Los efectos de la energía no servida son múltiples, quiebran las empresas eléctricas mismas, y quiebran las demás, aunque no tenemos los últimos números, de todas formas son tétricas. Al carecer de generación propia el impacto sobre los pequeños negocios es aniquilante.
Hay decenas de costosos estudios de calidad hechos para resolver la situación, sin que se tomen decisiones terminantes.
El presidente Leonel Fernández parece derivar provecho de la crisis, pero el pueblo dejó pasar la ocasión de cobrarle su dejadez. ¿Qué fuerza le impide actuar? La respuesta es parte del misterio.
En lugar de una reforma constitucional, debe hacerse una reforma eléctrica que resuelva la crisis por siempre.
El político que resuelva el tema eléctrico se eternizará en el alma nacional.
Se hace creer que la reforma constitucional podría resolver la crisis eléctrica, nada más falso, la Carta Magna actual no obstaculiza su desarrollo.
Un nuevo mandato se presta para decisiones drásticas imposibles para los períodos agotados.
CABLE SUBMARINO DE ALTA TENSIÓN. El anuncio del cable submarino de alta tensión, hecho por el presidente Álvaro Uribe, tiene fundamento técnico, no obstante, nunca antes se ha construido un proyecto tan largo y en aguas tan profundas, de ahí que, antes de presentarlo como solución inminente, deben hacerse los estudios de rigor, primero de viabilidad técnica, y luego, de factibilidad financiera.
Los cables submarinos de alta tensión en operación, más largos están situados entre Polonia y Suecia, con 270 km a 450 kw, y entre Noruega y Los Países Bajos (Holanda), con 580 Km. de largo y una potencia de 450 Kw.
Los paquetes tecnológicos para el transporte de electricidad a largas distancias, alta tensión, y en condiciones físicas adversas, como es el caso Colombia-Dominicana, requieren de tiempo.
OBRA GIGANTESCA QUE TOMA AÑOS. Las compañías suecas, noruegas, polacas, holandesas y alemanas, tienen el mayor desarrollo en el área.
A ellas habría que asignar los estudios de inmediato, sin pérdida de tiempo. Este tipo de proyecto requiere tiempo, hay que ordenarlo ya, a fin de que este listo tal vez en un año, trabajando a todo vapor, con el propósito de confirmar datos batimétricos y demás, o sea, las variables a lo largo de las rutas del cableado.
Si los resultados de la factibilidad fueran positivos, vendrían largas negociaciones gobierno-gobierno, y a seguidas, la contratación de las gigantescas obras de ingeniería, que según los más entendidos, se estiman sobre los 5000 millones de dólares, cuando menos.
Las plantas a carbón mineral sirvan de lección. Que no se cometa un error más de una vez.
Las plantas a carbón mineral se presentaron, como solución inminente, pero aun se carece de financiamientos, todo porque las grandes inversiones aconsejan prudencia y tenacidad, sin aspavientos publicitarios.
Transportar 1000 megavatios a 150wv ó 450 kv, desde Colombia a nuestra isla, a través de 1000 kilómetros, es un proyecto gigantesco, que no se ha construido en ninguna parte del mundo todavía.
Esta obra exige tecnología de punta y hasta ciertas innovaciones tecnológicas que demandan tiempo extra.
Ojalá que este proyecto pudiera realizarse, aunque las estimaciones más optimistas, le otorgan un mínimo de ocho años de ejecución y operación plena. No obstante, es tiempo breve, para un proyecto de tales magnitudes.
Una crisis endémica
La aguda crisis hace que el mundo financiero excluya el sector eléctrico nacional. Aún los organismos multilaterales de créditos exigen reformas estructurales que el gobierno no acepta.
El pésimo manejo de la capitalización de la CDE, convirtió en fracaso la primera reforma del sector. El proceso de licitación fue ganado por las peores empresas eléctricas.
En 1997 y 98 el gobierno sabía de la cuestionada reputación de Unión Fenosa, pero le entregó el filete del sistema, para que sacara del país más de 2000 millones de dólares sin inversión alguna.
Ahora los 1200 MW de las polémicas plantas Sichuan, a carbón mineral, no encuentran financiamiento porque no se cree en la capacidad del gobierno.
Una dolorosa noticia para el país.
Se han deteriorado tanto las finanzas de las empresas eléctricas oficiales, que el gasto corriente, y en especial de personal, se multiplicó diez veces en cuatro años, a causa del incremento de empleados, de los niveles salariales, a pesar de que la tasa de cambio pasó del 42 al 34 por dólar. / La crisis eléctrica y cable submarino http://www.elcaribecdn.com/articulo_multimedios.aspx?id=180823&guid=858C0D7D846A41C1904E57245A3D326B&Seccion=63