Por Carlos Despradel 16 de Feb 09 12:00 AM Propuesta tardía importante |
Fui invitado al diálogo nacional, pero por razones de viajes al extranjero lamentablemente no pude asistir. Por eso, aunque tardía, presento a la opinión pública una propuesta que espero reciba un amplio apoyo popular. Considero que muchas veces el descontento de la población con algunos gobiernos, no se origina en la aplicación de determinadas medidas o en la no aplicación de otras. Creo más bien, que el descontento muchas veces se produce por la falta de una imagen pulcra por parte de algunos funcionarios lo que afecta la administración pública en general, especialmente en momentos difíciles como el presente. Por eso propongo una medida que no tiene ningún costo económico ni para el gobierno ni para el sector privado. Todo lo contrario. No se trata de la disminución de impuestos, ni de solicitudes de inversiones públicas que el gobierno no está en capacidad fiscal de ejecutar. La nuestra es una sugerencia sencilla, fácilmente aplicable si hay voluntad política. Propongo emitir un Decreto que prohíba a todos los empleados de la administración pública recibir directa o indirectamente regalos en efectivo o en especie, de ningún género y en ninguna circunstancia. Estos ?agradecimientos? son totalmente innecesarios, pues los servidores públicos están ahí precisamente para servir a todos aquellos que merezcan ser servidos, sin esperar nada en compensación. También propongo que ningún funcionario público o cualquier institución del Estado dominicano, sea centralizada o autónoma, pueda utilizar fondos públicos para otorgar regalos en ninguna circunstancias, incluyendo las canastas navideñas, pues no hay justificación para que una institución del Estado tenga que demostrarle agradecimiento a una persona o empresa a través de un obsequio, independientemente de su costo. Se tendría que consignar en el Decreto algunas excepciones para excluir a algunas pocas instituciones que por su naturaleza puedan hacer donaciones de carácter social, aunque por un monto limitado. Estas dos medidas evitarían el tráfico de influencias disfrazado a través de muestras de agradecimiento o cordialidad. Ambas serían aceptadas con mucha simpatía por la ciudadanía que está exigiendo que sus servidores sean designados para ayudar al país, no para recibir ayudas personales de ningún género. Presento pues esta propuesta al gobierno para que la ciudadanía la reciba como una primera muestra de que realmente se tiene el interés de adecentar la gestión pública aquí. Carlos Despradel es economista http://www.elcaribecdn.com/index.php?option=com_content&view=article&id=199130:propuesta-tardia-importante&catid=304:carlos-despradel&Itemid=325
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