Los girasoles ciegos es un libro de cuentos de Alberto Méndez (Madrid, 1941-2004). Es el primer libro narrativo del autor y ha sido galardonado con el I premio Setenil de cuentos y posteriormente con el premio de la Critica.
El director de cine José Luis Cuerda, ha llevado al cine el relato Los girasoles ciegos, unos de los de los cuentos del libro, con gran éxito de crítica y de público. Sobre la película no puedo opinar porque no he tenido la ocasión de verla. Sobre el libro, deseo hacer algunos comentarios y una invitación.
Este libro pone el dedo en la llaga de una situación que en España ha estado dejada de lado: las víctimas del franquismo. Una de las cuestiones controvertidas de la transición española, que es considerada un proceso ejemplar e incluso se ha puesto como ?modelo?, es que las víctimas del franquismo y la discusión sobre esta cuestión, ha sido puesta en sordina, en nombre de no levantar ronchas. Entiéndase, ronchas en las filas de los ganadores de la guerra civil de los ?vencedores? y sus herederos espirituales.
Durante los gobiernos de Suárez y sobre todo de Felipe González, hubo un reconocimiento pensiones a los maestros republicanos que fueron expedientados y expulsados de la carrera magisterial, se reconoció el derecho a pensión a los militares profesionales republicanos, pero ahí se paró la reivindicación de las víctimas.
Por ejemplo, el callejero de Madrid, y de otras ciudades españolas sigue siendo prolijo en nombres de generales franquistas y del mismo Franco. El caudillo sigue inmutable desde la frialdad de las estatuas el paso de la democracia española, sin que los demócratas hayan osado derribarlas.
De manera subrepticia y con nocturnidad, la ministra de Fomento de Zapatero mandó a retirar la estatua de Franco que se encontraba frente a los nuevos ministerios en Madrid, y que era un lugar de parada y culto de los fascistas españoles, en su celebración anual del 20 de noviembre.
El Partido Popular (PP) ha sido un opositor tenaz a eliminar las estatuas de Franco y de la simbología de los vencedores en las calles y plazas de España, con el argumento de que eso es historia y que la historia hay que respetarla.
Argumento muy débil, ya que una democracia sana no se puede construir dejando de lado los lados oscuros y nefastos de la historia reciente. Con ese mismo argumento Berlín debería haber dejado todos los símbolos del nazismo y las víctimas de la Soha, no deberían levantar la voz.
La discusión sobre las víctimas del franquismo se ha reanudado por la aprobación de la Ley de la memoria histórica, aprobada con la oposición del PP. Con los mismos argumentos ya señalados. Como consecuencia de esto las asociaciones que han reivindicado a las víctimas y los familiares que tratan de encontrar los restos de sus familiares desaparecidos y enterrados anónimamente, han jugado un imporante papel para que no se eche tierra sobre el asunto.
El juez Garzón ha dado un paso al frente y está dispuesto a tratar de encontrar los lugares donde están los restos de las víctimas. Por el momento le han entregado un listado de más 140 mil. Los familiares tendrán la oportunidad de intentar, por lo menos, saber dónde están estos restos, en el caso de que no puedan rescatarlos para enterrarlos en el lugar de sus preferencias.
Porque como afirma Carlos Piera, en la cita que abre el libro, ?Superar exige asumir, no pasar página o echar en el olvido. En el caso de una tragedia requiere, inexcusablemente, la labor del duelo, que es del todo independiente de que haya o no reconciliación y perdón. En España no se ha cumplido con el duelo, que es, entre otras cosas, el reconocimiento público de que algo es trágico y, sobre todo, de que es irreparable?.
El libro de Alberto Méndez recoge cuatro narraciones, la primera, situada en 1939, ?Si el corazón pensara dejaría de latir?, trata del capitán Alegría, un militar de intendencia ?nacional?, o sea, del ejército franquista que sabiendo que el mando militar de republicano de Madrid se iba a rendir el día siguientes decide entregarse a los republicanos, como un ?rendido?.
Conducido como prisionero a la capitanía General cuando llegan los franquistas le fusilan por traidor... El motivo de la decisión de rendirse del capitán Alegría es que se había percatado que desde 1937 Franco hubiera podido haber tomado Madrid y que si no lo hizo fue porque el objetivo no era ganar la guerra en Madrid si no matar al mayor número de republicanos.
El segundo, cuya relato se sitúa en 1940, lo titula, ?Manuscrito encontrado en el olvido?, y cuenta la muerte de una pareja de republicanos y de su bebé recién nacido, en una braña de los altos de Somiedo entre Asturias y León. Esta pareja trataba de llegar a Francia y a la libertad pero el parto y la nieve, se lo impiden y mueren en su refugio, aunque el poeta deja un manuscrito que recoge sus vivencias y reflexiones en esos momentos cruciales.
El tercer cuento, ´?El idioma de los muertos? narra la situación en prisión de Juan Senra, un profesor de chelo, que está siendo interrogado por un coronel para emitir juicio sobre su condena de muerte. Preguntado por el militar si había conocido a un tal Miguel Eymar, le dijo que si. Al saber que era hijo del coronel, miente sobre las condiciones de la muerte de su hijo, y distorsiona los hechos que la produjeron. Primero por humanidad. Luego al ver que que no lo envían a la sala de los que serán fusilados, sigue mintiendo para mantenerse vivo, hasta que la muerte de un compañero más joven, de celda, le indigna y le cuenta la verdad al coronel. Su hijo fue fusilado porque era un estraperlista y había asesinado a un hombre, nada que ver con motivos políticos sino de puro derecho penal.
El último relato, que da título al libro, lo sitúa en 1943, tres años después de la toma de Madrid. Un niño aplicado, tímido y siempre callado, llama la atención de su maestro un joven sacerdote. Se entera que vive con su madre ya que su padre ha muerto. El cura se interesa por la madre, se obsesiona, con ella: ?La carne es como los tigres que habitan en el hombre, el Anfión que sabe remover todas las piedras, mover todo, todos, los cimientos del alma?. En realidad, el padre vive, y se mantiene escondido en un armario en la casa, para evitar ser fusilado por los franquistas. Ex profesor de literatura, sobrevive de traducciones que supuestamente realiza su mujer, y espera el momento propicio para huir con su familia a Francia, como lo hizo su hija embarazada de ocho meses que se fue siguiendo a un aprendiz de poeta, que había publicado algunos de sus poema en Mundo Obrero. No habían vuelto a tener noticias de ellos. Un día llevado de su lujuria el cura, va a la casa, toca la puerta insistentemente y una vez dentro intenta violar a la madre, lo cuál hace que el padre, el ex profesor que vive en un armario en su propia casa, salga del mismo para hacer frente al cura violador, que asombrado se desembaraza del débil profesor, y sale a la escaleras llamando a gritos a la policía....
Un libro que recomiendo y que invito a mis lectores a leer.
Bruselas, 28 de septiembre de 2008