Por Antonio Agredano el 06-Jun-2010 |
Holanda VdV: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
El fútbol es un deporte desagradecido. No se ablanda ante el jugador generoso, ni discrimina el arte del pelotazo. No se enternece cuando un equipo sale al campo a regalar hermosura, a hilvanar el juego, a domar la pelota y ponerla justo en el sitio que más duele. No sólo cuentan los goles sublimes, también los rechaces, aquellos balones que se cuelan en la red por debajo del portero, vomitados por el poste, ayudados por el fuera de juego, tras un penalti injusto, empujados sutilmente con la mano. Holanda siempre tendrá el apoyo de los aficionados al fútbol elaborado, aquel que se juega con el balón rodando por el césped, eléctrico, rápido en la definición, con una vocación ofensiva indiscutible. Donde Cruyff se hizo un gigante. Asombró a Europa con el Ajax y colocó a la, hasta entonces, gris selección holandesa en la memoria de los amantes de este deporte cruel. Dos finales consecutivas, dos derrotas dolorosas. A las ordenes de Michels en el 74, con el flaco de estrella absoluta, y de Happel en el 78, sin el delantero universal pero con el decisivo Neeskens, el combinado de Paises Bajos reinventó la estrategia, el bautizado como fútbol total. Movilidad frente a rigidez defensiva, aprovechamiento de las bandas, ese 4-3-3 que aún resume la mejor cara de un deporte que a veces se pierde en la especulación y el resultado. Dos finales perdidas, ambas ante las anfitrionas. Aquella Alemania de Müller y la Argentina de Kempes. El fútbol es un tirano caprichoso que no alcanza a entender que debe algo a una selección que aún hoy protagoniza el álbum fotográfico de los Mundiales.
¿De qué sirve la inspiración sin títulos? ¿Qué sobrevive mejor al tiempo, la pobladísima vitrina espartana de Italia o la solitaria Eurocopa del 88 ganada desde la brillantez? Si algo se le puede reprochar al conjunto Oranje es que nunca han logrado rematar su apuesta balompédica. El recuerdo más cercano en Austria hace dos años, con un juego eficaz y plástico que murió en un flojo partido ante una selección inferior como Rusia. Es hora de acoplar el juego al resultado, que esa inmensa fábrica de talento logre compensar un equipo, hacerlo competitivo, plantarse en una final, y ganarla. Lo tiene claro su entrenador, Bert van Marwijk. A Sudáfrica van a ganar. Nada de juegos florales. Los 23 seleccionados mezclan talento con rigor táctico. Su disposición sobre el campo es consecuente. Dos bloques casi independientes, el talento arriba, con cuatro jugadores explosivos, rematadores. Un mediapunta, seguro Sneijder, sin muchas obligaciones defensivas. Jugando tangencial al área rival. Reforzado tras una temporada de ensueño en el Inter, dejando atrás la crisis de juego que le botó del Madrid. Y una línea de tres invadiendo las propiedades del portero contrario. En principio, Robben, Van Persie y Kuyt. Si el jugador del Bayern se recupera a tiempo de esta inoportuna lesión. Es fundamental su desmarque, la permanente amenaza de su velocidad y sus diagonales coronadas con inapelables disparos al palo largo. Van Persie llega muy entero tras una temporada prácticamente ausente en la Premier. No es un delantero al uso, su tendencia a la banda abre las posibilidades del equipo en ataque, enriquece el juego, aunque se pierde esa referencia clásica que aportaría su hipotético suplente, Huntelaar. En la punta de ataque Kuyt. Un nueve extraño, al que estamos acostumbrados a ver en el Liverpool como un futbolista de desgaste, presionando la salida rival, volcado en la banda, esforzado en un juego turbio, poco vistoso, como casi todo el bloque de Benítez. Hasta ahí el talento titular, con Afellay, Van der Vaart, Elia o Babel en la recamara. Piezas intercambiables, pero con idénticos roles sobre el césped.
El equipo se articula en torno a dos pivotes, posiblemente y tras el descarte de Engelaar, Van Bommel y De Zeeuw. Ellos deben gobernar el equipo y evitar la fractura del bloque. La subida limpia de los laterales depende de su solidaridad y concentración. Si el equipo logra integrar a su panda de vanguardia con la ayuda de los defensores de los costados, la superioridad frente al rival será apabullante. En la defensa las cosas flojean un poco. El prometedor lateral Van der Wiel contrarresta al empequeñecido Van Bronckhorst y al tibio Braafheid. Ni Heitinga ni Mathijsen son un seguro atrás, tampoco Boulahrouz. Ahí es donde sufrirá el combinado holandés. Cuando toque replegarse la autoridad del mediocampo será fundamental para no sufrir los ataques a Stekelenburg.
Difícil misión la del combinado Oranje. Ganar, divertir, pasar de ronda por la vía de la estética. Redimir a aquella selección, a la naranja mecánica, a ese conjunto que revolucionó el fútbol en los 70. El fútbol le debe algo a este equipo. Guste o no, equipos como el holandés son necesarios en este deporte. En Sudáfrica intentarán levantar la Copa que la historia les negó, sin renunciar a sus esencias, sin renunciar a su brillante apuesta.
Lo mejor: Su estilo de juego, esa conciencia irrenunciable sobre su planteamiento, una tradición, un estilo reconocible y universal.
Lo peor: La defensa. Tanto talento ofensivo contrasta con una defensa templada, sin grandes nombres, su punto débil.
Jugador a seguir: Sneijder. El centrocampista más en forma la pasada temporada en Europa. Tiene mucha culpa de la estelar campaña del Inter. Siempre aporta soluciones, siempre crea peligro.
Pronostico DDF: Holanda debería tener un lugar en las semifinales.
Los 23 mundialistas:
Porteros
Michel Vorm (Utrecht)
Maarten Stekelenburg (Ajax)
Sander Boschker (Twente)
Defensas
Khalid Boulahrouz (Stuttgart/GER)
John Heitinga (Everton/ING)
Joris Mathijsen (Hamburgo/GER)
André Ooijer (PSV)
Giovanni van Bronckhorst (Feyenoord)
Gregory van der Wiel (Ajax)
Edson Braafheid (Celtic/ESC)
Centrocampistas
Ibrahim Afellay (PSV)
Nigel de Jong (Manchester City/ING)
Wesley Sneijder (Inter Milan/ITA)
Stijn Schaars (AZ Alkmaar)
Demy de Zeeuw (Ajax)
Mark van Bommel (Bayern Munich/GER)
Rafael van der Vaart (Real Madrid/ESP)
Delanteros
Ryan Babel (Liverpool/ING)
Drik Kuyt (Liverpool/ING)
Eljero Elia (Hamburgo/GER)
Klaas-Jan Huntelaar (AC Milan/ITA)
Robin van Persie (Arsenal/ING)
Arjen Robben (Bayern Munich/GER).
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