Por Nada imp el 05-May-2008 | 
Las Aries son pesadas de cojones.
Planifican cada puto minuto de tu vida.
Y maldita sea, si olvidas al jodido Peter Pan que tienes dentro y te relajas tienen su punto.
No tienes que pensar. No tienes que hacer nada.
Estar con una Aries es convertirte poco a poco en un sombra hasta que un día, porque sí, desapareces sin dejar rastro.
Algo así como Bilbo Bolsón en versión calzonazos, abdominal único, birra en ristre y Champions League.?
Las Aries son unas jodidas devoraamistadesmasculinas.
Tu amistad más profunda, la más sólida, tu colega de toda la vida, es como un castillo de naipes ante la voluntad de la puta oveja del horóscopo.
Eso sí.
Follan como dios.
Follan dejándose la piel y las uñas porque follando marcan territorio.
Porque follando sienten que están en la tierra.
Porque follan como viven, con las entrañas.
Y porque demonios, follar mola.
Recomendaciones vinícolas para una Aries.
Para poder cepillarse a una Aries, (a condición de que usted no sea Virgo, en ese caso es imposible) deberemos proceder con cautela, pues las Aries son obstinadamente dominantes, no responden satisfactoriamente a la manipulación y son tremendamente promiscuas (aunque no tanto como las Escorpio).
Habrá que escoger vinos que sean conocidos (aunque sea de oídas) por ellas, no demasiado, pues cuando dan con uno que realmente les gusta, suelen ser de tendencias excesivas, es decir, repiten y repiten hasta acabar con la botella, debido a esta característica, puede ser interesante escoger grandes formatos de botella, magnum, imperial, jeroboam, etc.
Dado que son gente poco sofisticada y con marcada tendencia erótica, deberemos escoger un vino tinto voluptuoso, sensual, carnoso, frutal y no demasiado complejo (su capacidad mental no es para echar cohetes), ello nos limita a zonas vinícolas muy concretas, como el Alto Douro, el Ródano norte, el Priorat, Ribera del Duero, Toro o la Rioja moderna.
Puesto que las Aries son de natural desconfiado, deberemos descartar los Douros, pues es fácil que los asocien a vinos baratos, y eso es malo para nuestro objetivo, los Ródanos deberán ser descartados igualmente, pues los tintos del Ródano norte, tienen un carácter algo sucio y animal (las Aries son guarrillas, no gorrinas, que es algo diferente), los Prioratos pueden ser peligrosos, pues a veces la Aries son nacionalistas y eso nos puede joder, pero no en el sentido que pretendemos.
Recuerden, lo que queremos es follar.
Nos quedan Riberas, Riojas y Toros. Yo me inclinaría por un San Román de Toro, o si la Aries en cuestión es algo más compleja de lo habitual, un Numanthia, eso lo dejo a vuestra elección, ambos son vinos eróticos y voluptuosos, eminentemente frutales: moras, arándanos y frambuesas, el Numanthia además tiene un componente telúrico (captáis el doble sentido) nada desdeñable.
Por muy mayores que puedan ser, a las Aries les encanta que les den la comida en la boquita, por tanto de acompañamiento deberemos escoger carne, deshuesada, y fácil de pinchar con un tenedor, unas croquetas de rabo de toro, o unas albóndigas de ternera serían adecuadas, me inclino (evidentemente) por las croquetas de rabo de toro, por su clara asociación erótica.
Comenzaremos la cena (tiene que ser cena) con un champagne rosado potente y poco complicado, un André Clouet Magnum iría bien, acompañando a marisquito del guapo, continuaremos con los Toros (si puede ser los dos) y para finalizar, si la Aries todavía sigue en pie, podremos rematarla con un Pedro Ximenez, untado a modo de lubricante sobre. Bueno. Ustedes mismos.
Si siguen este sencillo pero arduo proceder, el Carnero del zodíaco y su vellocino dorado no se os puede escapar.
Por último, advertir que es necesario tener cuidado extremo con el tinto, pues causa somnolencia, y después de tomarnos todas estas molestias no podemos quedarnos sobados sobre los pechos de cabra de la oveja zodiacal.
No queda bien.
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