Por No es ci el 04-Jan-2012 | Las críticas de David Pérez "Davicine": Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres
En el laberinto de la historia de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres hallamos asesinatos, corrupción, secretos familiares y los demonios internos de dos inesperados socios en búsqueda de la verdad sobre un misterio oculto durante 40 años.
Mikael Blomkvist (Daniel Craig) es un periodista financiero dispuesto a restaurar su honor tras ser declarado culpable por difamación. Contactado por uno de los empresarios más ricos de Suecia, Henrik Vanger (Christopher Plummer), para esclarecer la desaparición muchos años atrás de su querida sobrina Harriet, el periodista llega a una isla remota de la congelada costa sueca sin saber lo que allí le espera. Simultáneamente, Lisbeth Salander (Rooney Mara), una inusual pero ingeniosa investigadora, es contratada para averiguar los antecedentes de Blomkvist, una tarea que en última instancia la lleva a unirse a Mikael en su investigación sobre el asesinato de Harriet Vanger. Aunque Lisbeth se protege de un mundo que la ha traicionado una y otra vez, sus habilidades como hacker y su capacidad de concentración y determinación inquebrantable, la hacen imprescindible. Mientras Mikael se enfrenta cara a cara con la hermética familia Vanger, Lisbeth trabaja en la sombra. Ambos comienzan a trazar una cadena de homicidios desde el pasado hasta el presente, forjando un frágil hilo de confianza, aun siendo arrastrados hacia una de las corrientes más salvajes del crimen contemporáneo.
Con esta premisa arranca la que es una de las mejores adaptaciones literarias "made in Hollywood" vistas en los últimos años. Y aclaramos el hecho de matizar las películas hechas en Hollywood pues la primera entrega de Millennium, magistralmente adaptada por Niels Arden Oplev, era sueca. Ambas películas toman como base la misma novela, ambas suprimen los mismos pasajes de la obra original, y ambas nos introducen de lleno en un thriller que nos mantendrá pegados en nuestras butacas independientemente de haber leído la novela o no.
Estaba claro que esta película no tardaría en llegar, pues ya sabemos que dónde hay un best-seller (en este caso una trilogía de Stieg Larsson) hay una gran película. Ahora bien, también estaba claro que a pesar de haber una gran película sueca con subtítulos en inglés, se podía seguir apostando por una nueva versión rodada en Inglés... y que en este caso no se queda atrás.
Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres ha sido dirigida por David Fincher, y seguro que no es en absoluto lo que la mayoría de los espectadores esperan. En sus casi dos horas y media de duración tenemos una versión más comercial que la realizada por los suecos, pero no vamos a comparar ambas películas, sino analizar la versión americana en cuestión, que por sí sola es una gran producción, de gran calidad, con grandes interpretaciones, y que consigue con creces satisfacer al más cinéfilo de los espectadores (aunque siempre hay excepciones).
Fincher es uno de esos directores que convierte en oro todo lo que toca, pero no por su comercialidad, sino por su calidad. Todas sus películas, independientemente del presupuesto (que no suele ser poco) han entrado por méritos propios en las listas de las grandes películas, y han conseguido que tanto crítica como público esté deacuerdo.
El arranque de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres nos ofrece una secuencia inicial de introducción espectacular, a modo de videoclip infernal, donde se mezclan escenas oníricas de seres y objetos rodeados de metal fundido a modo de manchas de tinta, una mezcla entre las mejores presentaciones de James Bond y el estilo peculiar de El Bosco, acompañado del impecable tema de Led Zeppelin, Immigrant Song.
Arranca la película con esa explosión, que nos introduce de lleno en la "obra", que poco tiene que ver con la presentación, pero donde la esencia de la crudeza de esas imágenes, y la música que la acompaña, no nos dejaran a lo largo de todo el metraje, aunque seleccionado según lo que se nos quiera mostrar.
Fincher y el guionista Steven Zaillian han buscado ofrecer una película dura, con ritmo, con una atmósfera y una sensación de peligro que se incrementa según se desentraña la historia, sabiendo muy bien cómo y cuándo revelar sus giros y dar una vuelta de tuerca para ofrecer un impacto mayor.
Daniel Craig y Rooney Mara son totalmente convincentes como Mikael y Lisbeth, pero no se puede decir lo mismo del romance que al final se forma entre ellos. Entre ellos no hay química sexual, ni incluso se intuye algo de atracción del uno al otro antes de que se desnuden y se muestren en todo su esplendor, pero quizás eso ayude a dar ese impacto a la historia, pues la novela ofrecía dos personajes muy distintos que se necesitaban, en muchos aspectos...
Tal como nos la muestran, Lisbeth es un personaje notablemente más confuso en la adaptación cinematográfica, que interactúa poco con otros personajes de mayor relevancia en la novela, como su antiguo tutor, aunque sí que es capaz de trasmitir todo el sufrimiento al que se ha visto sometida en el pasado... y en el presente, con escenas bastante explícitas y agonizantes de abusos sexuales y maltrato por el despreciable tutor Bjurman (Yorick van Wageningen). Podrían haber mostrado algo más de su pasado para entender mejor su comportamiento actual, pero esa ausencia es suplida por una gran interpretación.
La portentosa banda sonora de Trent Reznor y Atticus Ross es poco convencional y muy original, algo de agradecer en la actualidad, y que consigue introducirnos aún más en las gélidas tierras suecas, obviamente ayudándose de la fotografía de Jeff Cronenweth, quien nos ofrece parajes ventosos y pintorescos, una pequeña visión de Suecia en la pantalla. Eso sí, no deja de chocarnos ver como los actores, dando vida a personajes suecos, hablan en su versión original en Inglés, y leen la prensa en Inglés, así como todas las señales, carteles y escaparates que les rodea estan claramente escrito en el idioma local. Parece una tontería, pero choca, aunque nadie iba a pedir que en la versión original hablaran en sueco, sobre todo dado al mercado al que va orientado, y que posteriormente cada país la doblaría a su propio idioma, perdiéndose este punto en el abismo de los doblajes.
Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres es un trhiller apasionante, tejido meticulosamente, que nos atraparé en su red, y abre la puerta a una gran trilogía de la que esperamos que el gran presupuesto ceda el paso a una mayor profundidad temática... demostrando que en Hollywood comprenden la novela sueca, y saben más de allí que la mera existencia de Ikea.


Leído 0 veces

|