Por Dadan Narval el 05-Nov-2008 |
Foto 0 en La conspiración Platini-UEFA: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
Vaya por delante que creo que el penalti que ayer sufrió el Atlético de Madrid en el último minuto del partido no debió ser señalado. Es comprensible la frustración de una afición y jugadores que, después de noventa minutos de tenso y duro trabajo, ven cómo los frutos ansiados ?y probablemente merecidos- se esfuman por una decisión incorrecta. Dicho esto, también quiero decir que la reacción que la prensa deportiva de nuestro país ha tenido ante la noticia me ha producido un profundo asco, aunque no por imprevista.
Un hecho aislado (el penalti), sumado a una serie de impresiones más o menos razonables (la supuesta injusticia del cierre del Calderón, discutible por cierto), puede dar lugar a los más grandes desvaríos. Y esto es lo que, de un tiempo a esta parte, están haciendo los medios españoles: desvariar. Por ejemplo, la portada de hoy de Marca es de las que pasarían a la historia negra del periodismo deportivo si no fuera porque la mediocridad y falta de rigor informativo son el tono habitual en la apertura del periódico: hoy es Platini, el domingo pasado ?el árbitro galacticida?, hace quince días una ?mano negra? que, por supuesto, era catalana.
Porque, no saquemos las cosas de quicio, el penalti, aún cuando no se debió haber señalado, es de esos que en directo pueden dar lugar a equivocaciones. Sin ir más lejos, el Marca, que hoy ve claramente la mano de Platini detrás de la jugada, ayer en su transmisión en directo del partido no anduvo muy preciso en la descripción de la jugada, aún cuando pudieron verla repetida las veces que quisieron ?cosa que el árbitro no-. Así, su redactor Juanjo Anaut vio al menos dos cosas que los demás no pudimos captar: una, que Pernía despeja el balón de cabeza (cuando en realidad no hace sino meter el cuerpo ante la llegada de Gerrard, olvidándose del balón), y, dos, que detrás de la jugada está la conspiración UEFA.
Esto segundo es algo que muchos otros de nuestros periodistas ven también hoy y así lo han escrito, sin escatimar, por supuesto, en insultos y descalificaciones hacia el árbitro. Una vez más hemos llegado a un escenario demasiado habitual en nuestro país: lo que en principio se abordaba como un desafío de ensueño, se ha transformado, gracias a las plumas de nuestros periodistas deportivos, en una competición adulterada, amañada, determinada por intereses oscuros, fobias personales y conspiraciones en la sombra. Es decir, parten de un hecho cierto (el penalti que no fue) para montarse, sin razonamiento ninguno, toda una teoría absolutamente desvariada de la realidad. Esta teoría, además, como toda teoría, determina el modo en que describen los hechos, aquello ?que se ve? y sobre lo que, al parecer, no debería caber discusión. El amigo Anaut, como ya hemos dicho, vio perfectamente cómo Pernía despejaba el balón de cabeza, algo que no sucedió. El redactor de AS, Iñako Diaz-Guerra, sin embargo, le supera. Su descripción del momento es realmente asombrosa, y realmente cuesta pensar que algún otro testigo la pudiera suscribir siquiera en parte: ?En el último minuto de la prolongación, Gerrard saltó como un kamikaze desesperado por la espalda de Pernía, que ni le vio venir. No fue nada, ni siquiera lo pareció. A lo sumo, falta del capitán del Liverpool. Dio igual. El árbitro, jaleado por su línea, pitó un penalti que detuvo el tiempo unos segundos, pues nadie en el estadio sabía qué demonios señalaba aquel señor. Cuando Anfield comprendió lo que sucedía, estalló en un jolgorio incrédulo?.
En fin. Como cada cierto tiempo, ha sucedido algo que ha hecho que la prensa deportiva de nuestro país muestre su verdadera cara. Obviamente, ese algo que ha sucedido ha debido ser en contra de uno de ?nuestros? equipos. Obviamente, porque si hubiera sido al revés hoy se hablaría o bien de un penalti clarísimo o de un error comprensible. Nadie mezclaría ese hecho con otros como que Platini veranea en Benidorm, es amigo de Butragueño y Villar o que haya declarado que el Real Madrid es el mejor equipo del mundo mundial. Porque las churras y las merinas sólo las mezclan los mediocres cuando eso sirve a sus intereses, esos mismos que les nublan la vista hasta hacerles ver, a ellos sí, sistemáticamente, cosas que no han sucedido y que, por supuesto, no existen.
Retransmisión de Marca.
Leído 11 veces

|