Por CAMINO MISIONERO el 31-Dec-1969 | 
Hechos 13,14.43-52 / Salmo 99 / Apocalipsis 7,9.14-17 Juan 10,27-30 - Publicado por Euntes
Reflexiones
El cuarto domingo de Pascua se llama, tradicionalmente, el Domingo del Buen Pastor, porque el pasaje del Evangelio se toma del capítulo X de Juan, en el cual Jesús se presenta como el verdadero pastor del pueblo. Para el evangelista Lucas, Jesús es el buen pastor que va en busca de la oveja descarriada, se la carga sobre los hombros, convoca a los amigos para una fiesta... (Lc 15,4-7): es un pastor con corazón misericordioso. Esta imagen llena de ternura se completa con la de Juan, el cual presenta a un pastor atento y enérgico en defender las ovejas de los ladrones y de los animales feroces, decidido a luchar hasta dar su vida por el rebaño.
El Buen Pastor es la primera imagen introducida por los cristianos, ya desde el s. III, en las catacumbas, para representar a Jesucristo, muchos siglos antes del crucifijo. La razón de esta antigüedad radica en la riqueza bíblica de la imagen del pastor (cf Éxodo, Ezequiel, Salmos?), con el cual Jesús se ha identificado y que Juan (cap. X) ha leído en clave mesiánica. Abundan, en efecto, las expresiones que describen la vida y las relaciones entre el pastor y las ovejas: entrar-salir, conocer, llamar-escuchar, abrir, conducir, caminar-seguir, perecer-arrebatar, dar la vida? Hasta la identificación plena de Jesús con el buen pastor que entrega su vida por las ovejas (v. 11.14). El texto griego emplea aquí un sinónimo, el ?pastor hermoso? (v. 11.14), es decir, bueno, perfecto, que une en sí la perfección estética y ética. ¡Es el pastor por excelencia!
Jesús nos confirma obstinadamente que su iniciativa de salvar a las ovejas tendrá éxito: ?no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano... nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre? (v. 28-29). Esta certeza no se funda en la bondad y fidelidad de las ovejas, sino en el amor gratuito de Cristo, que es más fuerte que las miserias humanas. Él no renuncia a ninguna oveja, aunque se hayan alejado o no le conozcan: todas deben entrar por la puerta que es Él mismo (v. 7), porque Él es la única puerta, el único salvador. Él ofrece su vida por todos: Él tiene también otras ovejas a las que debe recoger, hasta formar un solo rebaño con un solo pastor (v. 16). La misión de la Iglesia se mueve con estos parámetros de universalidad: vida entregada por todos, vida en abundancia, la perspectiva del único rebaño... Aunque el rebaño es numeroso, nadie sobra, nadie queda perdido en el anonimato; las relaciones son personales: el pastor conoce a sus ovejas, las llama a cada una por su nombre y le siguen (v. 3.27).
Para Juan, la buena noticia de la Pascua es doble: Cristo es el ?Buen Pastor con el corazón traspasado?, del cual mana la vida para ?una muchedumbre inmensa? y multiforme, que nadie podría contar (II lectura); y Cristo es también el Cordero sacrificado, en cuya sangre todos hallan purificación y consuelo en la gran tribulación (v. 14). En su contemplación en la isla de Patmos (Ap 1,9), Juan llega a la identificación entre el Cordero y el Pastor, que conduce ?hacia fuentes de aguas vivas? (v. 17). La vida sin hambre, ni sed, ni lágrimas (v. 16-17) será un día una realidad; pero de momento queda como una promesa en el horizonte, una palabra segura que se cumplirá. Cordero y Pastor son dos símbolos relacionados, que se complementan. Jesús es Buen Pastor, porque es Cordero sacrificado para dar vida al pueblo; es Pastor bueno, porque antes es Cordero manso, siervo disponible. Esta identificación tiene una validez inagotable también para el hoy de nuestra historia: seremos pastores buenos mientras seamos corderos mansos y siervos disponibles para la vida del rebaño.
El cristiano tiene una tarea inmensa que cumplir: anunciar el Evangelio de Jesús por el mundo, aunque sea entre oposiciones y resistencias de todo tipo, pero siempre con la certeza que ha sostenido a Pablo en su misión (I lectura): sentirse llamado a ser luz para las naciones, hasta el extremo de la tierra (v. 47). Siguiendo el ejemplo de Pablo y contemplando al Buen Pastor, se entiende el llamado de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. (*) La vocación de especial consagración (sacerdocio, vida consagrada, vida misionera, servicios laicales?) se fortalece en la experiencia personal de sentirse amado y llamado por Alguien. Para cualquier vocación, es determinante sentir como verdadera la palabra de Jesús: ?Conozco a mis ovejas y ellas me siguen? (v. 27). Sentirse en el corazón de Dios te hace sentir grande, con vida, te da seguridad, te hace sentir hijo y hermano, te hace apóstol. Te abre el corazón al mundo entero.
Palabra del Papa
(*) "Todo presbítero, todo consagrado y toda consagrada, fieles a su vocación, transmiten la alegría de servir a Cristo, e invitan a todos los cristianos a responder a la llamada universal a la santidad. Por tanto, para promover las vocaciones específicas al ministerio sacerdotal y a la vida religiosa, para hacer más vigoroso e incisivo el anuncio vocacional, es indispensable el ejemplo de todos los que ya han dicho su 'sí' a Dios y al proyecto de vida que Él tiene sobre cada uno. El testimonio personal, hecho de opciones existenciales y concretas, animará a los jóvenes a tomar decisiones comprometidas que determinen su futuro".
Benedicto XVI Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, 25.4.2010
Siguiendo los pasos de los Misioneros
- 23/4: La revista misional africana Mundo Negro (Madrid) celebra sus primeros 50 años de vida informativa.
-25/4: IV Domingo de Pascua - XLVII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, bajo el tema: ?El testimonio suscita vocaciones?.
- 25/4: S. Marcos, evangelista, discípulo de Pablo y de Pedro; fundador de la Iglesia de Alejandría en Egipto.
- 25/4: S. Pedro de Betancur (1626-1667), hermano terciario franciscano, misionero español en Guatemala, llamado ?hombre que fue caridad? por su entrega a los huérfanos, mendigos, enfermos.
27/4: S. Pedro Ermengol (+1304), español; se convirtió después de una agitada vida de bandolero, entró como religioso en la Orden de la Merced y se dedicó al rescate de los esclavos en África.
- 28/4: S. Luis María Grignion de Montfort (1673-1716), celoso apóstol de las misiones populares en Francia, fundador de las Hijas de la Sabiduría y de los Monfortianos.
- 28/4: S. Pedro Chanel (1803-1841), francés, sacerdote marista, misionero en la isla de Futuna, protomártir y patrono de Oceanía.
- 29/4: S. Catalina de Siena (1347-1380), laica terciaria dominica, mística y doctora de la Iglesia, patrona de Italia y de Europa.
- 30/4: B. María de la Encarnación Guyart Martin (1599-1672), primera mujer misionera de los tiempos modernos (de Francia a Canadá), mística, fundadora -junto con unos jesuitas- de la Iglesia canadiense.
- 30/4: S. José Benedicto Cottolengo (1786-1842), sacerdote de Turín; confiando en la Divina Providencia, fundó obras e Institutos para asistir a la gente más necesitada y abandonada.
- 1/5: S. José obrero, que enseñó a Jesús a trabajar. ? Jornada Mundial de los Trabajadores.
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