Por pocote el 21-Jan-2009 | El director de el diario de hoy, conocido por el pueblo salvadoreño como ?dinosaurio?(reptiles fósiles de la era secundaria) llora y se lamenta por los supuestos ataques que se le formulan desde distintos espacios de la ?Web?, no acostumbrado al debate ni a la discrepancia, mucho menos a que con datos, citas concretas y con base en esa libertad de expresión y prensa que dice defender, se le refuten sus temerarias acusaciones y calumnias, ahora pretende hacerse la víctima y prócer de la moralidad y la honestidad. Sin respaldo histórico concreto, falta a la más imperiosa verdad al sostener que ?Marx fraguó la estrategia de injuriar y descalificar al adversario como una manera de rebatir sus argumentos y echar sombra sobre sus cualificaciones morales para tomar parte en un debate?? Señor Altamirano, hasta los más férreos opositores al materialismo histórico y dialéctico reconocen el enorme aporte que Marx hizo a las ciencias económicas, al estudio científico de las grandes contradicciones en el sistema capitalista como cada día se comprueba y que usted lo está viendo actualmente con el desplome del sistema financiero mundial y la caída estrepitosa del modelo neoliberal. Si usted quiere hablar de perversas campañas mediáticas, de guerra sucia y propaganda negra, con su secuela de calumnias y difamaciones para combatir al enemigo, le recomiendo que repase todos los acontecimientos que precipitaron la Segunda Guerra Mundial, así como las justificaciones que esgrimieron las huestes hitlerianas para invadir Austria, Checoslovaquia, Polonia y Francia. Goebbels, Ministro de Propaganda e Información de Hitler, fue un maestro en el arte de mentir y descalificar a sus rivales, incluyendo a miembros de su propio partido. Son los fascistas y los nazis, maestros de los areneros, por cierto, los que inundaron y siguen llenando al mundo con inmundicia. Usted miente al asegurar que fue ?Marx quien inventó la estrategia de vilipendiar y calumniar?. Usted puede confundir y engañar a muchos de sus lectores; pero no lo podrá hacer con millones de personas en el mundo que tienen memoria histórica y saben distinguir de que lado se cobijan los sinvergüenzas. Asimismo, usted no tiene autoridad moral para calificar como ?mentirosos? a verdaderos personajes de la historia, cuando diariamente, como en este su editorial del miércoles 21 de enero del año en curso, la arremete por pura amargura y ?pila? ideológica, contra el creador del Materialismo Dialéctico, contra un pensador de gran jerarquía. Usted puede no estar de acuerdo con sus escritos, con su forma de pensar y abordar las leyes del universo, la crítica de la acumulación, la mercancía y las leyes de la dialéctica; pero no tiene derecho a insultarlo o refutar su pensamiento científico, con injurias y esa amargura ya característica en usted, bien por su estado senil o por su extremismo ideológico. El medio de publicidad que más calumnia y desinforma en este país es el diario de hoy, lo hemos demostrado cuantas veces hemos querido; en sus editoriales usted no razona, no analiza, no orienta, simplemente se dedica a despotricar, a lanzar calumnias, a difamar a todas aquellas personas que no piensan como usted, esto no es tolerancia ni hace gala del debate que contradictoriamente usted pide. Fácilmente usted dice que ?los rojos reclutan insultadores, los entrenan para injuriar y difamar con más virulencia, alquilan locales, compran mueblería, contratan teléfonos?y a soltar las lenguas viperinas?? Por favor, señor Altamirano. ?El burro hablando de orejas?. Todos en este país saben que usted es el primero en calumniar, en injuriar, en difamar. A cada momento ataca al candidato presidencial del FMLN, Mauricio Funes, a quien llama ?rojillo?, ?comunista?, ?tonto útil? y ?canalla?; al candidato a la vicepresidencia Salvador Sánchez Cerén, no sólo lo descalifica para su cargo (vea como se le escapa su racismo, su poca tolerancia), sino que periódicamente su medio publica reportajes y fotografías señalándolo como un forajido o un bandido, mismos epítetos que ha utilizado para tratar de empañar la imagen universalmente reconocida del Ché Guevara; usted calumnia y falta al respeto a mandatarios de Venezuela, Bolivia, Ecuador y de Nicaragua. A la alcaldesa de San Salvador, una honorable mujer y profesional de respeto, la llama ?Reina de la basura?. Al presidente Duarte, lo injuria permanentemente, a pesar de que hace años falleció. A los salvadoreños que periódicamente protestan por las injusticias cometidas por el gobierno central, algunas empresas o municipalidades, o para exigir agua para sus comunidades o que no se siga deteriorando el medio ambiente, usted los llama ?chusmas?, al igual que calificó el arenero presidente del Tribunal Supremo Electoral, Walter Araujo, a los ciudadanos que protestaban por un fraude electoral o por el intento de arrebatarle el triunfo logrado en las urnas electorales. Señor Altamirano ¿Cuándo ha criticado la campaña sucia impulsada por Arena por medio de grupos de fachada, testaferros o mercenarios? ¿Ha dicho algo por esas llamadas telefónicas (lo menciono porque usted habla que ?los rojos? contratan teléfonos y ?sueltan lenguas viperinas?) que a todas horas del día y la noche hacen miembros de Arena a distintos hogares? ¿Ha dicho algo de ese abuso del señor Norman Quijano al profanar la intimidad de los hogares salvadoreños enviando cartas con mensajes demagógicos? No sólo violando ese sagrado derecho a la privacidad que tenemos, sino utilizando recursos del mismo gobierno, Ministerio de Hacienda o de la empresa privada para acceder a las direcciones. Lo afirmo con propiedad porque varios amigos no tienen pública su línea telefónica y sin embargo recibieron tales misivas. El diario de hoy no es un ejemplo de imparcialidad ni de profesionalismo. Usted, como lo hemos dicho, no goza de respaldo ni autoridad moral, para erigirse como dueño absoluto de la verdad, o paladín de las causas justas. Su pasado inmediato (leer documento De la Locura a la Esperanza, de la Comisión de la Verdad) lo vincula con la creación y patrocinio de los Escuadrones de la Muerte, responsables del asesinato de miles de salvadoreños. Pero además las noticias y comentarios que aparecen diariamente en su órgano de propaganda al servicio claramente del partido Arena y del gobierno, suponemos que por razones de pauta publicitaria, no contribuyen en nada a orientar a la población ni mucho menos a generar un saludable debate, que por cierto su medio publicitario debería de promover entre los candidatos Mauricio Funes y Rodrigo Ávila. En conclusión, usted y su medio deben informar con precisión y prontitud de las amenazas que se ciernen sobre nuestro país debido a la debacle financiera mundial, de la que con coherencia y rigor científico analizó ?su enemigo? Carlos Marx hace casi 200 años, de la inflación que se nos viene encima, de las tensiones internacionales provocadas por la avaricia y la intolerancia, de esta que tanto padece usted, de la necesidad de convivir y coexistir en paz con los cuatro mil 800 millones de seres humanos que hay en el mundo. Le recomiendo encarecidamente que de forma desapasionada reflexione sobre las carencias y miserias de este pueblo, que lejos de hablar de que ?hoy tenemos más teléfonos celulares? y ?más centros comerciales modernos?, analice porqué se siguen yendo cada día más salvadoreños hacia los Estados Unidos, porqué existe tanta concentración de la riqueza en pocas manos y cuáles son las razones para qué se multiplique la miseria en las mayorías poblacionales. Dígale a sus reporteros que entrevisten a salvadoreños humildes en Cabañas, Chalatenango y San Vicente y cuenten con sus palabras porqué se oponen a la minería y a la deforestación de amplias regiones del país. Su padre fue un liberal; pero al menos conocía sobre la importancia de practicar un periodismo serio, responsable y altamente profesional. En fin, usted puede seguir apoyando a un partido derechista y sin valores como Arena; pero al menos bríndele una oportunidad a la razón y a la imparcialidad periodística.
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