Hoy toda España está afectada por la tragedia de Barajas. Cualquier persona con un mínimo de sensibilidad queda consternada ante tan tremendo accidente. Desde aquí, no podemos pasar sin hacer referencia al mismo y pedir una oración por todas las víctimas y sus familiares.
.
Cuando algo de estas características tiene lugar es un mazazo que marca durante mucho tiempo a toda la población. Las causas todavía estarán por estudiar pero la explicación de más de 140 vidas segadas en un minuto, y es difícil decirlo ahora, sólo hay que buscarla agarrados a la fé en un Dios Padre, que nos quiere y que desea lo mejor para todos y cada uno de sus hijos; porque, para los que tenemos fé, a pesar de que no nos pueda caber en la cabeza tanta pena junta, sabemos que todo lo que pasa, ocurre por una poderosa y amorosa razón superior a nuestro entendimiento.
.
Así, ante este suceso sólo se me ocurren dos cosas; la primera me viene como moraleja a lo ocurrido hoy en Madrid, y me la dá el mismo Evangelio:
"Estad preparados porque no sabéis ni el día ni la hora..." (Mateo 25,13). Porque, a pesar de tener presentes estas palabras, siempre creemos que eso le toca a los otros, nunca a uno mismo. Hace falta la muerte de alguien para volvernos al Maestro y reconocer que sólo somos un soplo que pasa o una pelusa que se lleva el viento. Y que conviene estar alertas para usarla vida en algo bueno, porque pronto se acabará y se nos pedirá cuenta de cómo la hemos gastado.
La otra reflexión se la lleva esta noticia:
?Cada día se produce en España una media de 278 abortos, lo que supone que cada cinco minutos un embarazo es interrumpido?? (Diario El Mundo).
¿Cómo puede ser que estemos (legítimamente) consternados ante la muerte de algo más de 140 personas y aceptemos, sin inmutarnos, el asesinato DIARIO de 278 inocentes?. Creo que esta sociedad, necesita un urgente examen de conciencia.
.
De todas maneras, para unos y otros, nuestro único deseo en estos momentos es que descansen en paz, que Dios conceda consuelo y esperanza a sus familiares y seres queridos y esperar que el día en que a nosotros nos toque dejar este mundo estemos preparados en todos los sentidos.