La petición unánime de que la nueva Constitución sea consensuada en una Asamblea Constituyente, marcó ayer el inicio de las vistas públicas convocadas por el Congreso Nacional para conocer inquietudes respecto a la propuesta de modificar la Carta Magna.
Las vistas públicas comenzaron pasadas las 10:00 de la mañana. Minutos después de la hora propuesta, al salón de la Asamblea Nacional entraron los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Reynaldo Pared Pérez, y Julio César Valentín. El primero, advirtió que esta actividad no era para debatir, sino para presentar propuestas.
El primer turno le correspondió a Deivis Ventura, representante de Red de Voluntarios de Amigos, Siempre Amigos, organización que aboga por los derechos de personas homosexuales.
En su exposición aludió el artículo 29 de la propuesta de reforma, que consigna que todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y ?gozarán de los mismos derechos y oportunidades, sin discriminación por razones de género, raza, origen familiar (?)?.
Ventura propone que en este proyecto de reforma se reconozca el derecho de los homosexuales, debido a que los aspectos que toca el artículo 29 de la propuesta no se refiere a esta condición. Mostró poco interés en el método de reforma.
Quién sí aludió de forma enérgica la forma en que fue concebido el proyecto sometido por el presidente Leonel Fernández ante el Congreso Nacional fue Víctor Livio Cedeño, presidente de la Fundación de Desarrollo Social, Político y Económico (Fundesopec).
?En lugar de hacer una reingeniería constitucional, como el país lo requiere, lo que hizo (Fernández) fue poner parches a la Constitución vigente y, por otro lado, carece de una buena redacción, amén de que es incoherente, carece de buenos conceptos y es confuso?, cuestionó Livio Cedeño.
Asegura que el proyecto carece de un plan lógico, en el que muchos de los temas tratados tienen ?una pésima? presentación y no posee definiciones de las diferentes instituciones.
Apunta que adolece de sanciones y que esta debilidad hace que se convierta en una fuente de conflictos, de difícil aplicación.
La Unidad del Pueblo, que reagrupa a cinco partidos y movimientos políticos de izquierda, inició su exposición precisando que lo sometido por el Presidente se trata de una propuesta para conocer y aprobar una nueva Constitución, por lo que restó calidad legal al Congreso para hacer las modificaciones por cuenta propia.
?De ahí que la convocatoria hecha por el Presidente sólo tiene validez para que la propia Asamblea Revisora apruebe la Constituyente por voto popular y proceda, con apego a la Constitución, a determinar la metodología para la elección de los legisladores constituyentes?, expuso Ramón Almánzar, vocero de la coalición.
Narciso Isa Conde y Francisco Checo
Dos entidades que exigen Asamblea Constituyente fueron la Nueva Izquierda-Círculos Caamañistas y el movimiento cívico Participación Ciudadana. La primera representada por su presidente, Narciso Isa Conde y la segunda por su coordinador, Francisco Checo.
?Ustedes (los legisladores) deberían dar un gesto, cediendo exceso de poder; diferenciando la función legislativa de la Constituyente?, sostuvo Isa Conde, mientras Checo sostuvo: ?Consideramos que la Asamblea Revisora sólo debe abocarse a la reforma de los artículos 117 y 118 para instituir la Asamblea Constituyente por elección popular como mecanismo para elaborar la nueva Constitución?.
Evaluará las opiniones
Las propuestas hechas por 70 sectores en las vistas públicas serán evaluadas por la Comisión Bicameral que estudia el proyecto de reforma.