Pierden tiempo. Pierden oportunidades. Pierden su vida.
Por Diego Katzman, MBA, Creador del éxito El Secreto de la Riqueza Absoluta.
A la espera del momento ideal y en la búsqueda de la perfección, un incontable número de personas viven postergando y apagando su propio éxito.
Metas sin cumplir. Sueños sin realizar. Oportunidades sin aprovechar. Y lo que es peor, a medida que el tiempo pasa, parece que les es más difícil tomar acción.
¿Conoces a alguien a quien esto le sucede? ¿Acaso la conoces íntimamente?
Las cosas no se dan por sí solas. Tú lo sabes. Requieren de un elemento fundamental: la acción.
Si la acción es la base del logro, la postergación, o lo que en términos prácticos es lo mismo, la parálisis, es el saboteador principal del éxito.
Suena elemental, pero es impresionante el desgaste, las frustraciones y el conformismo producto de un hábito que empobrece a millones: esperar que todo esté perfecto.
No sale el producto, no se envía la propuesta, no se da el paso, no se cierra el capítulo, no se inicia el camino, no se realiza la llamada, no se abre la conversación, no se asume la decisión, hasta que las condiciones sean perfectas.
¿Acaso hay tal cosa como las condiciones perfectas? ¡No!
Pareciera que muchos vivieran hipnotizados por la ilusión de una garantía que nunca llega: una vida 100% libre de equivocaciones. Y desde ese trance, el miedo a cometer un error, a que no sea perfecto, a que no sea exactamente lo que se quería, se come los días, las semanas, los meses y los años de quienes se paralizan por él.
¿Has estado esperando por las condiciones perfectas, el momento ideal, la certeza total, la claridad absoluta? Para darte el permiso de avanzar o de probar algo?
Si es así, te entiendo. Yo también he estado allí, frenado por mi propia búsqueda de lo mejor. Pero como dicen, lo mejor es muchas veces enemigo de lo bueno.
¿Me permites una sugerencia? ¡Olvida la perfección!
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