Me imagino que a vuestros hijos también les gustan las golosinas tanto como a la mía, y mira que se las doy pocas veces, pero en cuanto las huele, como loca quiere comerse todas.
De todas formas, apenas le doy algunos días a la semana una o dos gominolas como mucho y pocos gusanitos, que no son beneficiosas en absoluto y encima favorecen la obesidad infantil.
Acabo de leer las recomendaciones de unos doctores de la Asociación Española de Pediatría que dan unas pautas para su consumo saludable:
“-Pactar con los niños una cantidad de chucherías por semana, que tomarán un día concreto. El resto de días no habrá golosinas.
-Diversificar las chucherías (incluir frutos secos o snaks, para evitar que tomen demasiado azúcar de una vez). Si es posible, elegir las golosinas que pesan menos, poque comparadas con otras del mismo volumen tienen menos calorías.
-Evitar el picoteo continuo. Es mejor tomar todas las chuches juntas, a ser posible después de una comida.
-Pedir al niño que se lave los dientes al acabar para evitar la caries.”
Bueno pues estas son algunas buenas recomendaciones que todos debemos poner en práctica, yo al menos, voy a tenerlas en cuenta porque está en juego la salud futura de nuestros hijos y que adquiera unos hábitos de alimentación adecuados está en nuestras manos.
Leído 9 veces

|