Por pocote el 02-Feb-2009 | No tienen reparo ni pudor para pedir el voto, han destruido el paìs y las esperanzas de la población, ni asì pasen cientos de años se podrà olvidar el saqueo hecho al erario pùblico. Las presentes y futuras generaciones saben de que lado està la razòn, la ètica y la moral Los dueños del circo están desesperados, preocupados y con razón: el pueblo salvadoreño tiene una profunda ilusión, una esperanza a la altura de los nuevos tiempos, un cambio necesario y urgente en el gobierno, Arena no ha sabido resolver los problemas y estos se han agravado, al grado que somos los pordioseros y los nómadas del mundo, nuestra diáspora es inmensa y la desintegración familiar alcanza límites insospechados. No le encontramos la cuadratura al círculo y los mercenarios del dolor y la demagogia no se cansan de ofrecernos más de lo mismo: corrupción, más empleos y mejores salarios, redes solidarias, licitaciones amañadas, tráfico de influencias, narcotráfico, contrabando y medicinas caras.
Están muy afligidos, en las elecciones para concejos municipales y diputados, los burgueses se fueron a cuidar urnas, proporcionaron toda clase de vehículos para el traslado de votantes, aportaron más dinero para publicidad y la campaña sucia. Ahora ya no basta con enviar a las marionetas, los títeres y los payasos a hacer proselitismo, a condimentar la sopa y el guiso; no es suficiente con el pago a los prestanombres y mercenarios de la palabra, con la utilización de grupos fantasmas sinónimos de Arena para calumniar y denigrar a sus ?enemigos?, como en su momento lo hicieron en la guerra civil, con la diferencia que en ese triste capítulo de nuestra historia, los escuadrones organizados y financiados por la oligarquía, asesinaron a miles de salvadoreños. Ellos saben mucho de guerra psicológica para dañar la imagen de sus adversarios cuando de defender sus espurios intereses se trata.
Es tal la desesperación que ahora han sacado del armario de la inmundicia a los grandes corruptos, a los que ya pasaron por la presidencia de la república y que nada bueno dejaron a este pueblo, más que miseria, hambre, desempleo, corrupción y saqueo de las arcas públicas. Los tiran a la palestra, a la escena de la tragicomedia, en un intento de aparentar unidad y que supuestamente ellos ayudarán a ?jalar? los votos de los indecisos. Han cometido un gran error y han terminado de poner el último clavo al cajón tricolor. En su momento lo reconocerán pero ya será demasiado tarde, al menos legalmente no HAY NADA QUE HACER para revertir el resultado, el final de una crónica ya anunciada.
Cuando hablamos de que sacan a los grandes corruptos del baúl de los recuerdos, del basurero de la historia reciente, nos referimos a los ex presidentes Alfredo Cristiani, Armando Calderón Sol y Francisco Flores, a ellos se suma el actual mandatario Antonio Saca, quien nunca se quitó el chaleco de activista de su partido. Para refrescar la memoria de mis compatriotas tanto de los que sobreviven en este país de milagrerías como de los que en lejanos lugares trabajan incansablemente para sostener a sus familias y enviar remesas a El Salvador.
Durante el periodo de Cristiani se privatizó la banca estatal, previo a un saneamiento de los mismos que supuestamente habían quebrado porque no recuperaron los préstamos otorgados a grandes empresarios. La operación produjo un monto de 705 millones de dólares. De ?boca? Cristiani su quedó con el Banco Cuscatlán, una aseguradora y posteriormente con una compañía de pensiones para cerrar el ciclo de la corrupción. En el año de 1991 la Corte de Cuentas detectó un faltante de nueve millones de dólares en la CEL. Se mencionaron nombres de funcionarios; pero nunca se recuperó el dinero ni mucho menos de mandó a prisión a los responsables del desfalco.
En el límite entre los gobiernos areneros de Cristiani y Calderón Sol se produjo la malversación en los ingenieros azucareros, el monto robado al Estado fue de 15 millones de dólares. En 1995 ya con Calderón Sol en la presidencia se dio el fraude de más de dos millones de dólares en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (también saqueado con más de 30 millones de dólares por Romeo Majano Araujo, en el periodo de Cristiani); a ello se suma la malversación en el Fondo de Inversión Social (FIS) de 2.1 millones de dólares. El dinero nunca fue recuperado y tampoco se envió a la prisión a los responsables; por el contrario entre 1995 y 1999 se comete el fraude de 16 millones de dólares en el Banco de Fomento Agropecuario. Del grave delito se acusó al primo de Cristiani, Héctor Cristiani, quien fue exonerado de los cargos pese a las pruebas abrumadoras de su culpabilidad; todavía se encuentra prófugo de la justicia Raúl García Prieto.
En 1997 se produce la estafa millonaria a Crediclub ?por la desviación de los fondos captados hacia actividades nunca establecidas?. La empresa quebró y en julio de ese mismo año se ?tomaron 138 millones de dólares del Banco Central de Reserva para cubrir el agujero financiero, al 1% anual y a dos años plazo?. Han transcurridos doce años del plazo de dos años otorgado para ?pagar el préstamos? pero el BCR o sea el Estado salvadoreño, no ha recuperado el dinero público. En este mismo año, dos altos dirigentes de Arena, entre ellos Roberto Mathies Hill y su padre, fueron acusados por la Fiscalía General de la República, de defraudación de la economía pública. Se había dado el robo de más de 80 millones de dólares en las financieras FINSEPRO e INSEPRO. Se determinó que varios miembros de las Juntas Directivas de dichas instituciones habían cometido el delito de defraudación de la economía pública; sin embargo, sólo Mathies Hill guardó prisión un par de años, luego fue absuelto y el Estado como ya es usual nunca recuperó el dinero.
La corrupción y las múltiples estafas continuaron. En 1999 se comprobó plenamente un fraude por 4.6 millones de dólares a la economía pública por parte de la ONG RADABAREN y la institución PROCADES. En enero de este mismo año se produce la malversación de fondos del Banco de Crédito Inmobiliario (CREDISA), nuevamente altos dirigentes y prominentes miembros del partido Arena se ven involucrados en el desfalco. El monto 142.5 millones de dólares.
En el periodo de Francisco Flores (1998-2001), el Ministerio de Obras Públicas realizó licitaciones amañadas en la construcción de la carretera Litoral del Puerto de La Libertad hacia Acajutla y El Portezuelo-Atiquizaya-Las Chinamas-El Jobo y el Puente Cuscatlán. El monto defraudado alcanzó los 38 millones de dólares. Antes en 1999 se había dado una malversación de fondos en el Ministerio de Hacienda por un total de 1.1 millones de dólares. También se produjo en el año 2000 un tráfico de influencias y conflicto de intereses en el Ministerio de Economía al permitirse la importación libre de aranceles, de desperdicios de pilas y otros insumos para la fabricación de baterías. La decisión la tomó el Ministro Miguel Lacayo, presidente de la empresa ?Baterías de El Salvador?. El producto de ?esa movida?, por el ahora columnista de el diario de hoy y propietario de la cadena de farmacias Económicas, fue de 40.2 millones de dólares.
En el año 2001 el gobierno del Japón donó once mil quintales de abono para ser distribuido por medio del Banco de Fomento Agropecuario a los campesinos y cooperativistas del país. El abono fue sustraído de las bodegas del BFA por altos dirigentes del partido Arena, entre ellos Alfredo Cristiani y comenzó a ser vendido a los agricultores. Se denunció el delito; pero al igual que con anteriores desfalcos y comprobados casos de corrupción, no se recuperó el dinero ni se mandó a prisión a los responsables. Suma y sigue. Los predicadores de las buenas costumbres, los redentores de las causas justas, los ilustres padres de la patria, los insignes dirigentes del partido Arena, continuaron ?haciendo buenas obras?. Bien dice el refrán ?gallina que come huevos aunque el corten el pico??
En el año 2003, con el tristemente célebre Francisco Flores, se reveló que Carlos Perla y otros altos funcionarios de la ANDA, además de dirigentes de Arena, estaban involucrados en un desfalco por manipulación en las licitaciones y contratos de la empresa autónoma. Perla huyó hacia Francia y otros hacia Centro América y Estados Unidos. El monto del robo asciende a 100 millones de dólares. Actualmente se sigue un supuesto proceso Judicial a Perla y Orellana; pero el que debe estar en el banquillo de los acusados es Francisco Flores, ese mismo responsable de la dolarización del país. Ya en el mandato de Antonio Saca se conoció del fraude cometido por los inversionistas de Operaciones Bursátiles de Centro América (OBC). Se calcula que 400 personas fueron estafadas por un monto de 6.3 millones de dólares. Por supuesto que en el delito están involucrados altos dirigentes de Arena.
En 2005 se produce la adjudicación ilegal de medicamentos por parte del director del Instituto Salvadoreño del Seguro Social. El monto es por 1.4 millones de dólares. En 2006 renuncia el Ministro de Obras Públicas, David Gutiérrez, alto dirigente de Arena, al señalar la Corte de Cuentas irregularidades (por faltante) por 40.3 millones de dólares. Y podríamos seguir enumerando la vergonzosa corrupción cometida por funcionarios y altos dirigentes de Arena, pero por ahora basta y sobra. Si ustedes todavía no han sumado, ?el consolidado? del robo al pueblo salvadoreño asciende a mil 311.1 millones de dólares.
¿Alguno de esos corruptos que hoy lanza a la palestra la oligarquía responderá de semejante desfalco? ¿Cómo tienen la desfachatez de pedir el voto a este pueblo al que han esquilmado? Deberían tener vergüenza y devolver al menos por cuotas todo ese asalto a mano limpia que han hecho a los erarios nacionales. En cualquier país del mundo, menos en este, los ex presidentes, ahora lanzados a hacer proselitismo en las filas del policía fracasado, estarían presos por permitir y ser parte de tanto robo, desfalco y estafas a la nación.
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