Si el otro día os hablaba de una obra cinematográfica, tremendamente surrealista y sensacional, como es ?Milagro en Milán?, hoy os quiero traer a un artista plástico, que además de ser uno de mis preferidos, guarda en sus obras muchas similitudes con aquella película. El artista del que os hablo es Marc Chagall. (7 de julio 1887 - 28 de marzo 1985) Chagall es uno de los grandes artistas de la pintura moderna, y sin duda uno de los más influyentes en los creadores posteriores tanto del siglo XX como del XXI. . Fue un hombre polifacético, no sólo se dedicó a la pintura, escribió poesía, diseñó escenografías y vestuario, realizó ilustraciones de libros, cerámica, vidrieras, mosaicos, esculturas y tapices. En un principio, Chagall fue un participante activo en la Revolución Rusa del 17. El Ministro de Cultura Soviética lo nombró Comisario de Arte. Sin embargo, como buen artista, amante de la libertad y el espíritu, no se desenvolvió bien dentro del sistema soviético y acaba por ser un renegado del comunismo. A los 45 años, Chagall abandonó su Rusia natal y se instaló en Paris; al poco tiempo de estar allí, también tuvo que huir de la Francia ocupada por Hitler, (sus orígenes eran judíos). En 1941 llegó a Nueva York. Ese mismo año murió Bella, su esposa. Algunos años después Chagall volvió a Francia, y en 1952, volvió a casarse, esta vez la elegida fue Valentine (Vava) Brodsky. Murió a los 98 años y está enterrado en el Museo del pueblo de Saint-Paul de Vence (cerca de Niza, Francia). . Toda esta azarosa vida llena de persecuciones, huidas, amoríos y búsqueda están fielmente retratados en su obra. La obra de Chagall parece insistir en unir dos opuestos: un profundo enraizamiento en la vida, en las tradiciones judías, en sus evocaciones del primer núcleo familiar y una aspiración incontenible a la libertad para expresar lo universal. Aunque inicialmente, el uso del color y la búsqueda formal derivan en parte del expresionismo ruso y del cubismo y el surrealismo franceses; con el tiempo Chagall, como todos los grandes, acabaría por lograr un estilo propio sugerente, emotivo, onírico, poético, genial y distinto. Se podría decir que Chagall es un místico del arte, Hay en sus obras un obsesivo y gracioso delirio, una violación sistemática de las leyes de la gravedad, que no creo que sean fruto de la ingenuidad. Sino de un deseo consciente de plasmar la libertad de las almas. Sus obras son metáforas y son parábolas, y son al mismo tiempo belleza y color. .
No sigo más, porque de sobra ha quedado clara mi fascinación por este artista, prefiero dejaros algunas muestras de su arte, para compartirlas y sentirlas con vosotros.