Por Atlacatl el 10-Apr-2008 | Iván C Montecinos
Con impotencia vemos como los productos de la canasta básica familiar, suben cada día de precio, sin que el gobierno haga algo efectivo para tratar de paliar este fenómeno, al contrario, la semana recién pasada la brillante Ministra de Economía metió una estocada más a esta frágil economía, al aprobar un incremento al gas propano.
Con este aumento al gas, inmediatamente los negocios de comida a la vista y las pupuserías aumentaron sus precios o redujeron las porciones de los alimentos, sumándose a las medidas adoptadas por las panaderías con relación al pan francés que ahora es más caro y de menor tamaño.
Lastimosamente esto no es como en la televisión, donde se puede decir, ?y ahora quien podrá defendernos? y pronto aparece un personaje paladín de la justicia dispuesto a poner sus torpes pero buenos oficios en aras de ayudar al prójimo.
La realidad es que con el constante aumento de precio de los diferentes productos, la población se encuentra ante una dramática situación, donde impera la regulación del mercado, principal teoría donde se escuda el gobierno para no hacer mayor acción y a esto hay que agregarle que todo la culpa se la atribuyen a los altos precios del petróleo y a los benditos chinos comunistas, porque son muchos, comen bastante y como tienen plata están comprando todo.
Ante esta difícil situación, los salvadoreños no podemos quedarnos cruzados de brazos esperando lo qué va a hacer el gobierno, si ya sabemos de su ineptitud, por eso es necesario actuar de manera individual y familiar. Para esto hay que desarrollar mecanismos de defensa y tratar de cambiar nuestros patrones de conducta en relación con nuestra forma de vida y procurar ahorrar lo más posible en las compras y el uso de los servicios básicos.
Uno de los factores a los que el consumidor se enfrenta diariamente es al bombardeo publicitario de los diversos productos que se anuncian en todos los medios de comunicación ya sea periódicos, radio, televisión, volantes y vallas. Esta publicidad en algunos casos es difícil de ignorarla, ya que es preparada con ciertos estudios psicológicos que son capaces de crear en la mente de las personas, necesidades inexistentes.
Estas falsas necesidades son fáciles de detectar, lo vemos a diario en los repetitivos anuncios publicitarios de las diversas compañías que venden servicios telefónicos, donde ofrecen los últimos modelos de teléfonos con cámara, video, juegos y muchas cosas más; y venden la idea de que es una necesidad para las personas poseer uno de estos aparatos, sin importar el precio.
Muchas personas embobadas por la publicidad, hasta dejan de comprar cosas verdaderamente necesarias como alimentos, ropa, zapatos y otros artículos importantes, todo por poseer una de estas maravillas telefónicas, aunque eso signifique endeudarse, aún a pesar de no tener a quien llamar.
Y pensar que un ?inteligente? editorialista de un periódico matutino, constantemente esta escribiendo que en el país no hay mayores índices de pobreza porque todos los salvadoreños son dueños de un teléfono celular. ¡Qué manera más burda de medir la pobreza del país! Por otra parte, como aconsejaba un buen amigo ?hay que cuidar los centavos, los billetes se cuidan solos?. Cuando de adquirir artículos suntuarios se trate, olvídese de los anuncios publicitarios y no compre productos de marcas, ya que al final lo que se luce es un nombre o una viñeta por lo que paga precios altos.
Al comprar productos de la canasta básica, procure hacerlo en los mercados municipales donde se encuentran verduras, frutas, carnes, pescados y otros alimentos a precios menores de los que tienen los superes, notará que sí se logra ahorrar muchos centavos.
En cuanto a la economía en los hogares familiares, hay que procurar poner atención a los hijos menores, para que estos no jueguen al desperdicio con la comida, ya que así como están las cosas, esto resulta bastante caro.
Con relación al ahorro de energía eléctrica, es importante tomar en cuenta que el mejor foco ahorrador, es aquel que al no utilizarse permanece apagado, de que le sirve tener iluminados los cuartos de la casa, cuando ahí no se encuentre ninguna persona. También, debe procurar que los aparatos eléctricos como televisor, radio, computadoras y otros, si no los utiliza deben estar desconectados, cuando llegue el recibo de cobro notará el ahorro en dinero.
Para ahorrar en el servicio de agua es importante evitar el desperdicio, si va a regar la grama o jardín procure hacerlo en las horas cuando el sol ha bajado su intensidad, de esta manera el agua no se va a evaporar y las plantas aprovecharán la humedad durante la noche.
Sí usted es uno de los privilegiados de tener un vehículo, primero agradezca a Dios y luego trate de ahorrar en la factura del combustible, procurando lo más posible de quitarse cierta dependencia del carro, como por ejemplo, al hacer una gestión a seis cuadras o más de su casa, trate de caminar con esto beneficiara a su organismo, ya que el ejercicio es muy bueno para la salud y, también, economizará dinero.
Otra medida muy importante para ahorrar combustible es planificar itinerarios que le permitan en una salida realizar varias operaciones como, pagar recibos, ir de compras, visitar un amigo, etc. Sí es posible póngase de acuerdo con sus vecinos para turnarse y viajar en un solo vehículo cuando coincidan con ir a un lugar de trabajo o recoger los hijos al colegio, esto, además de ahorrar le ayudará a mejorar las relaciones amistosas, muy decadentes en estos días.
Es oportuno recordarle que no haga caso de la recomendación que hace la Ministra de Economía, cuando dice que al ir en una bajada desconecte el vehículo, ya que puede perder el control y sufrir un accidente que a la postre le saldrá mucho más caro que la factura de la gasolina.
Bien, por el momento hasta aquí llegamos con estas reflexiones sobre la manera de cómo lograr ahorrar unos centavos que nos ayuden a paliar esta frágil economía que tiene al borde de la desesperación a la familia salvadoreña. Y recuerde, los chinos no tienen la culpa de ser muchos, la responsabilidad, de la caótica situación del país, es de los gobernantes que son poco visionarios y no desarrollan planes estratégicos para cuando llega, como ahora, la época de las vacas flacas.
?Y ahora escribe? Iván C Montecinos, periodista colaborador de Diario Co Latino y Raíces.
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