Por pocote el 05-Jan-2009 | ¿Y usted cree que la oligarquía ha mostrado preocupación alguna vez por el pueblo salvadoreño? El instrumento de dominación, la fuerza armada pues, siempre fue utilizado para reprimir y contener las ansias de liberación del pueblo. Los distintos partidos políticos que fundaron y patrocinaron detrás de bambalinas fue otro medio usado para conservar sus privilegios y dar un maquillaje ?democrático? a la sociedad y al país. Así pudieron hacer sus grandes negocios, concentrar el poder económico y mantener relaciones diplomáticas y comerciales con muchas naciones del mundo.
La religión ha sido otro de sus instrumentos de dominación. Si ustedes van a la historia y sin apasionamientos, con objetividad examinan y analizan el papel jugado por el Vaticano, llegarán a la conclusión que la iglesia siempre ha estado ligada a los grupos de poder económico y político: con los reyes, los gobernadores, los señores feudales, los esclavistas, hasta los últimos días cuando sea crean las figuras de las cámaras de diputados, los congresos, las asambleas y el poder ejecutivo.
La gran mentira, la usura, el engaño, la demagogia, la participación, las elecciones, son las distintas formas que se han utilizado para sostener ese edificio ahora conocido como ?la democracia?. Las generaciones han nacido, crecido, desarrollado y han perecido, bien por la vía de la muerte natural o por las guerras, por el odio y el fanatismo. La iglesia siempre ha estado presente para dar la primera y la última bendición (no olviden que las tropas, los aviones, los tanques y todo ese sofisticado conjunto de armas que se emplean en las guerras son bendecidas por el cirio y la toga), extremaunción, le llaman.
El mito y la leyenda han crecido con el paso de los días, de las semanas, de los años, de los siglos. La Biblia es un recurso utilizado por los católicos y cristianos para justificar y argumentar los más diversos acontecimientos. El ataque contra las torres gemelas en Nueva York ya estaba escrito; lo mismo que la Primera y la Segunda Guerras Mundiales. Las inundaciones, los sismos y movimientos terráqueos productores de catástrofes; las epidemias del SIDA, dengue clásico o hemorrágico, las hambrunas, las sequías y los derrumbes financieros?
El libro del Apocalipsis es casi infalible. Por supuesto no se dice a propósito que muchas de esas revelaciones han sido plagiadas o copiadas del Libro de los Muertos; tampoco se relacionan con los signos del zodíaco y mucho menos con el universo, el movimiento, el sol y las constelaciones. Las iglesias se cuidan mucho y para todo tienen su debida respuesta y justificación. Cada cierto tiempo anuncian catástrofes y entonces argumentan que ?esta cerca la venida de Cristo?el fin del mundo?. Lo respaldan con la Biblia. Si se va al origen del mito o de la leyenda, se verá que Jesús habló del fin de una era: es decir, del paso de un signo del zodíaco al siguiente. Así de simple.
En la actualidad, los candidatos a diputados y alcaldes, así como la fórmula presidencial de Arena, ofrecen más empleos y mejores ingresos, construir un país justo. Una mentira más grande que catedral, una reiterada ofensa a la inteligencia de los salvadoreños, quienes han experimentado en carne propia las injusticias de este sistema y la desesperación al no encontrar trabajo para ganar unos cuantos centavos y llevar alimento a sus hogares. Son 20 años en que el país ha tocado fondo, se ha recrudecido la violencia, la delincuencia y el crimen organizado; los hospitales no tienen medicinas y la agricultura está totalmente abandonada. Con fines electoreros en las últimas semanas los políticos derechistas han prometido créditos a los productores y semillas mejoradas, es decir aspirinitas para curar los grandes males.
Asimismo, en los últimos días hemos visto circular un periódico con imágenes a todo color, La Prensa Evangélica, me parece que se llama; no tiene directorio y nadie se responsabiliza de las enormes mentiras, las calumnias y los ataques directos en contra del partido FMLN y sus candidatos. Una vez más se juega con las creencias y las tradiciones de este pueblo. Se anuncia el infierno (hasta el día de hoy no se quien se inventó ese colosal mito de que allá arriba en el cielo vive un ser superior, con una corte de ángeles, y abajo en lo profundo de la tierra está el infierno donde el monarca es el diablo) y los peroles hirviendo para los pecadores. Profesionales, médicos y doctoras que se supone con algún grado de educación y cultura se han dado a la tarea de enviar mensajes por correo electrónico a sus pacientes, diciéndoles que tengan cuidado que el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, a quien señalan como ?el Anticristo? llegará pronto a El Salvador. ¡Por favor ya olviden para siempre esas solemnes tonterías!
Es desesperante el grado de ignorancia de muchas personas: en su fanatismo no se detienen un instante a reflexionar sobre lo insensato de sus propuestas y afirmaciones: para ellos es bueno el gobierno y el partido Arena, porque defienden las libertades (libertades para explotar a los trabajadores y continuar acrecentando sus riquezas) y ofrecen construir un paraíso, un país más justo; es decir no importa la miseria de las mayorías poblacionales, les tiene sin cuidado la desintegración familiar, la migración permanente de salvadoreños hacia los Estados Unidos y otros países en busca de mejores oportunidades de vida; no reparan en los diez o más asesinatos que se cometen diariamente en este país; para muchos de estos fanáticos la caída estrepitosa del capitalismo ?ya estaba escrito en la Biblia?, no se detienen a pensar en las verdaderas causas del desplome financiero mundial. Lo importante es orar y aceptar lo mal que está nuestro país. El Reino se construirá en la eternidad.
No mis amigos, aceptar como bueno y justo todo lo que ocurre en este país, es premiar a los cuatro gobiernos consecutivos de Arena, es seguir difundiendo y aceptando esa gran mentira propalada a través del tiempo. Ustedes creen en esos oligarcas que van los domingos a misa y depositan cinco dólares como ofrenda, cuando no muestran ninguna sensibilidad para atender las demandas de sus trabajadores. La miseria, la extrema pobreza de este país, pasa por la negligencia de los gobiernos y el absoluto desprecio que la burguesía tiene del pueblo salvadoreño a quien conoce como ?la chusma?. El día que los evangélicos y los católicos asuman con verdadera responsabilidad su papel e interpreten con inteligencia esos mensajes de la Biblia, como el Sermón de la Montaña, las cartas de Pablo y los postulados de Santiago, y mucho más, seremos un poquito más felices y estaremos en el sendero correcto hacia la construcción de una sociedad humana, participativa y democrática.
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