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Todo esto lo tenemos que saber cuantificar, y el Gobierno catalán lo tiene que cuantificar","También se puede recurrir a la justicia ordinaria"
Sobre las obras del AVE,
Joan Puigcercós dixitTiene guasa la cosa. Políticos, nunca mejor definidos, que reclaman indemnizaciones de parte de una administración a otra,
extralimitándose, una vez más, de la función pública y ese metafísico actico conocido como bien ciudadano. Un cargo público aporta soluciones, un político ideales. La confusión de papeles nos lleva a la
inoperancia, para lástima de muchos, no tanto por la incapacidad, como por las algo más que cuestionables intenciones de quienes lo dicen. Es curioso hacer mención a los daños causados por una, después de todo, mejora de las
infra
estructuras, cuando uno causa daños mayores sin aportar provecho alguno.
La construcción nacional no sólo lo veo como un sucedáneo de esquizofrenia política, un sentir fantástico, alimento de
poyuelos interesados. La Izquierda (
Left o Esquerra) se transforma en repartir entre muchos lo que se quiere para unos pocos, perversión de la ideología de clases al servicio del
hegemonón nacionalista. Nadie sabe dónde están los limites, si habrá un día en el que la razón se inmiscuirá por los cables de la oratoria del dirigente (dejando a un margen el interés de su clase y su cartera). Nadie sabe el porqué se agujerea el corazón de la Ciudad Condal, el porqué
Hospitalet, más que la décima ciudad de España (segunda de
Cataluña), parece una topera. El
Prat, de repente, acontece estratégica capital, de forma análoga a
Vilafranca del Penedés, menos mal que se renunció a San
Cugat, ¡lástima que no se hiciera con la
Sagrera! No sé dónde está Santa Justa (
Sevilla), pero si la estación del tren de Alta Velocidad de
Lyon, de Delicias (Zaragoza) y la de Atocha (Madrid), desde luego que son menos céntricas que
Sans e incluso que Paseo de Gracia. Mira por dónde... ¡particularidad propia de querer
recalificar media
Cataluña y Barcelona! Aún resultará que el Estado ha robado, silenciosamente, el beneficio de la recaudación del
IBI (?contribución?) o de las plusvalías municipales, debe ser eso, sino no se entiende el porqué de la decisión, en
Cataluña, de dónde se instalan las estaciones del tren de alta "sinestralidad". Las parcelas de un buen hombre son excusa para poner la estación entre
Reus y
Tarragona, seguramente para que no riñan en manifestación de crudo
campagnelismo, es posible. Tal vez sea por no calentar los
derbies de
hockey patines, posiblemente sea una voluntad de no
politizar lo que ya está suficientemente
politizado.
¡Menos mal que están los de
ERC para iluminarnos con su gran retórica e ideas! ¡Por fin van a demostrar que son de izquierdas y que van a pedir los millones que perdió
Freixenet y
Codorniu con las palabras de
Maese Rovira! Tal vez sea por los Juegos de Madrid 2012 o por los beneficios, cuantiosos últimamente, y en parte a su costa, de las empresas catalanas. ¡Basta de canciones para excursiones escolares y de mentiras que quieren saber a oro cuando no pasan el filtro de la pocilga! Por la boca muerde el pez señorías, se llame uno Javier, Mario,
Puigcercós o
Carod Rovira...