennis Rommedahl (AFC Ajax)
Jesper Gronkjaer (F.C.Copenhagen)
Jon Dahl Tomasson (Feyenoord)
Martin Jorgensen (AGF)
Nicklas Bendtner (Arsenal FC)
Soren Larsen (MSV Duisburg)
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