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. Cada vez es más frecuente encontrarnos en la blogosfera con compañeros de camino, algunos de ellos muy queridos, que han decidido, o están pensando, estar un tiempo en la ?reserva-. Los motivos son muchos y muy diferentes, los hay para todos los gustos; unos eligen, la retirada- como tiempo de reflexión, otros, simplemente como angustiosa deserción ante lo aparentemente inevitable y hay también (estos son los que menos justifico) quienes se excusan de falta de inspiración, como si no hubiera temas, ni motivos para alzar la palabra y el corazón. Ni que decir tiene, que yo respeto a todos y cada uno es muy dueño de hacer lo que le venga en gana con su blog, que para eso es suyo?., pero esto ya empieza a ser tan habitual que parece una moda, y me da pena; porque poco a poco, se van apagando luces muy útiles en estos tiempos de oscuridad. . Es, en estos momentos, cuando precisamente la Jerarquía de la Iglesia, empezando por el Papa y miembros muy destacados de las curia o de diferentes conferencias episcopales, están haciendo más hincapié en la necesidad de que los creyentes, estemos presentes también en Internet con todas nuestras inquietudes, para dar luz y presencia de Dios en el mundo. Internet no es sólo un medio de entretenimiento, es un instrumento para realizar un bien. El interés de la Iglesia por Internet, no es nuevo, es una expresión más, de su antiguo interés por todos los medios de comunicación social. La comunicación útil, consiste, esencialmente en el anuncio de la buena nueva de Jesucristo. Y yo me pregunto entonces, ¿si sabemos esto y lo podemos hacer?, es hora de quedarse callado? . Sigo diciendo que respeto a todo el mundo, pero creo que, al menos a mi y para mi, no vale la retirada. Simplemente porque no la puedo justificar, ni mucho menos decir que todo lo que está pasando, -nada tiene que ver conmigo- Sé que si actúo así, pronto entraré en la dinámica de la angustiosa certeza del "bien que pudimos hacer y no hicimos"; y ese, tal vez, es el más grande pecado que cometemos: Porque esa es la negación de todo lo que pensamos y creemos empezando por el mismo Padrenuestro. Se empieza por ahí, por ese pedazo de pan, ese trozo de vida que no compartimos, y se acaba negando todo o casi todo. Pasamos de recoger ese papel que vimos en el suelo, para que no lo recoja otro. Pasamos de trabajar un minuto más, porque el contrato lo manda. Pasamos de sonreír al que nos encontramos en el camino, porque no tiene nada que ver con nosotros? Pasamos de aliviar la lágrima que vimos rodar en el rostro de quien camina a nuestro lado por no querernos involucrar? Pasamos de evitar aquella riña para evitar meternos en problemas?, de curar aquella herida, de escuchar al que lo necesita, de dar palabras de aliento, de dar limosna?, de rezar, de ser cristianos, de ser humanos?. Y así, lenta pero inexorablemente, nos vamos metiendo en una dinámica de ?pasotismo ilustrado-. . Vivimos creyendo que con hacer lo que nos toca tenemos ganado el cielo, y simplemente hacemos lo que menos nos cuesta, no elegimos la opción del otro, no abrazamos la cruz y así?., no vale. En el evangelio de San Lucas, Jesús dice "Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?; también los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien a aquellos que os hacen bien ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo? . No nos damos cuenta que estamos haciendo SOLO lo que no nos cuesta, somos igual que los demás; sin embargo este es un tiempo que hay que dar un salto de calidad, es el momento en el que es necesario e imperativo MARCAR LA DIFERENCIA. El esfuerzo en regalar y compartir amor es lo que nos hace más semejantes a Dios. Aún estamos a tiempo, hay mucho bien que sin darnos cuenta, podemos realizar..., también a través de internet. Como en cualquier otro lugar, desde la red estamos también llamados a ir contra corriente, a ejercer la contracultura e, incluso, sufrir persecución por estar a favor de lo verdadero y bueno. Internet es muy importante para llegar a zonas y a personas que sin la red sería imposible llegar, es un instrumento inigualable de opinión, de comunicación de evangelización. Aunque la realidad virtual nunca pueda sustituir a la relación interpersonal, puede complementarla, atraer a la gente hacia una experiencia más plena de la vida de fe y enriquecer la vida religiosa de los usuarios de este bendito ciberespacio. Esa creo que hoy?., es nuestra misión. . Ya, para terminar quiero y debo aclarar que, no creo que lo aquí comentado, sea aplicable a todos, ni quisiera ser especialmente duro, ni drástico con todos mis amigos blogueros que deciden tomarse un respiro, están en su derecho, y yo no les juzgo ¡Dios me libre!. Que todo el mundo sepa, que todas estas ?encendidas- líneas, me las estoy aplicando yo, como estimulante necesario, digamos que es una necesaria catarsis de auto-renovación. Así deben entenderse. Y concluyo desvelando mi intención y es que, aun con todos mis altibajos?.: elijo..., ¡RESISTIR!. Rezad por mi, y si quereis... unios a mi, vuestra compañia siempre es bienvenida. Saludos a todos. .