Por Antonio Agredano el 16-Jun-2010 |
Iniesta - Alonso: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
Aterra tanto favoritismo. Observar al resto de selecciones desde una atalaya es tan excitante como turbador. Nunca la Selección Española ha partido desde una posición tan adelantada. A este Mundial llegamos como campeonas de Europa, tras una clasificación perfecta, con un juego que mezcla plasticidad con la eficacia, un fútbol bello y goleador. Con pundonor y aquellas cosas que siempre nos acompañaron, pero sobre todo con una apuesta decidida por el toque, la posesión y el hilvanado. Es humano contener la euforia. Empezaremos a creer cuando ruede el balón en el primer partido y veamos que todas las sospechas, que todos los titulares, que todas las alabanzas tienen un reflejo sobre el césped. Hay que asumir algo inédito, es la primera vez que España es favorita. Ni Brasil, ni Argentina, ni Alemania, ni Holanda parecen tener un futuro tan esperanzador. No es garantía de nada. Este deporte es tan miserable que no siempre gana el más guapo. Hemos visto tropelías de todo tipo. Jugar con los pies es lo que tiene, la imprecisión es parte del espectáculo. También el azar. Un día inspirado de los rivales. Demasiadas circunstancias para atenuar lo evidente: el fútbol de España está a un año luz del resto.
Hasta nos hemos deshecho de aquello de la ?Furia?. Ya no necesitamos esas bravatas que la mayoría de las veces ocultaban la falta de un plan. Ni Juanito ni Camacho. Ahora parece otra cosa, más refinada, La Roja. No es Dolores Ibarruri, es una nueva manera de calificar a un combinado tranquilo, autoconsciente, con aplomo. Lejos de aquella angustia mundialista, del exceso de celo. Tenemos un once al que las lesiones o ausencias no parecen afectar demasiado. Tenemos alternativas en el sistema. Jugamos con más posesión en la media, o volcados en las bandas. Tenemos gol, capacidad defensiva, claridad en la contención. Un reloj en mitad del campo. Sabemos matar los partidos, dejarlos fluir lejos del área. Pero sobre todo tenemos confianza. Ese intangible que, por ejemplificar, hizo campeona a Italia en la última Copa del Mundo. Saber competir, que decían, o no lanzarse atropelladamente hacia el portero contrario. Una estrategia templada, firme, que no varía según el rival. Ahora es el contrario el que debe inventar como jugarnos. Lo que separa a los aspirantes de los favoritos. Elementos diferenciales.
El once está prácticamente perfilado. Tras el debate artificial en la portería, será Casillas el titular. Voy a daros argumentos para el linchamiento. Llevo mucho tiempo diciendo, mis compañeros pueden dar fe de ello, que para mí el mejor portero de España es Valdés. Casillas es indiscutiblemente bueno, pero Víctor aporta cosas que el madrileño no suma. Mayor orden en la defensa, sale más y con más convencimiento. El jugador del Barcelona da la sensación de jugar un paso más adelantado que el resto. Más al límite, con mucha presión pero achicando la portería, evitando muchos pases en profundidad. Y además de eso un uno contra uno inexpugnable. Yo no sé como será Valdés en las concentraciones, si polémico o no, pero es un portero mayúsculo. Dicho esto entiendo que, entre iguales, Casillas tenga una experiencia y una aclimatación al puesto que no tienen los advenedizos. Por eso digo que el debate está inflado. Por muy bueno que sea Valdés, que yo lo creo, Iker tiene cogida la medida a ese puesto y su responsabilidad. No es tiempo de probaturas.
En la defensa la situación es más plácida. Marchena ya no está al nivel de la Eurocopa y afortunadamente ha crecido un gigante como Piqué. Junto a Puyol marcaran el cerrojo español. Bien conjuntados por la experiencia de clubes, son una garantía. La rapidez e intensidad de uno contra la colocación y el juego por alto del otro. El recambio con Albiol o Marchena reconforta. Centrales con buen toque, salida limpia, y sin miedo a la refriega en el área. En los laterales Ramos y Capdevila. El sevillano ha mejorado tras una pequeña depresión en su juego. Vuelve a ser el futbolista con largo recorrido, con buen centro e inclinación a resolver el mismo la jugada. Eso que tanto gusta de Maicon, no tener miedo a chutar. En la izquierda el jugador del Villarreal, tras un año discreto pero con poca competencia en el puesto. Arbeloa, un diestro, puede discutirle el puesto, pero se pierde mordiente arriba.
En el centro del campo se echa en falta Marcos Senna. Yo creo que no estaba para ir a Sudáfrica en un año discreto y con molestias todo el año. Su sustituto, aunque criticado, creo que cumple su labor perfectamente. Busquets ha funcionado como destructor en el mediocampo culé. Aporta menos recursos de vanguardia pero atrás es solidario, rápido, y siempre va al corte. No se achanta, ni desaparece, siempre se muestra. Es como decía hace unos cuantos artículos un jugador subterráneo, de ese otro fútbol. No tiene el disparo del hispano brasileño, ni su toque de balón, pero es una bendición para los laterales. Oprime al rival, lo seca, saca de quicio a los encargados de distribuir del contrario. Agarra, bloca y persigue con un físico inagotable. Y cuando tiene que distribuir no lo hace demasiado mal. Es nuestro Gattusso doméstico. Si fuera italiano todo el mundo lo querría en su equipo. Para que el conjunto funcione es necesario un jugador así. Guardiola lo ha tenido claro toda la temporada. Touré adelantaba su posición porque Sergio atrás es intocable. Para que Xavi e Iniesta jueguen liberados, Busquets tiene que estar detrás mordiendo. Para mí, una pieza fundamental. Xabi Alonso, su compañero, no es un futbolista de cierre. Por más que queramos ver en él virtudes de achique, su tendencia al ataque sería poco adecuada para la contención. El tolosarra rinde mejor con alguien detrás cubriéndole las galopadas, permitiéndole respirar y meditar el pase a los costados. Con Busquets y Alonso, Xavi es la prima donna. El cerebro de España. El principio de todo. Los delanteros juegan para él, los extremos se la piden a él y los mediocampistas le protegen. Por él pasa todo. Máximo culpable del éxito de este equipo. En el banco Javi Martinez, capacitado para hacer de Busquets, aunque con más recorrido, y sobre todo Cesc. Un suplente de oro. Con claridad en el pase como Xavi, con propensión al ataque como Xabi y con el sacrificio defensivo de Busquets. Un recambio para todos que, precisamente por sus muchos roles, no encuentra el sitio exacto en el once titular.
En la delantera hay de todo. Tres nueves de área, Villa, Torres y Llorente. Por orden de preferencias de cara a Del Bosque. Y muchos jugadores de banda. Algún extremo puro, como Navas, que será fundamental cuando concurse el delantero del Athletic. Y otros con capacidad para asociarse, para tejer una tela de araña entre mediocampo y delantera. Silva, Mata, Iniesta y Pedro. Futbolistas que ocupan la banda pero que bajan a recibir, que se intercambian con los delanteros, todos con toque exquisito y vocación goleadora. Satélites rondando la portería del rival, desnortando las marcas defensivas del contrario, buscando desmarques, abriendo un abanico de posibilidades para los distribuidores. Mucho gol en las posiciones más adelantadas. Muy difícil de defender para otras selecciones.
Un equipo compensando, que busca el equilibrio en todas las líneas. Con salida controlada, con ataques que varían con facilidad. Dominio en corto, superar la presión con la ayuda de los laterales y los jugadores de banda que bajan a recibir. Con un rematador como Villa aprovechándose del desdibujo rival. Una Selección con mayúsculas. Capacitada para ganar el Mundial. Lástima que no juguemos al tenis, o incluso al baloncesto, esos deportes que se juegan con la mano, donde el margen de error es infinitamente más pequeño. Da igual bordar el fútbol, tener claridad en las ideas, confianza. De poco sirve ser un manual viviente de fútbol si juegas a un deporte voluble. Donde puedes irte a casa si el Brasil de Dunga atosiga el juego, si una mediocre Italia te encadena a los delanteros, si Cristiano Ronaldo tiene su día, si Argentina decide que tiene que brillar. En un Mundial hay pocas cosas seguras. Con la Selección de Del Bosque estamos minimizando el riesgo. Somos favoritos, aunque pese. Desde Suiza a la final, un camino que en este Mundial no nos parece algo imposible.
Lo mejor: Su juego. Indiscutiblemente la selección con más registros y capacidad del campeonato.
Lo peor: Ser los favoritos obliga a los rivales a jugar extramotivados. Partidos duros y asfixiantes.
Jugador a seguir: Villa. Es el delantero europeo más en forma del momento.
Pronostico de DDF: Campeones. Con el corazón y con el cerebro.
La lista de 23:
Porteros
Iker Casillas (Real Madrid)
José Manuel Reina (Liverpool/ING)
Víctor Valdés (Barcelona)
Defensas
Raúl Albiol (Real Madrid)
Alvaro Arbeloa (Real Madrid)
Joan Capdevila (Villarreal)
Carlos Marchena (Valencia)
Gerard Piqué (Barcelona)
Carles Puyol (Barcelona)
Sergio Ramos (Real Madrid)
Centrocampistas
Xavi Alonso (Real Madrid)
Sergio Busquets (Barcelona)
Francesc “Cesc” Fábregas (Arsenal/ING)
Andrés Iniesta (Barcelona)
Javi Martínez (Athletic Club)
Xavi Hernández (Barcelona)
Delanteros
David Jiménez Silva (Valencia)
Jesús Navas González (Sevilla)
Juan Manuel Mata (Valencia)
Pedro Rodríguez (Barcelona)
Fernando Llorente (Athletic Club)
Fernando Torres (Liverpool/ING)
David Villa (Barcelona)
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